al borde de la ingobernabilidad

domingo, 15 de septiembre de 2002
Al borde de la ingobernabilidad Alejandro Caballero, Jesusa Cervantes, José Gil Olmos y Rodolfo Montes En unos cuantos días, el gobierno federal mostró, la semana pasada, falta de control de situaciones y una evidente incapacidad negociadora En su inesperada operación político-policiaca, ni el presidente Fox ni su secretario de Gobernación ni su secretario de la Contraloría ni su procurador general de la República tomaron en cuenta las advertencias que hace dos años hizo el principal órgano de inteligencia gubernamental, el Cisen, en su informe “Agenda de riesgos para la gobernabilidad” Montado en una operación política fallida y remendando desatinos con mentiras y más errores, el gobierno de Vicente Fox encolerizó a lo más oscuro del régimen derrotado el 2 de julio de 2000 al poner en la picota a los dirigentes del cacicazgo sindical de Petróleos Mexicanos (Pemex), pero en respuesta asomaron signos de ingobernabilidad Incólume la médula del corporativismo priista, el dinosaurio movió la cola y amenazó con iniciar una huelga en Pemex, mientras otro de sus brazos, el de los sindicatos del gobierno del Distrito Federal y del Metro, amagó —aunque luego se retractaron— con paralizar los servicios públicos de la capital Apenas en curso la andanada de protestas y movilizaciones por la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de dejar intocada la Ley Indígena, que no satisface al sector que va dirigido, el gobierno federal debió enfrentar los desafíos de los mandos del PRI, que en unas horas dejaron sin interlocutor al secretario de Gobernación, Santiago Creel, responsable de las relaciones políticas del gobierno, exhibieron las fracturas e indisciplina de la diputación panista y cerraron filas en defensa de los desprestigiados líderes petroleros El pronóstico del Cisen Turbulencias como las de la semana pasada fueron pronosticadas hace dos años en un informe del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), que entre paréntesis denominó: “Agenda de riesgos para la gobernabilidad”, elaborado en la etapa en que ya estaba en marcha el equipo de transición de Vicente Fox En sus partes medulares advertía que “subestimar la capacidad reaccionaria del autoritarismo puede ser el mayor error de apreciación y cálculo político que pueda cometerse en esta coyuntura crucial para el desarrollo del país” Y casi sin error, sus vaticinios se corroboran en los escenarios presentes: —Boicot a iniciativas del Ejecutivo por las fracciones parlamentarias priistas de senadores y diputados —Demandas de gobiernos estatales priistas para obtener una mayor participación en el presupuesto federal —Instigación de movimientos de trabajadores al servicio del Estado con demandas laborales y políticas disfrazadas —Instigación de conflictos gremiales en organizaciones cuyos dirigentes simpatizan con el gobierno federal, como sería el caso del SNTE De acuerdo con el documento del Cisen, éstas y otras acciones “serían consecuencia de que el gobierno federal no accediera a las exigencias de la fuerza restauradora, pero que, al mismo tiempo, tampoco contará con los medios para enfrentar y neutralizar las acciones ilegales desde los primeros momentos” Si no hubiera resistencia del gobierno federal, según el Cisen, “la mayor parte de estas acciones no ocurriría, pero eso significaría dejar manos libres a estas fuerzas regresivas, las cuales irían ‘haciendo elecciones’ con resultados a su gusto hasta llegar a la elección federal de 2003 Ésta no sería una elección de Estado típica, es decir, hecha por el Ejecutivo Federal, sino por una coalición de gobernadores, grupos de poder y grupos criminales” Y remata: “Una de las consecuencias que tendría la libre acción de la fuerza en pro de la restauración autoritaria y la existencia de un gobierno federal relativamente débil frente a la misma, es que todo tipo de entidades supondrían que hay vacíos de poder y que ellas pueden llenarlos, se trate de los distintos partidos políticos, grupos de poder local, grupos armados, el crimen organizado, policías, militares, grupos de poder económico nacionales y extranjeros, militares aventureros, jerarquía de las iglesias, propietarios de medios de comunicación, gobiernos extranjeros, etcétera” La historia A su regreso de Nigeria, el jueves 4, Vicente Fox fue advertido por Santiago Creel y Diego Fernández de Cevallos, líder de la fracción panista en el Senado, del riesgo de perder los 42 millones de dólares del sindicato petrolero congelados en Estados Unidos a petición de México, así como de incurrir en un acto ilegal Por ello, el martes 10, la Procuraduría General de la República solicitó a la Cámara de Diputados iniciar el procedimiento necesario para quitar el fuero al diputado Carlos Romero Deschamps, secretario general del sindicato petrolero, y al tesorero del mismo, el senador Ricardo Aldana, con el fin de poder iniciar un proceso penal en su contra, por el desvío de recursos de Pemex hacia al sindicato Según integrantes del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, lo anterior provocó el rompimiento de las pláticas que sostenía Romero Deschamps con la Secretaría del Trabajo y con Pemex, en las cuales se había tejido fino para una posible salida negociada que generara el menor daño posible al líder sindical, por un lado, y por otro, sancionar el desvío de recursos públicos Y no sólo se rompieron las negociaciones, también se abrió la posibilidad de que estallara la huelga en una de las áreas estratégicas para el país, como es Pemex El conflicto se inició en febrero último, cuando el secretario de la Contraloría, Francisco Barrio, denunció el desvío de mil 100 millones de Pemex hacia el sindicato Según diversas filtraciones, parte de esos recursos habría ido a parar finalmente a la campaña del candidato presidencial del PRI, Francisco Labastida Ochoa Sin embargo, hasta ahora en ningún documento de la PGR o de la Contraloría se ha implicado al PRI Meses más tarde, se pidió a Estados Unidos la extradición del exdirector de Pemex, Rogelio Montemayor, y que se congelaran 42 millones de dólares depositados por el sindicato petrolero en Nueva York En su intento por recuperar esos recursos —aseguran funcionarios de la Secretaría del Trabajo y líderes del PRI—, las autoridades mexicanas mintieron al gobierno estadunidense, asegurando que ya existía un juicio de procedimiento para desaforar a los dirigentes sindicales y que ya había órdenes de aprehensión contra otros integrantes del sindicato Las negociaciones con el sindicato continuaron, conducidas por el secretario del Trabajo, Carlos Abascal, quien llegó a presidir incluso el Consejo de Administración de Pemex, en sustitución de Barrio Ésa fue una de las condiciones de Romero Deschamps para sentarse a la mesa Sin embargo, los tiempos laborales complicaron el asunto para el gobierno federal, pues a partir de julio se iniciaron las pláticas para revisar el contrato colectivo de trabajo, que incluye el aspecto salarial, lo que dio a Romero Deschamps una nueva arma: la huelga y la exigencia del pago de un adeudo mucho mayor del que presuntamente se desvió en el sexenio de Ernesto Zedillo: 8 mil millones de pesos De acuerdo con versiones de funcionarios federales, Romero Deschamps pretendió condicionar la negociación salarial con el cierre del Pemexgate, pero Abascal se negó Entonces el líder sindical recurrió a una nueva propuesta para cerrar el expediente: pagar de su bolsillo los mil 100 millones de pesos, con la condición de que una vez concluida la investigación y comprobada su inocencia, se le regresara el dinero Como parte del acuerdo, coincidieron priistas y funcionarios, Romero Deschamps se presentaría voluntariamente a declarar el 14 de septiembre e incluso estaría de acuerdo con su desafuero, siempre y cuando se le imputaran delitos menores, como el de complicidad La segunda propuesta fue aceptada, pero la Secretaría de Gobernación, que trabajaba con el grupo disidente de Alianza Nacional de Trabajadores Petrolero (ANTP), cerró la puerta de la negociación Dijo que el asunto penal se resolvería en los tribunales, y únicamente lo laboral en la Secretaría del Trabajo Después Abascal obtuvo una prórroga al emplazamiento de huelga del sindicato, la cual vence el último minuto del 1 de octubre El grupo “duro” del gobierno de Fox, encabezado por Santiago Creel, el procurador Rafael Macedo de la Concha, el secretario de la Defensa, Gerardo Clemente Ricardo Vega García, y Barrio, insistió en que se siguiera el camino judicial De acuerdo con funcionarios de Gobernación, ese grupo se reunió en varias ocasiones mientras el presidente estaba de gira en África, para definir la nueva estrategia: girar orden de aprehensión en contra de los líderes petroleros y solicitar el desafuero de Romero Deschamps y Aldana La precipitación del grupo duro fue impulsada por la advertencia legal de Fernández de Cevallos: el gobierno mexicano había mentido al estadunidense al hacer la petición de congelamiento de las cuentas del sindicato en Nueva York, pues afirmó que ya exis-tían declaraciones ministeriales de los inculpados e incluso órdenes de aprehensión Otro factor que influyó fue que se acercaba el 19 de septiembre, fecha fijada por el gobierno estadunidense para que las autoridades mexicanas comprobaran que los 42 millones de dólares provenían del lavado de dinero, como lo habían afirmado en su petición El lunes 9, en una reunión de gabinete en Los Pinos, Fox decidió que la PGR demandara el juicio de procedencia para desaforar a los líderes sindicales, pero lo filtró a varios medios, con lo que alertó a los priistas, quienes, ante el hecho consumado, se reunieron de manera urgente y acordarona: fijar una posición pública de defensa del sindicalismo y aplicación estricta de la ley; advertir al gobierno que si no se siguen los cauces laborales-legales, los grupos de poder del sindicato podrían actuar libremente, es decir, lanzarse a la huelga; respetar la comparecencia de Santiago Creel en la Cámara de Diputados el miércoles 11 y pedir el apoyo de sus 19 gobernadores Sobre lo ocurrido la mañana del miércoles hay dos versiones Una a cargo de la dirigencia nacional del PRI y otra de sus diputados federales Según la primera, sueltas las fuerza internas del PRI, los diputados rebasaron a sus dirigentes, en un acto de solidaridad con el sindicato, y “cansados de las afrentas”, decidieron abandonar el Salón de Sesiones dejando solo al encargado de conducir la política interna Ante esa decisión, el coordinador de la fracción, Rafael Rodríguez Barrera, se lo informó a Roberto Madrazo A partir de ahí, los dirigentes nacionales decidieron dejar en libertad de acción a los lideres sindicales y con ello la amenaza de huelga Ante el nuevo panorama, el presidente Fox solicitó a Carlos Abascal que reinicira las negociaciones, incluyendo a nuevos protagonistas, como el secretario general de la Confederación de Trabajadores de México, Leonardo Rodríguez Alcaine La preocupación de Fox, según datos confidenciales, es que Romero Deschamps ya instruyó a todos sus secretarios generales para declarar la huelga en caso de no alcanzar un acuerdo, pero ésta no rebasaría la hora El equipo de Abascal prevé el enjuiciamiento de Romero Deschamps y Ricardo Aldana por delitos menores, con lo que alcanzarían la libertad bajo fianza, además de negociar paralelamente el pago de los 8 mil millones de pesos que Pemex debe al sindicato y con ello evitar una nueva demanda de Romero Deschamps por violaciones al contrato colectivo de trabajo Según la versión de los diputados priistas, a unas horas de la comparecencia de Creel, el grupo parlamentario analizaba cómo se comportaría ante el secretario de Gobernación Salvador Rocha Díaz propuso que no se presentaran a la sesión Otros señalaron la conveniencia de abandonar el salón después de que César Augusto Santiago fijara la posición de su partido Rodríguez Barrera sugirió que no abandonaran la sesión Sin embargo, ya en curso la comparecencia, una supuesta llamada de Madrazo a Rodríguez Barrera modificó la estrategia Los diputados del PRI deberían abandonar la sesión Y así lo hicieron Salvo un número reducido, entre ellos algunos tabasqueños, los demás abandonaron el pleno En medio del desorden, Amador Rodríguez Lozano pidió a la mesa directiva que se asegurara de que había quórum Ausente en ese momento el coordinador de los panistas, Felipe Calderón, Armando Salinas ordenó que se enviarán mensajes a sus correligionarios para que acudieran al Salón de Sesiones Incluso pidió una última prórroga para que se abriera el tablero de asistencias —“un minuto más por favor”—, que concedió la priista Beatriz Paredes, presidenta de la mesa directiva Pero todo fue inútil: con su ausencia, los 76 panistas hicieron que no se reuniera el quórum y se levantó la sesión Para Martí Batres, coordinador de los diputados del PRD, la postura del gobierno ante los caciques del sindicato petrolero es la adecuada: “Nosotros estamos ciento por ciento con el gobierno en este asunto El gobierno está haciendo lo correcto Pero si gana el PRI, en este país mandará el PRI, y no sólo eso, si no que va a mandar lo peor del PRI, el gansteril, el que tiene que ver con fuga de capitales, golpeadores, y profesionales del caos, pues en más de una ocasión han jugado y apostado por escenarios de crisis” Sobre la ausencia de los panistas, considera que se puede deber a dos razones: “O Calderón no tiene ya el control de su bancada como consecuencia de las divisiones internas o fue una acción premeditada” Batres describe el actual estado anímico de Calderón: “Está muy, muy presionado, como si quisiera que esto se acabara ya” Finalmente evalúa: “Si el gobierno se sostiene en el caso del Pemexgate y derrota al corporativismo, habrá dado un paso equiparable al de varias reformas constitucionales”

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