Romero Deschamps, de mozo a líder sindical

domingo, 8 de septiembre de 2002
México, D F (apro)- Carlos Antonio Romero Deschamps nació el 17 de enero de 1944 en Tampico, Tamaulipas Su madre, Clementina Deschamps, oaxaqueña, falleció en 1984 Su padre, José Romero García, jalisciense, campesino revolucionario carrancista-villista, de sangre fría ?en luchas cuerpo a cuerpo mató con su cuchillo a varios soldados federales--, fue trabajador petrolero y ferrocarrilero y murió en 1986 Tiene tres hermanas del primer matrimonio de su papá Romero Deschamps se casó con Blanca Rosa Durán, con quien tuvo a José Carlos, Alejandro y Paulina A gente cercana le ha dicho que tuvo un origen humilde, pobre Supo lo que era no tener trabajo y buscarlo La hizo de mandadero, de vendedor ambulante, de cargador y chofer Le decían "el Güero Guacamaya", pues su cara enrojecía apenas se asoleaba un poco Habitó en una vivienda de madera, con techo de lámina Estudio la primaria y una carrera corta de comercio No olvida que, de niño, pateó a su padre cuando lo vio del brazo con otra mujer Siendo dirigente sindical, Romero salvó la vida de su papá cuando lo llevó a un hospital de Houston, para que le pusieran un medicamento que se utilizó en los vuelos espaciales, para que no se le "espesara" la sangre Ya anciano, su papá quiso montar un caballo al que Romero jaló de las riendas, y al día siguiente murió De joven, Carlos Romero solía cortar leña a una señora, cuyo esposo, un superintendente de Pemex, lo invitó a trabajar en la refinería de Salamanca, Guanajuato En Ciudad Madero, Tamaulipas, La Quina recuerda que Romero Deschamps empezó a trabajar como eventual en la refinería de Salamanca, hasta que su primo hermano, Víctor Deschamps lo ayudó a conseguir la planta Fue él mismo, cuando era secretario de la sección 24, quien lo presentó y recomendó con Joaquín Hernández Galicia "Le agarramos confianza por ser de Tampico, y porque se mostraba muy apasionado de las ideas sindicales", relata La Quina Trabajó en el área de Operación en la Ciudad de México y, cuando el entonces poderoso líder del sindicato viajaba a la capital, Romero Deschamps "me servía de chofer" Entre 1970 y 1975, refiere, "lo empezamos a apoyar para que se diera a conocer en la sección 35, de Azcapotzalco" Estaba como ayudante de Héctor Martínez, en ese entonces secretario general del sindicato en la sección de Atzcapozalco, cuando éste agarró una parranda que lo llevó hasta el carnaval de Río de Janeiro, Brasil Cuando Martínez regresó de Brasil, se encontró con que ya Romero Deschamps, por encargo de La Quina, había ocupado la secretaría general de la sección 35; después se corrieron los trámites para confirmarlo en el cargo, por el año de 1980 Aunque Salvador Barragán Camacho "no lo quería, porque Romero Deschamps se manejaba siempre con trabajadores transitorios", La Quina refiere que él le tenía confianza y lo respaldó para que, en 1985, la sección 35 creciera con la incorporación de los sindicalizados de Tula, Hidalgo "Era un buen administrador, lo apoyé con cuatro tiendas y dos ranchos, y los manejó bien", relata Hernández Galicia, "además que era uno de los secretarios generales que defendía con más pasión la autonomía financiera del sindicato; se pronunciaba por la defensa de Pemex y los derechos de los trabajadores" Al grado, comenta, que cuando Carlos Salinas de Gortari fue designado candidato del PRI a la Presidencia de la República, Romero Deschamps hizo incluso declaraciones a la prensa, en las que pidió que el sindicato se desligara completamente del partido, e insistió ante La Quina para que tomaran esa decisión "Siempre se mostró como el más servil de todos los secretarios generales, el que estaba más dispuesto a alabarme, a echarme porras, a apoyarme en todo, llegaba al grado de ser arrastrado", dice el exlíder petrolero "Se enmascaró bien" Desde que estaba en la cárcel, La Quina lo acusó de traición, pues supuso que lo había entregado al gobierno de Salinas Argumentó que Romero Deschamps no asistió a la reunión a la que lo había convocado ese 10 de enero de 1985 y que, sospechosamente, había llamado un día antes a su oficina para confirmar la cita "Era un espía", acusa Según Alfonso de los Reyes, escritor, periodista e investigador, Romero Deschamps fue "quinista" ?"¿quién no lo era en ese tiempo?"-- Refiere que cuando el gobierno de Salinas metió a la cárcel a Hernández Galicia el 10 de enero de 1989, Romero Deschamps fue el único que paró parcialmente, en protesta, la refinería de Azcapotzalco en la Ciudad de México El entonces secretario de Gobernación, Fernando Gutiérrez Barrios, lo mandó llamar para advertirle que el "quinazo" era una decisión de Estado El gobierno de Carlos Salinas impuso en la secretaría general del STPRM a Sebastián Guzmán Cabrera, a pesar que estatutariamente no podía serlo, ya que estaba jubilado por órdenes de La Quina Empero, Guzmán Cabrera había objetado esa decisión ante la Junta de Conciliación y Arbitraje, por lo que el gobierno aceptó la queja y lo reinstaló Por cierto, Hernández Galicia ahora recomienda al gobierno de Fox hacer lo mismo ?cancelar su jubilación que ya fue reconocida por la Junta de Conciliación?, para que pueda volver a ser secretario general y "ayudarle a limpiar de corrupción al sindicato petrolero", no obstante que los estatutos, que lo ayudaron a mantener su cacicazgo sindical, imposibilitan sus aspiraciones, ya que no tienen la edad, no es trabajador en activo y fue condenado por homicidio y acopio de armas Durante más de cuatro años, la gestión de Guzmán Cabrera se caracterizó por el saqueo de las propiedades y recursos del sindicato petrolero, y por el servilismo al gobierno que hizo posible el despido de más de 10 mil trabajadores Con la ayuda, sobre todo, del secretario general de la sección uno, Jesús Suárez Mata, vendió, remató y se quedó con el patrimonio sindical Para impedir reclamos posteriores, la documentación de las propiedades desapareció en un incendio en el edificio del STPRM En su momento, Romero Deschamps se deslindó del saqueo de Guzmán Cabrera: "Yo era secretario de Estadística, y Sebastián era quien marcaba las directrices Fue una época de zozobra y doloroso desmembramiento de nuestra organización sindical Tuvimos una dirigencia blandengue que aceptó sin chistar caprichos de algunos malos funcionarios de Pemex" DISIDENCIA Y PLURALIDAD A condición de no tocar el caso Pemex-PRI, Carlos Romero Deschamps acepta hablar con Proceso de la disidencia y su exigencia de tener democracia en el STPRM Asegura que la disidencia y la pluralidad son necesarias en el sindicato, y las busca Pero "no comparto la opinión de quienes pretenden que se conceda mayor validez al grito de 200 personas que a la voz de 70 mil trabajadores que participan en las elecciones internas de nuestra organización" Niega que el voto a mano alzada sea el que prevalezca en el gremio petrolero Explica que los estatutos señalan cuatro formas de elegir: a mano alzada, plebiscito, nominal (el votante expresa por su propia voz su voluntad) y por escrutinio (mediante el uso de cédulas) En 1998, las elecciones de los 36 secretarios generales fueron: 34 por escrutinio y sólo dos por mano alzada En el 2001, todas fueron por escrutinio "La mano alzada fue característica del quinismo y no se registraba competencia En los casos muy escasos en que hubo oposición, ésta fue acallada rápidamente La diferencia de antes y ahora es que hoy las elecciones se hacen con apego al estatuto y en ningún caso dejaron de participar cuando menos cuatro planillas Antes sólo había una" Afirma que sus diferencias con Hernández Galicia y Sebastián Guzmán Cabrera se debían precisamente a que no se apegaban al estatuto Considera que este documento no necesita reformas, sino su cumplimiento Sin embargo, menciona que en la 23 Convención Extraordinaria de febrero de 2000, se reformó el estatuto para garantizar a todos los sindicalizados la libertad de militancia en el partido político de su preferencia, dando fin al corporativismo Otro cambio, "no de fondo, sino de forma", fue la ampliación de dos a tres años en los periodos de secretarios generales locales y de cuatro a seis en el del secretario general Afirma que no se le puede considerar un estatuto quinista, pues Hernández Galicia nunca lo respetó "Véase por qué: designaba sin elecciones ni asambleas previas a los secretarios generales locales; manejaba el sindicato y aun firmaba contratos, como el de Arriba Limited, sin ser el secretario general; rendía cuentas sin ser tesorero; manejaba las cuentas bancarias sin autorización de asambleas; hacía donaciones políticas sin aprobación o conocimiento de asamblea alguna; comprometía al sindicato en obras y compañías sin tener ninguna representación legal" En el sindicato, La Quina no tenía cargo ejecutivo alguno, porque se hacía llamar presidente de la Comisión de Obras Sociales Romero Deschamps asegura que, "además del ejercicio democrático de respetar las determinaciones populares, la lucha por alcanzar la justicia que merecen los petroleros es lo que ha permitido la paz interna y la unidad en el sindicato, a pesar de sus detractores Se logró algo tan profundamente sentido como la pensión vitalicia, la protección médica de por vida a las viudas y los aumentos automáticos a los jubilados, que en cada revisión sentían que se les iba la vida" Y en alusión a La Quina, asegura, "los petroleros rechazamos con energía la pretensión de minorías de retornar a las prácticas del pasado, cuando sólo nos cuantos decidían la suerte del sindicato y sus hombres Esos tiempos ya se acabaron" 27/08/02

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