El miedo: la forma de Bush para vender la guerra contra Irak

martes, 28 de enero de 2003 · 01:00
* El Informe del Estado de la Unión ante el Congreso federal, el escenario ideal de Bush Washington - La propagación del miedo es la fórmula que utilizará el presidente George W Bush, para poder vender a sus incrédulos gobernados su argumento de la necesidad de preparar a los Estados Unidos para su próxima guerra contra Irak El Informe del Estado de la Unión ante el Congreso federal, es el escenario ideal que Bush usará como preámbulo bélico a través del argumento del miedo La estrategia de la Casa Blanca consistirá en convencer a los estadunidenses y la comunidad internacional de que Saddam Hussein es potencialmente el próximo socio de Osama bin-Laden y otro líder de Al-Qaeda; la agrupación terrorista a la que se le atribuye la autoría de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 a Nueva York y Washington Sin una sola prueba para respaldar sus acusaciones, Bush se apoyará en el ambiguo contenido del reporte preliminar que el lunes presentaron al Consejo de Seguridad los inspectores de armas de las Naciones Unidas, sobre los presuntos programas de desarrollo de armas de destrucción masiva del régimen de Hussein en Irak Hasta hora en el ámbito internacional sólo Tony Blair, el Primer Ministro de Gran Bretaña, es el único líder que ya mordió la carnada del argumento del miedo que Bush tiró para encontrar apoyo a su campaña bélica contra Irak Hans Blix, jefe de la Comisión de Inspección, Monitoreo y Verificación (UNMOVIC) de la ONU, sostuvo ante el Consejo de Seguridad que Hussein sí cooperó con sus inspectores de armas que buscan corroborar los argumentos de Washington; aunque el diplomático sueco denunció las discrepancias y grandes dudas de sus expertos con respecto a los remanentes iraquíes sobre sus arsenales de agentes biológicos de antrax y precursores químicos de gas mostaza Este resumen de cumplimiento parcial por parte de Hussein a la resolución 1441 de la ONU, le dará a Bush el pretexto que buscaba para incluir en su Informe sobre el Estado de la Unión el alegato de que si no se para ahora a Hussein, con la fuerza militar, éste será el promotor de los siguientes ataques terroristas a blancos estadunidenses Mohamed ElBaradei, director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), el otro grupo que busca armas de destrucción masiva en Irak, sepultó ante el Consejo de Seguridad la denuncia de Bush de que Hussein había renovado sus programas para tener en su poder una bomba atómica El Baradei afirmó que en dos meses de intensa investigación sus inspectores habían llegado a la conclusión de que Irak no representa una amenaza nuclear Así, limitado por la ambigüedad del informe de Blix a la ONU, a Bush no le queda otra alternativa que impregnar más miedo a sus conciudadanos, estrategia que le dio resultado después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 Colin Powell, Secretario de Estado estadunidense aseguró, en una entrevista con un diario italiano, que la próxima semana Estados Unidos declasificará información de inteligencia "para demostrar que Irak posee armas prohibidas" Powell, al que se le consideraba la "paloma" del gabinete por su preferencia a la diplomacia antes que a la política unilateral, pareciera que se pasó al otro lado de la acera para no confrontarse con su jefe que parece que no ve otra salida más que la guerra al conflicto con el presidente iraquí Powell dejó de ser "el apóstol de la paciencia", en la visión del diario The New York Times Tras la revelación de Powell al diario italiano, la administración Bush adelantó que la información de inteligencia que presentará la próxima semana al mundo, estará constituida por fotografías en las que se ve a funcionarios de alto rango en el gobierno de Hussein, encargándose directamente de las operaciones de ocultamiento de los agentes químicos y biológicos, incluso en sus propias casas Otras evidencias oculares mostrarían la construcción de nuevos depósitos de armas químicas y agentes biológicos a los que UNMOVIC y la AIEA no han tenido acceso Todo esto, bajo la corroboración y capacidad de recolección de información de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), misma que fracasó para prevenir los ataques terroristas a Nueva York y Washington, ahora pretende sorprender al mundo con sus “evidencias” para unirlo en un sólo propósito: la destrucción del régimen de Hussein a través de la fuerza del Pentágono Para evitar la confusión y reducir el escepticismo mundial, con la excepción de Blair, la administración Bush propagará el supuesto de que Hussein está financiando y promoviendo al grupo extremista islámico iraquí Ansar al-Islam, el cual presuntamente recibió entrenamiento terrorista en Afganistán de los maestros y discípulos de Bin-Landen en su agrupación Al-Qaeda, previos a los atentados del martes 11 de septiembre de 2001 Así como los inspectores de la AIEA no encontraron muestras de isótopos radioactivos (para la fabricación de una bomba nuclear) en Bagdad, no hay evidencias (fuera del argumento de Bush basado en los reportes de la CIA) que den credibilidad al presunto lazo terrorista de Hussein con Bin-Laden, u otros líderes de Al-Qaeda La guerra parece inevitable A partir del 1 de febrero más de 150 mil soldados estarán listos para invadir a Irak desde sus bases de despliegue en varios países de la región del Golfo Pérsico Bush no puede tampoco ajustarse a los tiempos de los incrédulos países del Consejo de Seguridad como Francia, China, Rusia y Alemania El estado climático del desierto iraquí y kuwaití no le permiten darle espacio a la diplomacia internacional Al presidente de Estados Unidos políticamente no le conviene que haya miles de bajas en las filas militares de su país, porque ello podría garantizar su derrota en las elecciones presidenciales del martes 2 de noviembre de 2004 y le daría, además, la razón a sus críticos que lo acusan de querer iniciar otra guerra con Irak para terminar con lo que dejó inconcluso su padre el expresidente George Bush en la primera Guerra del Golfo Pérsico en 1991 Irak se ha resignado a la guerra, según su canciller Naji Sabri Todo parece ya estar en su lugar para que empiecen los bombardeos sobre Bagdad Ahmed Chalabi, líder del Congreso Nacional Irakí, entrará en los próximos días a su país por la frontera de Irán para sostener un encuentro con la oposición kurda y shiíta del norte y sur de Irak, respectivamente; con la única finalidad de instaurar un gobierno interino para la etapa post-Hussein, sólo esperando al fin de la guerra Chalabi está convencido de que será el próximo presidente de Irak porque así se lo ha dicho la Casa Blanca 28/01/03