Antonio y Gloria, historia de guerrilleros

domingo, 19 de octubre de 2003
Recluidos en el Centro Federal de Readaptación Social de máxima seguridad de La Palma y el penal Neza-Bordo, ambos en el Estado de México, Jacobo Silva Nogales y Gloria Arenas Agís, exmiembros del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) cuentan a Proceso sus respectivas historias y las arbitrariedades cometidas en su contra por las autoridades judiciales que los detuvieron Aspectos desconocidos de su vida, principalmente de su actividad guerrillera, son contados a este semanario y difundidos en su edición 1407, que empieza a circular este domingo 19 de octubre Ambos exmiembros del ERPI fueron condenados a 50 años de prisión, pero sus casos han llamado la atención a nivel nacional e internacional porque han sido los primeros exguerrilleros en denunciar las arbitrariedades cometidas en los procesos penales en su contra y la tortura a la que fueron sometidos después de su detención Acusados por los delitos de homicidio calificado, tentativa de homicidio, daño en propiedad ajena y rebelión, los sentenciados, quienes son pareja desde hace algunos años y tienen una niña que está refugiada en Canadá, dicen que no se arrepienten de haber estado en la guerrilla “Al contrario, me tiene sumamente satisfecho”, dice Silva Nogales En el reportaje, publicado en la edición de Proceso en circulación desde este domingo 19 de octubre, también se incluye una entrevista con Elizabeth, la hermana de Jacobo Silva, quien cuenta una anécdota acerca de la amistad que su hermano hizo con su compañero de cárcel, con quien se comprometió a escribir un cuento diario y leerlo en voz alta “Ese vecino de encarcelamiento resultó ser Daniel Arizmendi, El Mochaorejas

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