Análisis político: electricistas ante el reto de un frente común

lunes, 27 de octubre de 2003
México, D F, 27 de octubre (apro)- Los electricistas agrupados en el Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM) y en el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) han dado, cada quien por su lado, batallas que si bien han coincidido en objetivos, no se han podido unificar Pero hoy están en posibilidades de hacer un frente común en contra de la privatización del sector eléctrico Uno de los principales obstáculos para que ambos sindicatos presenten una posición única, es el secretario general del SUTERM, Leonardo Rodríguez Alcaine, quien abiertamente está en favor de la reforma eléctrica en los términos en que los plantea el gobierno de Vicente Fox El SME viene oponiéndose desde hace muchos meses, desde que Fox dio a conocer su intención de privatizar el sector, a que se modifique la Constitución y a que se entregue la industria eléctrica al capital privado En el pasado se han dado intentos, sin resultados, por unificar al gremio electricista En la década de los sesenta, por ejemplo, el Sindicato de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (STERM), el Sindicato Nacional de Electricistas, Similares y Conexos de la República Mexicana (SNTESCRM) y el SME firmaron acuerdos que garantizaban el respeto de los derechos de cada una de las organizaciones, que a la postre no se respetaron y derivó en la consolidación de dos grandes sindicatos el SUTERM y el SME Fue Rafael Galván, el dirigente electricista que enarboló las banderas de la democracia sindical, el proyecto del “nacionalismo revolucionario” y luchó por la nacionalización de la industria eléctrica Al frente de la Tendencia Democrática (TD), una de las mayores oposiciones al sindicalismo oficial representado entonces por Fidel Velázquez, pretendió consolidar un movimiento democrático, con un proyecto nacional no nada más para la industria eléctrica, sino para el resto de los sectores Así como asechan sobre la industria petrolera intereses transnacionales, sobre la eléctrica no es diferente A finales de 1977, Galván observaba un panorama oscuro En una entrevista concedida a Proceso el dirigente reconoció: “Ahora vemos que la situación está bastante negra; pero sabemos que la noche es lo que precede a la aurora La incógnita es qué tanto tiempo nos separa de la luz Treinta años de charrismo, de inmovilidad, son muchos años No puede esperarse que los obreros articulen rápidamente sus formas de organización Están dormidos todavía Van a despertar, tienen que despertar” --¿Cree usted sinceramente que llegará esa aurora? --le preguntó el reportero --¡Ah, claro! –respondió Galván --¿Lo veremos? --Lo veremos Y pronto Después de 26 años de esa afirmación, las cosas siguen viéndose oscuras Es el SME el que encabeza la lucha por frenar la privatización eléctrica y, lo que se consideraba impensable, se ha acercado al sector del PRI, liderado por el senador Manuel Bartlett, que también se opone a la privatización Leonardo Rodríguez Alcaine, respaldado por el gobierno panista, como en los mejores tiempos del PRI, se mantiene al frente del SUTERM, de la CTM y del Congreso del Trabajo, bajo un equívoco, pensar que este dirigente obrero todavía puede controlar a los obreros y con ello sacar adelante las reformas que pretende el gobierno foxista Los trabajadores del SUTERM tampoco están de acuerdo con la privatización, pero hasta ahora están maniatados por el férreo control que sobre ellos ejerce la maquinaria de Rodríguez Alcaine, lo que les ha impedido manifestarse en toda su magnitud La oposición a la privatización crece y las posiciones se radicalizan

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