11 de septiembre: el impacto en los movimientos sociales (Parte II)

martes, 10 de septiembre de 2002
Divide y vencerás En Estados Unidos y, en menor medida, en Canadá, los efectos del 11 de septiembre sobre los movimientos sociales y asociados han sido mucho más directos que en América Latina Según Anthony Mansueto, director del Instituto para la Filosofía y el Progreso Social y profesor de la Universidad de Nuevo México, el resultado es el siguiente: se ha paralizado el desarrollo del movimiento contra la mundialización capitalista que estaba en pleno crecimiento y se dividió lo que era, potencialmente, un bloque anticapitalista En Estados Unidos ese movimiento general está constituido por varios movimientos con fines más específicos Uno de ellos es el movimiento ecológico y otro el de las mujeres Algunos sindicatos muy importantes han entrado también dentro de este movimiento después de Seattle, cuestionando de nuevo la mundialización capitalista y el imperialismo Pero después de los acontecimientos, la principal central obrera AFL-CIO rehusó, por ejemplo, participar en una manifestación contra el Foro Económico Mundial en Davos, que tuvo su reunión en febrero de 2002, en Nueva York El ataque del 11 de septiembre le permitió a Estados Unidos presentarse como el defensor de la libertad frente a la intolerancia wahabista (corriente fundamentalista musulmana) y frente a la represión de los talibanes contra las mujeres Pero los efectos internos fueron devastadores La lucha por los derechos de los inmigrantes, sobre todo los mexicanos, que hizo grandes progresos en el curso de los años anteriores --siempre según Anthony Mansueto--, enfrenta actualmente tiempos de inmovilidad Las libertades cívicas han sido fuertemente restringidas, sobre todo en los dominios de las investigaciones personales, de escuchas telefónicas, de control de los correos electrónicos, sin que las personas a quienes les concierne sean advertidas Se han establecido cortes militares para juzgar a los presuntos terroristas, que han sido despojados, de esta forma, de lo que se consideraba anteriormente como derechos elementales En el plano político, el Partido Demócrata, temiendo parecer muy débil o no patriótico frente al terrorismo, ha dado carta blanca a la administración Bush para todas sus medidas propuestas De manera sorpresiva, las críticas contra los límites puestos a ciertas libertades han comenzado, sobre todo, de una parte de la derecha que ve allí una violación de sus derechos constitucionales El 11 de septiembre ha tenido, por lo tanto, como efecto sobre los Estados Unidos, no solamente el hecho de dividir a la izquierda, sino también a la derecha Los movimientos sociales se encuentran, por lo tanto, en un impasse Algunos se han unido resueltamente a la corriente predominante, influenciados por una reacción a la vez ética y nacionalista Otros se han replegados para no parecer que con sus críticas al sistema apoyan indirectamente al terrorismo Y otros, en fin, se han redefinido para precisar sus objetivos Un hecho significativo fue, sin embargo, que la presencia de movimientos norteamericanos en el Foro Social Mundial de Porto Alegre fue mucho más intensa en el 2002 que en el 2001 Si examinamos otras regiones del mundo, encontramos una situación bastante diversa, en la cual, salvo en los lugares directamente involucrados en los conflictos, los efectos son generalmente indirectos Pretextos del terrorismo En Palestina, evidentemente, los acontecimientos del 11 de septiembre facilitaron identificar con el terrorismo a todas las corrientes involucradas en la Intifada Esto da al Estado de Israel una base de legitimación de sus políticas de ocupación de los territorios y de represión violenta, por mucho tiempo utilizada para justificarse con el exterior Aún cuando algunos movimientos palestinos utilizan métodos que los movimientos sociales del mundo entero no aprueban, no podemos hacer una amalgama con aquello que pasó en los Estados Unidos El terrorismo es aquí el fruto de una situación política bloqueada y de negación a la hora de aplicar las resoluciones de Estados Unidos En Pakistán o en Afganistán, la situación es muy tensa En este último país, los movimientos se manifiestan dentro de un plan, sobre todo político, contra la ocupación extranjera, y se corre el riesgo de que ulteriormente haya un desarrollo de la violencia En Pakistán, el aumento de los conflictos religiosos es una consecuencia directa de la intervención occidental en la región Los otros movimientos sociales han sido obligados a adoptar perfiles más bajos, sin, no obstante, cesar su actividad, después que el régimen y los militares se han alineado a la política de Estados Unidos En Filipinas, la acción directa contra los movimientos islámicos permitió a las tropas norteamericanas ocupar la superficie del país Otros movimientos, tales como el Pueblo Nuevo Armado, han sido declarados terroristas, lo cual anteriormente no era el caso Algunos movimientos sociales se preguntan si su turno no llegará también, dada la proximidad ideológica entre sus gobiernos y el de Estados Unidos Los problemas locales son, por cierto, predominantes en el resto de Asia: en Sri Lanka, en Indonesia, en Bangladesh, en Tailandia, pero estas sociedades se encuentran también influenciadas por el clima general No se puede decir que el 11 de septiembre haya tenido efectos directos, y la mayoría de los movimientos populares continúan su actividad con más o menos dificultades según las situaciones particulares En los países árabes, el problema es evidentemente mucho más delicado Aunque la mayoría de los gobernantes ha condenado los ataques terroristas contra Estados Unidos, la opinión popular se muestra crítica frente al servilismo de sus gobernantes, sin aprobar por eso, unánimemente, los métodos utilizados por Al-Qaeda Es necesario, sin embargo, recordar que no existen prácticamente movimientos sociales en el mundo árabe, dada la tradición política de los Mamelucos (según la expresión de Samir Amin) Es decir, de los regímenes controlados muy estrictamente por las fuerzas armadas, por un partido o por una familia real Las innumerables ONGs, así como una parte importante de los sindicatos, dependen generalmente de los partidos políticos o de los movimientos islámicos Los movimientos de las mujeres se encuentran entre los más dinámicos, bien centrados, sobre todo, en iniciativas de micro-dimensiones La situación actual no da oportunidades para que los movimientos autónomos se desarrollen rápidamente Si bien los acontecimientos del 11 de septiembre no han podido cambiar lo esencial de las cosas, el clima general tiende al endurecimiento En África, un continente tan marginado en el concierto de las naciones y tan agobiado por su integración dependiente en el proceso de mundialización, el 11 de septiembre no ha tenido ningún efecto Las guerras existentes, en particular en todo el centro del continente, son obstáculos reales, pero sobre todo internos, para el desarrollo de los movimientos sociales Por otra parte, los movimientos, particularmente campesinos, han continuado sus actividades sin muchos cambios Si examinamos Europa, llegaremos también a la conclusión de que el impacto directo ha sido prácticamente nulo Todas las manifestaciones previstas contra las cumbres europeas han tenido lugar normalmente La corriente represiva ?fuertemente impugnada-- estaba ya en curso antes de los acontecimientos, como hemos podido ver en Génova durante la Cumbre del Grupo de los 8 Por tanto, por vía indirecta, la situación puede volverse inquietante Así, se le dio un golpe de acelerador a la coordinación de las fuerzas de la policía y a las medidas contra las migraciones clandestinas Se acentuó la mentalidad anti-islámica, que se ha manifestado a través de ciertos incidentes graves, particularmente en Bélgica, en Alemania y en los países Bajos En este última nación, bajo la presión de Estados Unidos, el gobierno acaba de congelar los bienes del movimiento político ligado al Nuevo Ejército del Pueblo y los de uno de sus antiguos dirigentes refugiados desde hace bastantes años en ese país Ello debido a que esta organización a sido declarada como terrorista por las autoridades políticas de Estados Unidos Es así como uno debe pensar a largo plazo --y dada la aceleración de un proceso que lleva a las derechas al poder--, en los efectos indirectos de la nueva situación creada por los atentados del 11 de septiembre Por otra parte, no debemos olvidar que Osama Bin laden, el presunto inspirador de los atentados Fue el hombre de los Estados Unidos cuando hacía falta luchar contra la presencia de la Unión Soviética en Afganistán o para subvertir al régimen socialista en Yemén Por lo tanto, él no representa de ninguna forma una corriente de izquierda Ocurre lo mismo en el caso de los Talibanes, prácticamente en el poder con la complicidad de los Estados Unidos después de la partida de los soviéticos En cuanto a los movimientos fundamentalistas islámicos en los países árabes, han sido alentados y apoyados por los occidentales contra los movimientos nacionalistas árabes en el momento de las luchas por la independencia Equiparar el terrorismo con los movimientos sociales que impugnan la mundialización es, por lo tanto, una deshonestidad profunda, pero que se vuelve muy funcional para los intereses norteamericanos Entonces podemos concluir que --aparte de Estados Unidos o de las regiones involucradas directamente por el conflicto afgano o palestino-- los efectos del 11 de septiembre sobre los movimientos sociales no han sido directos Esto no ha detenido, de ninguna manera, la mundialización de la resistencia y de las luchas, como lo prueba la preparación, no solamente de un tercer Forum Mundial en Porto Alegre, en el 2003, sino también el Forum Europeo, en Florencia, en noviembre del 2002, el Forum Asiático en Hyderabad (India), en enero del 2003, el Forum Latinoamericano en Quito, en noviembre de 2002, el Forum Africano para el 2003, sin contar una gran número de forums nacionales y regionales Estas convergencias de los movimientos y organizaciones que luchan contra la mundialización neoliberal y contra la dominación mundial del capitalismo han reforzado los postigos de oposición a la militarización y a la guerra, acercándose así a los movimientos pacíficos Los veremos particularmente en Florencia, en Hyderabad y en Porto Alegre, durante los forums europeos, asiáticos y el forum mundial Que el 11 de septiembre reforzó las fuerzas de la derecha en el mundo en general, no cabe ninguna duda La lucha será, entonces, más difícil en los años que vendrán y los movimientos sociales deben de estar conscientes de ello (Traducción Midiala Rosales Rosa)

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