Campesinos de Hopelchen intentan linchar a funcionarios

miércoles, 15 de enero de 2003
Hopelchen, Cam (apro)- Enfurecidos porque aún no han recibido los apoyos que el gobierno federal les prometió tras los siniestros que causó en sus cultivos el huracán Isidoro, en octubre pasado, ejidatarios de este municipio estuvieron a punto de linchar el martes al secretario de Desarrollo Rural, Eudaldo Espinosa Alvarez, y al alcalde Jorge Lara López, cuando intentaban negociar con los inconformes Los labriegos, que desde anoche mantenían bloqueados los tramos carreteros Hopelchén--Mérida, Hopelchén--Campeche y Hopelchén--Xpujil, exigían la entrega inmediata de los 500 kilos de maíz por hectárea siniestrada que el gobierno federal les ofreció como apoyo extraordinario luego del paso del meteoro por la entidad También quieren que se les salde una diferencia por el grano, ya sea en dinero o en semilla, pues se les está apoyando sólo con 140 pesos kilo, cuando en el mercado se cotiza en 250 La tarde del martes representantes de unos tres mil campesinos, de 37 comunidades de este municipio, accedieron a reunirse con una comisión de representantes de los tres niveles de gobierno, encabezada por Espinosa Alvarez, en la comisaría del ejido Ich-Ek, a unos 30 kilómetros de la cabecera de este norteño municipio, pero el encuentro estuvo a punto de terminar en tragedia Los funcionarios intentaron abandonar abruptamente el sitio, pero les fue impedido por una turba de campesinos, quienes, aunque no formaban parte de los comisionados, de último momento llegaron al sitio y arremetieron a golpes contra los funcionarios El peor parado fue Espinosa Alvarez, a quien, incluso, alguno de los inconformes trató de estrangular “Me querían ahorcar, me querían ahorcar”, balbuceaba espantado el funcionario, al ser rescatado de sus agresores por otro grupo de campesinos y el subcoordinador de Seguridad Pública, José Luis Gil Beltrán, quien, abrazado, lo condujo hasta una unidad policiaca en la que, finalmente, pudo abandonar el sitio Espinosa Alvarez, quien se retiró del lugar con la camisa rota y el cuello con huellas de los golpes, fue aporreado, incluso, contra su camioneta suburban, cuyo chofer, al tratar de brincar los obstáculos, montó el vehículo sobre ellos El edil, por su parte, terminó su loca carrera en una humilde choza, en la que se refugió hasta que los ánimos se calmaron y pudo ser rescatado sigilosamente La situación dividió a los manifestantes y los orilló a levantar el bloqueo, luego de que reconocieran que de su parte surgió la agresión 14/01/03