"Esquizofrenia" política de Fox

domingo, 4 de agosto de 2002
Durante la quinta visita del Sumo Pontífice católico a México, tanto Juan Pablo II como el presidente Fox cometieron excesos y violaron leyes En particular, la inclinación y el beso del mandatario al anillo papal fue la humillación del jefe del Estado mexicano ante el representante del Estado Vaticano El beso de Vicente Fox al anillo de Juan Pablo II y su asistencia a la misa de canonización de Juan Diego no sólo son violaciones a la Constitución, sino también muestra de la "esquizofrenia" política y legal que padece el presidente al pretender separar su investidura y sus derechos como ciudadano Tras afirmar lo anterior, el jurista Elizur Artega advierte que, por estos hechos, el presidente Fox y los funcionarios que asistieron a la misa de canonización de Juan Diego en la Basílica de Guadalupe debieran ser sancionados administrativamente Pero ya desde la noche del 30 de julio, explica, la conducta de Vicente Fox en el hangar presidencial fue "la humillación del jefe del Estado mexicano ante el representante del Estado Vaticano" Ese día, Fox dio la bienvenida a Juan Pablo II en una ceremonia por lo menos confusa o ambivalente, ya que, por una parte, cubría varios requisitos del protocolo relativo a la recepción de un jefe de Estado (lucían las banderas de México y del Vaticano, fueron tocados los himnos nacionales respectivos y se hallaban presentes los representantes de los tres Poderes de la Unión), mientras que, por otra, el mandatario mexicano no recibió al Papa al pie de la escalerilla del avión, no se dispararon los tradicionales cañonazos de bienvenida y el pontífice no pasó revista a las tropas Además, como en las recepciones a jefes de Estado, en un estrado se sentaron exclusivamente el presidente Fox, el jefe del Estado Vaticano Juan Pablo II y la esposa del presidente de México, Marta Sahagún Según el constitucionalista Elizur Arteaga, profesor desde hace más de 25 años en la Escuela Libre de Derecho, el mismo Papa cayó en una conducta esquizofrénica durante su estancia en México, ya que el derecho canónico le impide aceptar a un matrimonio que no es reconocido por la Iglesia católica, como el de Vicente Fox y Marta Sahagún "Es una esquizofrenia de Vicente Fox y de Juan Pablo II porque hay una contradicción de valores en ambos: los dos violaron las leyes a su conveniencia", asevera Arteaga, quien también es un reconocido profesor e investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana y ha sido autor, entre otras, de la obra en cinco tomos titulado Derecho constitucional, expone que, al besar el anillo del Papa, el presidente Fox "estableció una dicotomía": Por una parte, adoptó su calidad de ciudadano común y corriente para besar la mano del líder de la Iglesia católica, pero, al mismo tiempo, Vicente Fox, "como jefe de Estado, se humilló" ante el jefe del Estado Vaticano que es Juan Pablo II "Y lo hizo en el hangar presidencial, es decir, en un recinto oficial, en una recepción en la que se tocaron los himnos de cada Estado y se instalaron las banderas de México y del Vaticano" El jurista se refiere, así mismo, a la presencia de Marta Sahagún en los cuatro encuentros que el Papa tuvo con Fox "Dicen los políticos que si Juárez lo supiera, se estaría revolviendo en su tumba porque Fox violó las Leyes de Reforma Pero también podríamos decir que Tomás Moro debe estar revolcándose en su tumba viendo que un Papa recibe a dos personas que tienen una relación adúltera Aquí hay una esquizofrenia tanto de las autoridades civiles como de las eclesiásticas, y todo por conveniencia" ?¿Cuál sería la conveniencia de ambas partes? ?Bueno, esa consistiría en decir: tú violas tu derecho, yo violo el mío, y en santa paz Las dos partes se pitorrearon de sus leyes: Fox de la Constitución y el Papa del derecho canónico La defensa de Creel En defensa de la conducta del presidente, el secretario de Gobernación, Santiago Creel, argumentó que lo ocurrido significaba que "la simulación ha terminado" y que el presidente hizo uso de su libertad de creencia religiosa, tanto en la recepción dedicada al Papa como al asistir a la Basílica de Guadalupe Ante tales afirmaciones del responsable de la política interior, el asesor jurídico del PRI, Miguel Ángel Yunes Linares ?también católico?, señala: "Para actuar en congruencia con su dicho de que se vive una nueva etapa en la cual la simulación ha terminado, y no convertirse a su vez en un simulador, el secretario de Gobernación debiera descolgar de los muros de esa dependencia el retrato de Benito Juárez, mismo que, en un acto por lo visto demagógico, recuperó de las oficinas de la Presidencia de la República cuando en éstas fue dado de baja" El político veracruzano considera un hecho muy grave que el también responsable de las relaciones entre las Iglesias y el Estado mexicano califique de "simulación" el comportamiento republicano, respetuoso del Estado laico "a que están obligados los gobernantes por disposición expresa de nuestra Constitución" Y en su argumentación retoma las expresiones del propio secretario de Gobernación: "Afirmar que México vive una nueva era en la que cualquier ciudadano puede expresar sus propios sentimientos, que afortunadamente ya tenemos una libertad religiosa producto de la democracia y, sobre todo, que éste es el nuevo México, el de la verdad, el México en donde cada mexicano va a poder expresar sus propios sentimientos y profesar la creencia que mejor le parezca, es, por lo menos, una confesión de ignorancia sobre la historia y sobre la realidad del país" Yunes, quien fue funcionario de Gobernación con Francisco Labastida, apunta que ni Creel ni su partido, el PAN, han dado a los mexicanos el derecho de la libertad religiosa "Seguramente imbuido de un espíritu religioso, Creel se cree capaz de hacer milagros y piensa que la historia de México se dividirá en un aC y un dC, es decir, antes de Creel y después de Creel, pero está equivocado Antes de Creel se reconoció en nuestra Constitución a las Iglesias y se establecieron relaciones diplomáticas con el Estado Vaticano Y aunque el secretario simule no recordarlo, otros gobernantes recibieron a Juan Pablo II con muestras sinceras de aprecio y respeto, sin dejar por ello de acatar la Constitución y las leyes y sin dejar de actuar con sobriedad republicana" Por eso el coordinador de Asuntos Jurídicos del Comité Ejecutivo Nacional del PRI advierte a Creel y a Fox: "El verdadero Estado laico es aquel en el cual todas las creencias tienen el mismo espacio y la misma posibilidad de expresarse Por tanto, los representantes temporales de ese Estado laico deben actuar en congruencia con este principio básico" También el secretario general del PRD, Carlos Navarrete, piensa que el gobierno de Fox tiene una confusión sobre lo que es el laicismo del Estado y señala que lo ocurrido durante la visita papal fue un "extravío conceptual" Está de acuerdo con Creel en que a los gobernantes no debe prohibírseles expresar su religiosidad Es cierto, dice, que el laicismo no es antirreligioso, pero tampoco es religioso En consecuencia, "el extravío del gobierno de la República consiste en no entender cuáles son las responsabilidades de un jefe de Estado", que consisten en "representar a las instituciones y al conjunto de los ciudadanos, independientemente de la religión que profesen" El beso al anillo del Papa, considera el perredista guanajuatense, fue como "dar luz verde" a la jerarquía católica mexicana para que ésta presione al Legislativo para hacer cambios a la Constitución en temas como la introducción de la educación religiosa en las escuelas públicas, acceso preferente en la radio y la televisión, poder de decisión en criterios de salud reproductiva y derechos individuales Y asevera: "Estos tres puntos han sido colocados en la agenda por la jerarquía católica, y está pretendiendo, peligrosamente, que la visita del Papa se convierta en un plebiscito de apoyo a su vieja intención de romper el Estado laico y convertirlo en religioso Ahora el presidente de la República estará frente a esta ofensiva y tendrá que pararla rectificando su error, colocándose como garante del ejercicio constitucional y de la preservación del Estado laico" El castigo Para Elizur Arteaga Nava, catedrático de varias generaciones de juristas, el presidente Fox y los funcionarios y gobernadores que lo acompañaron violaron la Constitución y la Ley de Asociaciones Religiosas al asistir a la Basílica de Guadalupe, el miércoles 31, a la canonización de Juan Diego, con la agravante de que el propio Fox anunció, en una entrevista televisiva realizada el martes, que acudiría en su calidad de jefe de Estado Elizur Arteaga enfatiza: "Fueron a misa como funcionarios, no llegaron como cualquier ciudadano, ni se sentaron con la indiada, sino que tuvieron un lugar preferente haciendo valer su status de autoridad" No cuestiona el experto el derecho de los funcionarios públicos a la libertad de credo, pero puntualiza que "Fox no tenía derecho a usar las instalaciones oficiales y la representación oficial para hacer valer sus creencias Es decir, no tenía derecho a violar la ley El secretario de Gobernación puede defender a su jefe a como dé lugar, pero de acuerdo con la ley, Santiago Creel tendría que sancionar a Fox por ir a la misa de canonización de Juan Diego, con un apercibimiento o una multa, conforme al artículo 32 fracción segunda de la Ley de Cultos, de hasta 20 mil salarios mínimos vigentes en el Distrito Federal" "Se violó el primer párrafo del artículo 130 constitucional, que establece la separación entre el Estado y las Iglesias, así como el artículo 25 de la Ley de Asociaciones Religiosas, que dice (que los funcionarios públicos) no podrán asistir con carácter oficial a ningún acto religioso de culto público, ni a actividad que tenga motivos o propósitos similares A juicio de Carlos Navarrete, el proceder de Fox ante el Papa demostró que "no es un hombre de Estado", pues le ha resultado "difícil entender categorías, símbolos y mensajes que gente formada en la teoría del Estado comprende porque sabe el significado histórico de la conformación del Estado mexicano desde 1867 hasta la fecha" Y después de recordar que el presidente Vicente Fox ha roto muchos paradigmas, "unos para bien y otros para mal", recurre como ilustración a un pasaje histórico: "La prueba de que el Estado laico mexicano no es religioso, pero tampoco antirreligioso, son los paseos que el presidente Benito Juárez realizaba los fines de semana del brazo de doña Margarita Maza Salía del Palacio Nacional, en donde tenía su residencia, en el segundo piso, para en seguida pasear por los portales del Zócalo y finalmente entrar a misa en la catedral El creador del Estado laico mexicano iba a misa los fines de semana como cualquier creyente Pero lo hacía en la privacidad de su matrimonio; luego salía de misa, daba una nueva vuelta por los portales y regresaba a Palacio Nacional a descansar y dormir No lo olvidemos" Coincidente, Elizur Arteaga estima que Fox "no es un hombre de Estado ni un político, aspectos en los que peca de ignorancia e ingenuidad, dejándose llevar por los impulsos del momento, pero al postrarse ante el jefe del Estado Vaticano para besarle el anillo, confirmó que sigue en campaña tratando de ganar votos"