Crimen en Veracruz, lucha de sangre y poder (Segunda parte)
Chinameca, Ver (apro)- “Fue un complot político, no hay nada de problemas de tierras ni mucho menos pasional”, dice a la agencia “Apro” el hermano Claudio Guillén Torres
--¿De quién o de quiénes?
--En alguna ocasión nos platicó que le dijeron que tuviera cuidado porque le podía pasar lo que le pasó; que podían atentar contra su vida, pero nunca mencionó nombres, tal vez para no alarmar a mi madre que siempre le recomendó retirarse de la política por mala y tramposa Acuérdate lo que le pasó a tu padre, le decía
Salvador, hermano menor, relata:
“A veces me decía que le habían comentado que algunos políticos estaban planeando un atentado en su contra, pero no mencionó quién o quiénes Las amenazas iniciaron desde que asumió la diputación Sus enemigos se dieron cuenta que avanzaba, las relaciones que estaba estableciendo, por eso ya les estorbaba”
La familia se siente atemorizada e insegura ante el abandono de las autoridades, lo que le impide enfrentar “con valor civil” la situación y revelar datos que pudiesen servir para encontrar a los asesinos
“Estamos totalmente desamparados tanto de la justicia como económicamente, tenemos temor y no podemos pagar vigilancia privada Si realmente supiéramos que la información que aportemos servirá para acelerar las investigaciones estaríamos dispuestos a enfrentar esto con valor civil, pero carecemos de protección y seguridad”, dice Claudio, otro de los hermanos del legislador ajusticiado
No obstante, durante los funerales, entre susurros, un sólo nombre se mencionaba: el grupo político caciquil que comanda Cirilo Vázquez Lagunes
“Dicen que es la marca de como opera Cirilo”, comentó un atareado agente de tránsito que ordena el tráfico vehicular por el que surgían decenas de coronas durante el sepelio, la semana pasada
Para el exdiputado local del PRI por Cosoleacaque, exdirector del diario El Liberal, de Coatzacoalcos y columnista del diario AZ, de Jalapa, César Augusto Vázquez Chagoya, no haya dudas de que se trata “de un crimen político” Y va más allá:
“Es necesario abrir una línea de investigación en torno a la participación o no de Cirilo (Vázquez Lagunes) en el doble homicidio, también para su deslinde en este asunto”, afirma
A partir del conflicto que Vázquez Lagunes mantiene con el alcalde de Jesús Carranza y “hombre fuerte” de Unión Ganadera Regional del Sur de Veracruz (UGRSV), Gilberto Guillén Serrano, quien le arrebató el control de la poderosa ganadera y, por añadidura, parte del control político en la región
Control político que se reforzó, sostiene Chagoya, con el apoyo que su primo “Chema” Guillén otorgaba a Gilberto para que lo supliera en la diputación federal por Cosoleacaque, distrito por el que pretendía contender Cirilo
Relata que esta lucha “de poder y sangre” se remonta a 1979 cuando fue asesinado en Paso del Toro el dirigente de la UGRSV, Mario Colonna Palacios, lo que provocó feroz lucha por el control de la poderosa unión ganadera
Un grupo lo encabezó el entonces edil de Jesús Carranza, Raúl Amador Licona y, otro, Cirilo Vázquez Lagunes, lucha que culminó el 16 de marzo de 1983 cuando el primero cayó abatido a tiros en la carretera federal Acayucan-Jesús Carranza, “homicidio similar” al ocurrido al diputado “Chema” Guillén
Así, Cirilo Vázquez Lagunes se volvió “el hombre fuerte” de la UGRSV:
“Con el dinero vino el poder político y también la peor época de terror e impunidad en la zona sur, propiciada por más de 100 pistoleros de Vázquez Lagunes, que desde la finca ‘El Mangal’ mantenían a raya a la disidencia ganadera y también a los opositores políticos de 28 municipios”