Un partido "engallado"

martes, 14 de enero de 2003 · 01:00
México, D F (apro)- Hace tres años Vicente Fox vendió esperanzas, su equipo de campaña se olvidó de la propuesta política y ofreció un México que --por sus actuaciones en el gobierno--, no ha sabido cómo hacer realidad Hoy, la añoranza que generó entre los mexicanos de tener un país mejor, alejado de la corrupción, cerca del crecimiento económico y la llegada de una supuesta democracia, se le regresa como un bumerang Sus promesas no cumplidas y los constantes errores políticos, la falta de táctica y estrategia para resolver conflictos, así como sus inútiles “15 minutos” para resolver cuanto problema ha vivido el país, son los elementos que hacen del PRI un partido “engallado” El desgaste que vive la actual administración foxista al entrar a su tercer año de gobierno contrasta con los gobiernos priistas, donde el presidente en turno llegaba a un proceso electoral federal para renovar la Cámara de Diputados, fuerte, con los hilos de la conducción política del país Si el lunes el presidente en turno podía mantener o incrementar su presencia en las Cámaras para concluir sus reformas prometidas y con ello abrir brecha para la elección de su sucesor, hoy, el “gobierno del cambio”, el inexperto partido en el poder, saturado de empresarios y exempleados del Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo, y Vicente Fox en particular, llegan debilitados, sin saber qué hacer con la Nación que prometieron cambiar Nunca en la historia de México un presidente había arribado al inicio del proceso electoral federal para renovar las cámaras, tan desgastado; mucho menos, México había sufrido de un vació de poder que muchos mexicanos pueden sentir; un vacío de poder que abre las puertas a todos aquellos grupos políticos, sociales o económicos con ánimo de hacerse justicia por su propia mano Grupos que, apoyados por el narcotráfico, bien pudieran lanzarse a una aventura guerrillera que muchos mexicanos podrían aplaudir y apoyar, pues son pocos los ciudadanos que no se han visto afectados por este gobierno El peligro en que Vicente Fox ha puesto al país no concierne sólo a los políticos, a los partidos o cualquier grupo de poder, afecta a toda la ciudadanía que se ve inmersa en la incertidumbre, a esa sociedad que poco cree en las instituciones y que durante años le habían brindado espacios para su desarrollo Si bien es cierto que los gobiernos priistas cometieron abusos, excesos y cayeron una y otra vez en la corrupción y el nepotismo, también es cierto --y no decirlo sería faltar a la verdad--, es que la gente se sentía más segura de su porvenir y el de sus descendientes Era un gobierno también sucio pero que tenía la habilidad política para seguir engañando a la población sin que el malestar se generalizará como para iniciar la justicia por su propia mano El campo mexicano, tan golpeado y del que han abusado todos los gobiernos, ya no aguanta más y su malestar es atizado por grupos políticos y el hambre en que se encuentra No existen válvulas de escape para ellos ni para nadie y esos han sido los errores más grandes del actual gobierno: abrir a cada momento más flancos de descontento Si Zedillo tuvo su diciembre negro, Fox no ha escapado Sus cambios en el gabinete, de los que dijo no haría, su inacción en hechos tan vergonzosos e insultantes como el abuso en que incurrió Televisión Azteca, la puntilla a una televisora --como el canal 40--, que era la única opción de la ciudadanía para ver parte de la otra cara de la moneda; y su negativa a discutir el apartado agrario del Tratado de Libre Comercio, han echado más tierra al ya maltrecho “gobierno del cambio” Y con ello, narcotiza más las vías democráticas como método para lograr el cambio que se requiere Si Vicente Fox y su equipo de trabajo no reorientan su labor política, perderá sus posiciones en la Cámara de Diputados, tan importantes para un presidente en su segunda mitad de gobierno Si Vicente Fox sigue escuchando sólo a aquellos que le muestran “sus” elevados índices de popularidad, si le siguen vendiendo un gobierno que no ha creado, el PRI seguirá “engallado”, saboreando ya un triunfo en el Congreso de la Unión que le permita negociar reformas, obtener ventaja y, sobre todo, dominar a un presidente que en sus tres primeros años de gobierno no ha sabido ni ha entendido cuál es su papel ni ha sabido hacer gobierno

Comentarios