La Suprema Corte y la oportunidad perdida

sábado, 14 de septiembre de 2002
En su edición del domingo 15 de septiembre, Proceso da cuenta de un mea culpa de ministros de la Suprema Corte de Justicia una vez que fueron rechazadas las controversias constitucionales en materia de cultura y derechos indígenas De esta forma, y mientras para unos el fallo respondió a un impulso de ortodoxia absoluta, para otros se procedió en forma "correcta, pero insensible" "Tal pareciera que los malos de la película somos nosotros, aunque el mensaje que quisiéramos mandar es que solamente en un debate nacional ? en las instancias del Congreso de la Unión- puede resolverse el problema", cita la ministra autora de la sentencia en el reportaje de Proceso En su muy particular opinión, el magistrado Mariano Azuela Güitrón sentencia en la edición 1350 de la revista que si bien los adelantos científicos y técnicos han permitido alcanzar una mayor calidad de vida, hay desequilibrios que inciden directamente en sectores mayoritarios de la población, y en una importante proporción en los grupos indígenas Una vez expuesto lo anterior, la ministra Olga Sánchez Cordero reflexiona que en virtud de que como Suprema Corte les es imposible quitarle una coma ni ponérsela a la Constitución, están sujetos a ella y por lo tanto no podían ni validar ni no validar la Ley Indígena, por lo que simplemente se dieron a la tarea de interpretar sus propios límites dentro de la Carta Magna