Amenaza Bush a la ONU: si no actúan contra Hussein, lo hará EU

jueves, 19 de septiembre de 2002
Washington, E U (apro)- En otro claro acto de arrogancia y unilateralismo dentro de los organismos internacionales, el presidente George W Bush amenazó a la Organización de Naciones Unidas (ONU) respecto de Irak y le advirtió que si no actúa conforme a sus caprichos y somete a Saddam Hussein a ellos, lo hará Estados Unidos y sus "amigos" "El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debe trabajar con Estados Unidos, Gran Bretaña y otras partes preocupadas para enviar el mensaje claro de que esperamos que se desarme a Saddam Hussein Y si el Consejo de Seguridad no afronta el problema, Estados Unidos y algunos de nuestros amigos lo harán", dijo Bush en la Casa Blanca luego de recibir el informe de su secretario de Estado, Colin Powell, sobre el estado en que se encuentra el proceso de negociación en la ONU Frente a la oposición de la mayoría de los 5 países miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, Francia y Rusia) a la insistencia de Bush de atacar a Irak aunque este país permita la entrada de inspectores de armas, la Casa Blanca empezó a retar a la comunidad internacional a través de su unilateralismo escudándose en su advertencia de que Irak con Hussein es una amenaza para la paz del planeta y un posible aliado del terrorismo "Está en juego la credibilidad de las Naciones Unidas, un organismo capaz, capaz de mantener la pazno tiene por qué haber negociaciones con Irak, no tienen nada que negociar Las negociaciones terminaron, depende del Consejo de Seguridad la definición de una resolución que confirme que Irak ya ha aceptado (las inspecciones de armas)", insistió Bush Washington quiere obligar al Consejo de Seguridad a minimizar la oferta de Hussein de abrir a Irak a las inspecciones de la ONU para demostrar que no desarrolla, usa o almacena armas químicas, biológicas o atómicas como afirma Estados Unidos Bush ofrece al Consejo de Seguridad la configuración de una resolución con la cual en un periodo máximo de cuatro semanas, los inspectores de la ONU recorran todos los rincones de Irak hasta encontrar evidencias de las acusaciones armamentistas que imputa a Hussein Más allá del resultado de las inspección, en la misma resolución Bush quiere estipular la autorización del uso de la fuerza militar para eliminar la presunta amenaza de Irak y acabar de una vez por todas con el régimen de Hussein China, Francia y Rusia se oponen a Bush y amenazan con vetar su propuesta, afirman además que con el cambio de posición de Hussein ni siquiera hace falta una nueva resolución del Consejo de Seguridad El uso unilateral de la fuerza militar "será parte del lenguaje de la resolución, la autorización del uso de la fuerza, si es que queremos mantener la paz", subrayó Bush en referencia al proyecto de ley que se cocina en el Capitolio y que se estima será aprobado en un par de semanas, o al menos antes de las elecciones legislativas de medio término, el martes 5 de noviembre Al parecer para el presidente de Estados Unidos es más que suficiente la autorización que le dará el Congreso de su país para lanzar el ataque a Irak, sobre todo si ocurre antes de que se pronuncie en algo el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas Donald Rumsfeld, el Secretario de Defensa, aseguró en el Capitolio que "en privado" un grupo de países --sin mencionarlos por nombre-- le han garantizado a Estados Unidos que tomarían parte en un ataque contra Irak, aun en contra de cualquier resolución de la ONU Con base en estas garantías de apoyo en privado, el Pentágono ya empezó a desplegar a la región del Golfo Pérsico a tropas y equipo militar necesario para la nueva guerra contra Hussein En noviembre 600 soldados estadunidenses llegarán a Qatar para ocupar una base aérea, mientras que para finales de este mes quedará listo el cuartel que se construirá cerca de Doha para el general Tommy Franks, jefe del Comando Central de las tropas de Estados Unidos en el Golfo Pérsico, él mismo recorrió esta semana el lugar donde se construirá su oficina bélica Gran Bretaña también le dio luz verde a Washington para que utilice la isla Diego García en aguas marítimas de la India, para estacionar ahí a poco más de una docena de aviones bombarderos de la clase B-52 y por lo menos dos Stealth B-2, que se estrenarían por primera vez en una guerra de alta intensidad y estarían obligados a justificar su costo de dos mil millones de dólares por unidad

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