Tortura psicológica, la huella de Nazar Haro en Guerrero
Acapulco, Gro (apro)- En los últimos años de la década de los setenta y principios de los ochenta, Miguel Nazar Haro también dejó huella en Guerrero, donde la persecución de los movimientos subversivos dejó como saldo más de 500 desaparecidos
De acuerdo con testimonios de sobrevivientes de las cárceles clandestinas de aquella época, Nazar Haro participó en interrogatorios donde la tortura era el método para obtener información
Entre estos casos se encuentra el de Miguel Angel Flores Leonardo, exmiembro del Partido de los Pobres (Pdlp) y fundador de la organización Vanguardia Armada Revolucionaria del Pueblo (VARP)
Miguel Flores Leonardo, fue detenido el 14 de julio de 1977en Acapulco, y estuvo prisionero durante seis meses en cárceles clandestinas en distintos estados Durante su reclusión tuvo contacto directo con el general Mario Arturo Acosta Chaparro, en ese tiempo encargado de las corporaciones policiacas de Guerrero durante el gobierno de Rubén Figueroa Figueroa
En entrevista, Flores Leonardo, amnistiado en 1978 y exdiputado local por el PST, sostiene que antes de ser liberado, fue interrogado por Miguel Nazar Haro, entonces encargado de la Dirección Federal de Seguridad (DFS)
“Nazar Haro tenía interés en mi organización, pero en los interrogatorios nunca dije nada comprometedor, tan es así que nuestra célula y organización no sufrió ningún golpe”, asegura
El exguerrillero señaló que en la última cárcel clandestina donde estuvo, en Acapulco, conoció a más de 40 personas, de las cuales 39 nunca aparecieron
Con cuatro familiares desaparecidos, dos de ellos menores de edad al momento de su detención, Flores Leonardo dijo que el saldo más lamentable para él y su familia fue la afectación psicológica por la tortura y el aislamiento al que fue confinado ilegalmente
Antes de salir, en diciembre de 1977, Flores Leonardo vio por última vez a Nazar Haro, quien estuvo presente en algunas de sus declaraciones ministeriales, presenciadas también por Acosta Chaparro y Rubén Figueroa Figueroa
“Nunca supieron realmente en lo que había participado, mi versión fue totalmente diferente; de donde yo venía a Acapulco era de Veracruz, teníamos una casa de seguridad allá, pero yo les dije que venía de la sierra, que me había despistado, y como mis orígenes están en Guerrero la mentira funcionó y mis compañeros quedaron intactos”, recuerda
Por su relación con expresos políticos, Flores Leonardo consideró que otros más fueron enfrentados con Nazar, quien tendría especial interés en universitarios, por ser en ese sector donde se reclutó a la mayor parte de los guerrilleros de aquella época
“Después de las experiencias guerrilleras de Genaro (Vázquez Rojas) y Lucio (Cabañas), en las que las bases eran principalmente campesinas, el escenario cambió, pero no fue en los obreros donde se desarrolló el espíritu de la lucha guerrillera, sino entre los estudiantes y los universitarios, porque en algunos estados se estaba dando un proceso de democratización en las universidades, como fue le caso de la de Guerrero y de ahí que la segunda parte de la ‘guerra sucia’ en Guerrero está colmada de casos de desaparecidos de ese origen”, explica
Por ello, agrega, “es comprensible que Nazar Haro hubiera presenciado sesiones de tortura e interrogatorios en Guerrero; mínimo, envió a personal de la DFS a tomar nota de estas sesiones”
Otros casos de presos políticos guerrerenses interrogados por personal de la extinta DFS son los del profesor universitario Guillermo Juangorena Tamayo, Arturo Miranda Ramírez y Guillermo Sotelo
Originario de Sinaloa, Juangorena Tamayo llegó a Guerrero huyendo de la persecución política por haber sido dirigente estudiantil en su estado, y es por ello que cambia identidad
Tras el asesinato de Obdulio Ceballos, un exguerrillero que terminó colaborando con el gobierno de Rubén Figueroa como delator, Juangorena fue detenido junto con otros universitarios como presuntos responsables el 21 de abril de 1978
En entrevista, Juangorena declaró que estuvo en una cárcel hasta el 25 de junio, sometido a pan y agua y a severas torturas, tiempo en el que identificó a, por lo menos, 10 personas a las que nunca se les volvió a ver vivas, y a algunos de sus torturadores
Antes de ser liberado, fue llevado ante personal de la DFS, que ya habían comprobado su identidad
“Llegaron dos elementos de la Dirección Federal de Seguridad, me dijeron que ya sabían quién era yo, y que si confesaba me iban a dar la oportunidad de que apareciera tras las rejas, pero que si no me iban a dar ‘pasaporte’, o sea que me iban a matar Yo me negué, y uno de ellos me dijo ‘quítate la venda, cabrón’, ya cuando le dicen a uno eso, significa sentencia de muerte; yo me resistí, pero al final uno de esos tipos me quitó la venda”, recuerda
Según Juangorena, se salvó de morir en manos del personal a cargo de Nazar Haro por las negociaciones que el exrector Rosalío Wences Reza hizo con el entonces gobernador Rubén Figueroa Figueroa Dos años después fue amnistiado
“La presencia de Nazar en Guerrero no se ha documentado debidamente porque no todo mundo lo conocía o porque su figura fue opacada por Mario Arturo Acosta Chaparro, quien formó parte de la ‘Brigada Blanca’, formada por Nazar, de ahí que también tenga responsabilidad en las desapariciones de la ‘guerra sucia’ en este estado”, afirma Miguel Flores Leonardo