Incipiente, la industria del secuestro en Chiapas

lunes, 20 de octubre de 2003
* Carece de la sofisticación como para enviar videos o correos electrónicos Tuxtla Gutiérrez, Chis , 20 de octubre (apro)- A diferencia de lo que sucede en algunos estados del centro del país, la “industria del secuestro” en Chiapas parece no ser del todo rentable en los últimos tres años, los rescates van desde 10 mil hasta 450 mil pesos Bajo el mismo perfil de la mayoría de los secuestros en la entidad, en el municipio de Huitiupán, en febrero de este año, Clemente López Figueroa, en compañía de cuatro personas más, plagió al ganadero Carlos Pérez Ballinas, por quien después exigirían 10 mil pesos Meses después, en abril de este mismo año, el grupo fue desmantelado y liberado el secuestrado, por el que ya habían cobrado 10 mil de 200 mil pesos que exigían originalmente El más reciente de los casos fue el esclarecimiento del secuestro del comerciante Ramiro Villagómez García, originario del municipio de Villa Las Rosas, cuyo cadáver fue encontrado enterrado en las montañas del municipio fronterizo de La Independencia, el 2 de octubre anterior, y por el cual ya sus victimarios habían cobrado 400 mil pesos Y prosiguen las investigaciones sobre esta víctima que estuvo 78 días desaparecida, pues pese a que se capturó al delator del grupo, faltan todavía dos personas más, según informó el vocero de la Unidad Especializada de Combate a la Delincuencia Organizada (UECDO) de la PGJE Uno de los casos que provocó reacciones incluso dentro de la misma Procuraduría fue el secuestro de la señora Cristina Rodríguez Rodríguez y su hija Oriana del Carmen Velasco Rodríguez, esposa e hija de un empresario de la construcción en esta capital, por cuyo rescate sus victimarios cobraron 450 mil pesos Pero lo más deplorable fue que, tras las investigaciones, se supo que quien era el líder de esta banda era Francisco Durán Lucio, quien durante el gobierno de Roberto Albores Guillén había fungido como titular de la oficina para combatir los secuestros Sus tres colaboradores habían sido por ende agentes de la Policía Judicial, bajo su mando Durán Lucio está ahora en el penal de Cerro Hueco, con quien fuera su jefe, el exprocurador Eduardo Montoya Liévano, acusado del desvío de recursos del erario público Francisco Durán apeló ante un juez federal, y sostuvo que él no participó directamente en el secuestro, pero sí estuvo detrás de todo el operativo, pues ofreció “autos y otros medios”, así como información a los que ejecutaron el secuestro, pues él era cercano a la familia de las victimas Salvo algunos casos, la mayoría de los secuestros en Chiapas son cometidos por personas del mismo lugar de donde es originaria la víctima La mayoría son ganaderos, quienes casi siempre son interceptados a las puertas de su rancho; les siguen comerciantes y después pequeños empresarios Según datos de la PGJE, en los últimos tres años las cifras han descendido, de 15 en el 2001, 13 en el 2002 y 11 en este año En el primer año de referencia fueron consignados 32 secuestradores, 45 en el 2002 y 36 en este 2003 En otros años, del 2000 hacia atrás, los secuestros se habían concentrado en la zona Costa y Soconusco; en los municipios que van desde Arriaga y hasta la frontera con Tapachula y El Suchiate Sin embargo, estadísticas de la PGJE ubican y detallan cada uno de esos 39 ilícitos en los últimos tres años, en los municipios de Huitiupán, San Cristóbal de las Casas, Comitán, Tuxtla, Cintalapa y Simojovel, principalmente Aunque se han registrado casos esporádicos en Huixtla, Acapetahua, Arriaga y Ocozocuautla En el mismo lapso de referencia, al menos tres de los secuestrados han perdido la vida al ser ejecutados por sus victimarios, casi al momento del plagio, por lo aun así negocian con los familiares, cuando el plagiado ya está muerto Aunque algunos casos son denunciados ante las autoridades, la UECDO cree que algunos más no son denunciados por los familiares, y éstos entablan una serie de negociaciones con los plagiarios, y al final pactan una cantidad menor a la solicitada En Chiapas, las leyes ya han sido reformadas: el Código Penal prevé, en su artículo 148, penas de 15 y hasta 40 años de prisión, y multas de cien y hasta 500 días de salario mínimo Todo depende del grado hasta donde se haya llegado en el secuestro Sin duda, la diferencia entre Chiapas y otros estados del centro del país, es que aquí la violencia extrema no es algo que los identifique ni tampoco son tan sofisticados como para enviar videos o correos electrónicos

Comentarios