Cómo mueren los ejecutados

miércoles, 14 de agosto de 2002
Washington - La decena de testigos presentes en la pequeña sala de ejecución verá sólo un cuerpo acostado sobre una camilla El tórax, extremidades y cabeza estarán sujetos con cinturones, que apenas permitirán ver el tubo que sale de la vena del individuo A través de ese tubo unos dos miligramos de tiopental sódico ?un anestésico comúnmente usado en operaciones? pondrán a dormir al condenado Cuando pierda la conciencia, el verdugo le inyectará Parvulón o Bromuro Pancuronio, un relajante muscular usado en cirugía del corazón, que provocará la contracción del diafragma y detendrá el movimiento de los pulmones Este es el mismo agente que los incas utilizaban en sus flechas venenosas La dosis será unas diez veces la utilizada normalmente Para acelerar la muerte, una tercera droga, cloridio de potasio, se administrará para provocar el desaceleramiento del corazón, hasta que deje de latir En diez minutos, los testigos escucharán un inútil intento de respiración profunda del condenado y un leve gorgoreo cuando la falta de aire haga que la lengua se enrolle y bloquee la tráquea Si todo sale "bien", en unos 15 minutos todo habrá terminado El 24 de septiembre de 1992 la justicia de Estados Unidos, el único país desarrollado en que aún existe la pena de muerte En cuatro de cada diez casos de muerte por inyección letal las cosas no salen "bien" Generalmente los guardianes de la prisión tardan más de 15 minutos en encontrar y pinchar una vena utilizable en el procedimiento, mientras el condenado está consciente Esto no puede ser hecho por médicos o enfermeras, ya que la ética les prohíbe participar en ejecuciones y sólo están presentes para firmar el certificado de defunción Otras cosas, dicen los médicos, pueden salir mal: si el prisionero se resiste a la hora de poner la inyección intravenosa, el veneno podrá entrar en una arteria o derramarse en un músculo, lo que causa dolor insoportable Si los componentes de la solución no son balanceados correctamente o si se combinan prematuramente, el líquido se puede engrosar, tapar la línea hacia la vena y hacer más lento el proceso de la ejecución Si el primer anestésico no hace efecto rápidamente, el prisionero podría estar consciente a la hora de sofocarse, cuando sus pulmones se paralizan En 1984 un reportero de Newsweek estuvo presente en la muerte de James Autry: "les llevó por lo menos diez minutos matarlo y en ese lapso el condenado estuvo consciente, moviéndose y quejándose del dolor" La inyección letal fue introducida en las leyes en 1977, en Oklahoma y Texas, aunque desde mucho tiempo antes policías y políticos la habían sugerido ?entre ellos Ronald Reagan, como gobernador de California? La primera vez que se utilizó fue en 1982, en Texas, y a la fecha se ha permitido el procedimiento en más de 50 individuos La inyección letal, conocida como el "más humano de los métodos", se utiliza en 16 estados, en 14 se mata con electricidad, en cuatro se ahorca y en dos se utiliza un pelotón de fusilamiento En seis entidades se combina más de un método En 1989 una estación televisora de California reivindicó su "derecho legal" a trasmitir en vivo las ejecuciones Aunque el privilegio le fue negado, la estación ha insistido en que lo que su audiencia habría visto en la televisión la hubiera persuadido de la crueldad del acto del Estado matando a sus delincuentes Con base en documentos de Amnistía Internacional, la Coalición Nacional contra la Pena de Muerte, testimonios de médicos y en dos decisiones de la Suprema Corte de Justicia, se presentan a continuación descripciones de lo que políticos, policías y ciudadanos verían en la televisión si las ejecuciones fueran públicas Electrocución Amarrado a una silla especial y aún consciente, el condenado sentirá cómo los verdugos le colocan electrodos de cobre húmedos en la cabeza y las piernas, previamente rasurados para asegurar mayor conductividad Además, un casco que le cubre toda la cara, salvo la boca, y un traje que cubre todo el cuerpo del prisionero, que portará un pañal, ya que a la primera descarga perderá el control de sus esfínteres Después de la primera descarga, de entre 1,000 y 2,000 voltios, los testigos verán como sale humo de la cabeza del condenado Si no ha muerto, se le aplicarán tantas descargas como sean necesarias El juez William Bernnan, exmiembro de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos, describió así la muerte por electrocución: "Algunas ocasiones los globos oculares del prisionero estallan El prisionero defeca, orina y vomita sangre y saliva La piel se pone roja y se hincha, al grado de romperse al aumentar la temperatura del cuerpo Algunas veces el prisionero comienza a quemarse, particularmente si su sudor es excesivo Los testigos escuchan un sonido como cuando se fríe tocino y un mareante olor a piel quemada satura el ambiente" Oficialmente, el acusado muere por paro cardiaco o respiratorio, pero eso no se sabe sino hasta horas después, ya que el cuerpo está tan caliente que la autopsia no se podrá realizar hasta que se haya enfriado En ocasiones, la primera descarga no hace que el prisionero pierda la conciencia y sus órganos vitales continúan funcionando, por lo que sentirá las siguientes descargas, hasta que muera Así describió el New York Times la muerte de Alpha Otis Stephens, en diciembre de 1984: "la primera descarga, aplicada a las 12:18, no lo mató y el prisionero luchó por obtener aire durante los ocho minutos posteriores Una segunda descarga lo convulsionó contra sus amarras, pero inmediatamente después los testigos observaron cómo intentaba seguir tomando aire Los doctores tuvieron que esperar unos diez minutos más a que el cuerpo se enfriara, en ese lapso y antes de que se le aplicara la descarga fatal, el condenado trató de tomar aire unas 23 veces" Catorce estados utilizan aún este método de ejecución que ha sido impugnado ante las cortes superiores como violatorio del artículo constitucional que prohíbe el castigo cruel y desusado para los delincuentes Cámara de gas Aquí el prisionero es sujetado a una silla en medio de una cámara cerrada herméticamente Estetoscopios con largos tubos conectados al corazón del paciente permitirán a un médico monitorear el progreso de la ejecución El verdugo habrá advertido al prisionero de la necesidad de que respire profundamente en el momento que huela a huevos podridos Bajo la silla se encuentra una olla con ácido sulfúrico y agua destilada y sobre ella se coloca una libra de cianuro sódico Desde fuera de la cámara el verdugo accionará una palanca que hará caer el cianuro y provocará una reacción química que libera cianuro ácido cianhídrico Mientras el condenado no respire, no pasará nada Cuando inhale, su cara "se transformará en una mascara de horror y dolor, los ojos saltan, la piel se pone morada y la víctima comienza a expeler saliva" El condenado morirá por anoxia Esto es por la asfixia, que resulta en falta de oxígeno en el cerebro La sensación es muy parecida a la de un ataque al corazón, en el que brazos, hombros y pecho duelen profundamente En septiembre de 1983, tras la ejecución de Jimmy Lee Gray, los testigos relataron cómo durante ocho minutos Gray tuvo convulsiones que hacían que su cabeza se golpeará contra la silla violentamente En ese lapso respiró 23 veces Muerto el prisionero, un extractor vacía la cámara de cianuro Guardias de la prisión, con máscaras antigás y guantes, rocían el cuerpo con amonio que neutraliza el cianuro que pudiese haber quedado La Horca Delaware, Montana, Washington y New Hampshire aún tienen en sus leyes la muerte en la horca, aunque en los tres primeros se ofrecen otras formas de ejecución de sus prisioneros El prisionero es colgado del cuello con una cuerda y muere por los daños que el nudo causa a la espina cervical o, si eso no es suficiente, la asfixia por presión en la tráquea El verdugo debe calcular la extensión de la cuerda y, por tanto, la fuerza de la caída del condenado, para que sea suficiente para matarlo, pero no para cortarle la cabeza Clinton Duffy, exguardián de San Quintín, que presenció más de 60 ahorcamientos, los describió así: "Cuando el hombre es colgado, siempre lucha por no caer hasta el fondo, sollozando, gritando y tratando de tomar aire Muchas veces vi sangre humedeciendo la capucha negra Observé también que orinaban y defecaban y su desesperación era horrible Generalmente en 15 minutos estaban muertos" Pelotón de fusilamiento La primera ejecución en Estados Unidos, después que la Suprema Corte de Justicia reinstauró la pena de muerte, fue la de Gary Gilmore, en enero de 1977 El caso Gilmore, que hizo famoso la novela de no ficción La Canción del Verdugo, de Norman Mailer, fue notorio también porque después de intentar suicidarse dos veces, Gilmore instó a las autoridades legales a que le quitaran la vida y llevaran a las últimas consecuencias sus leyes Gilmore fue amarrado a una silla, sobre su ropa ?a la altura del corazón? se colocó un papel con una cruz Cuatro individuos dispararon, uno de ellos tenía balas de salva, pero ellos no sabían cuál, para limpiar sus conciencias Gilmore murió instantáneamente Aunque esta clase de ejecución es autorizada solo en Utah e Idaho, ambos estados proporcionan otras opciones de ejecución, por lo que el fusilamiento ha sido utilizado pocas veces Otros métodos En Barbados, Congo, Mauritania, Katar, Saudiarabia, los Emiratos Arabes y Yemen aún se utiliza el descabezamiento, ya sea por guillotina o espada En Irán, Mauritania, Pakistán, Saudiarabia, Sudán, Emiratos Arabes y Yemen se sigue utilizando la lapidación, que se hace con el cuerpo del condenado enterrado y sólo la cabeza expuesta, a la que se arrojan piedras hasta que muere (Proceso 811/ 18 de mayo/ 1992)

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