La guerra del petróleo

martes, 10 de septiembre de 2002
Nueva York - Los ataques del 11 de septiembre en esta ciudad y en Washington desataron una guerra más, distinta a la declarada por el presidente George W Bush contra el terrorismo mundial Se trata, dicen expertos, del inicio de un conflicto internacional que podría cambiar el panorama financiero mundial: la disputa por el control del mercado petrolero De Rusia a Venezuela, los países productores de petróleo tienen la oportunidad de modificar su posición en un posible nuevo orden mundial de los energéticos Lo que hasta el 11 de septiembre fue una industria regida desde la capital de Arabia Saudita, podría ser, en los años próximos, un mercado global, fragmentado entre influyentes productores que podrían convertirse en una seria competencia para la conflictiva región del Medio Oriente Todo en beneficio de las potencias euro-peas y de Estados Unidos Ya antes de los ataques terroristas existía en Estados Unidos una seria preocupación por la creciente demanda mundial de crudo, explica Edward Morse, exfuncionario del Departamento de Estado en materia de energéticos Analistas del gobierno estadunidense estiman que en 20 años la demanda podría aumentar de los 77 millones de barriles diarios que actualmente se consumen en todo el mundo, a 120 millones La mayor parte de esta cantidad de crudo, dice Morse, tendría que ser cubierta por los productores del Medio Oriente, considerando que esa zona posee 63 por ciento de las reservas mundiales Arabia Saudita, por sí sola, es dueña de 25 por ciento de las reservas de petróleo Pero en el mundo post-11 de septiembre, la hegemonía de Arabia Saudita podría verse seriamente amenazada, dice Morse, actual consejero ejecutivo de la Compañía Petrolera Hess Energy, en entrevista con Proceso Mientras que las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudita han comenzado a ser cuestionadas por varios sectores de ambos países, un tercer factor podría modificar las condiciones del mercado: Rusia Morse, quien fue subsecretario de Estado para la política energética internacional de 1979 a 1981, explica: Rusia significaría eventualmente una competencia seria para el Medio Oriente Ha aumentado rápidamente sus exportaciones Tarde o temprano esto tendrá su importancia" "El nuevo gigante" Morse publicó su visión en el artículo "La batalla por el dominio de la energía", que apareció en la edición de marzo-abril de la prestigiada revista Foreign Affairs Morse insiste en que, después del 11 de septiembre, el nicho de oportunidad para Rusia fue definitivamente abierto Mientras que en los dos últimos años la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha reducido la oferta para mantener los precios nivelados, el gobierno ruso aumentó su exportación de petróleo en 1 millón de barriles al día Escribió: "Este resurgimiento coincide con los ataques terroristas del 11 de septiembre, los cuales han brindado a Moscú la oportunidad de desplazar a la OPEP como el proveedor clave de energía para Occidente Los líderes políticos de Moscú, al igual que los líderes corporativos del petróleo y el gas están presentando a las firmas petroleas de Rusia como fuentes estables, dispuestas a añadir su oferta al mercado para mantener los precios razonables y así revivir la economía mundial" El reordenamiento de los proveedores mundiales de petróleo ofrece, además, ofertas significativas para otros productores en las regiones de África Occidental y del Mar Caspio En este último caso, las reservas son compartidas por Irán, Rusia y las exrepúblicas soviéticas Turkmenistán, Uzbekistán, Tayikirstán y Kirguistán Y es aquí donde Estados Unidos y sus aliados europeos pueden recoger los frutos de la guerra contra el régimen Talibán; ya desaparecido, nada impide que Afganistán se convierta en una ruta de salida del petróleo de Rusia y de las exrepúblicas soviéticas Se podría revivir el proyecto de construir oleoductos que atraviesen Afganistán de norte a sur y parte de Pakistán para tener salida por los puertos del mar Arábigo Y es que el puente natural de exportación de esta área hacia Europa y Estados Unidos ?la región de los Balcanes?aún es inestable Antes de la desintegración de la Unión Soviética, las compañías petroleras estatales llegaron a procesar 125 millones de barriles al día, la cantidad más grande producida por un solo país, que representó un quinto de la producción mundial de petróleo y superó en un tercio la producción máxima anual de Arabia Saudita, alcanzada en 2000 Actualmente, Rusia y la Comunidad de Estados Independientes (CEI) tienen todo lo necesario para incrementar su producción radicalmente en poco tiempo, dice Morse Mientras que en el Medio Oriente la producción se ha estancado en los últimos 20 años, las reservas del CEI son mucho más grandes de lo calculado La mayor empresa petrolera de Rusia, Lukoil, descubrió recientemente un yacimiento de 5 mil millones de barriles en la parte rusa del Mar Caspio Otros yacimientos descubiertos en la región perteneciente a Azerbaiyán sugieren la posibilidad de que el Mar Caspio contenga unos 75 mil millones de barriles La oportunidad perdida Los expertos coinciden igualmente en que la oportunidad que se está presentando para Rusia, Irak, África y la región del Mar Caspio es la misma que podría aprovechar Latinoamérica "¿Cómo aprovecharla?, es la principal pregunta", dice John Lichtblau, director en Nueva York de la organización Petroleum Industry Research Foundation Inc Después del 11 de septiembre, asegura Morse, la posición de México y Venezuela no podría ser más privilegiada Explica: "El mercado natural de exportaciones de Latinoamérica a Estados Unidos Su proximidad le da un mejor acceso que el Medio Oriente Pero esa ventaja ha sido desaprovechada, especialmente por Venezuela", cuyo gobierno aún parece inestable tras el reciente intento de golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez México, aunque en menor escala, también está dejando ir la oportunidad, asegura el experto "Ha logrado incrementar su producción a poco más de 3 millones, pero el sistema presupuestal nacional inhibe el crecimiento de Pemex" Además, la "cerrada política" de México sobre sus reservas naturales hace difícil que su situación mejore, afirma Morse Y es que la actitud histórica que dejó la expropiación petrolera en México no promete muchos cambios en su política energética, expone Lichblaut "Es difícil opinar sobre lo que debe hacer México Existen cuestiones polítricas y filosóficas sobre la forma de conducir sus reservas naturales Nada indica que esto podría cambiar Y tampoco estoy muy seguro de que deba cambiar", dice y asegura que "los cambios en esta industria podrían beneficiar enormemente a México" (Extractos de la edición especial número 10 de Proceso/ septiembre 2002)