En su apogeo, la fiesta en "Los Caracoles"

miércoles, 19 de noviembre de 2003
Tuxtla Gutiérrez, Chis , 18 de noviembre (apro)- Llevaban varios meses dedicados a recorrer el territorio que sería después la zona de sus operaciones Fue a fines de 1983, cuando con el fin de las lluvias salieron en un camión de carga rumbo a Las Cañadas, donde el 17 de noviembre, en un campamento, en lo más recóndito de la selva, fundarían así el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) Ese suceso histórico es el que rememoran los zapatistas en Chiapas a puertas cerradas para la prensa y simpatizantes en los cinco Caracoles, construidos en agosto Los comandantes Germán (Fernando Yánez), Elisa (María Gloria Benavides Guevara), rodolfo, y los indígenas Mario, Frank, Javier y Benjamín Carlos Tello Díaz habla de un total de cinco personas, en su libro “La rebelión de Las Cañadas” (Cal y Arena, 2000), en tanto que Maite Rico y Bertrand de la Grange en “Marcos, la genial impostura” (Aguilar, 1998), habla de que los fundadores fueron 13 El subcomandante Marcos, en “El sueño zapatista” (Plaza y Janés, 1997) de Ivon Le Bot, dice que en realidad no llegaban ni a 10 Pero coinciden en que Germán y Elisa fueron al frente del pequeño grupo a la conquista, primero de la selva, y luego a ganar adeptos entre los miles de indígenas que los acompañarían después en la irrupción armada del 1 de enero de 1994 Al cabo de dos o tres jornadas de marcha, en las que según relata De la Grange, Elisa iba agotada físicamente, divisaron el nacimiento del río Negro, ahí establecieron su primer campamento denominado La Pesadilla Era el 17 de noviembre de 1983 En ese tiempo, todavía como Zacarías, su primer nombre de combate, el subcomandante Marcos no figuraba en el grupo; él habría de llegar hasta mediados de 1984 a la selva, para unirse a los insurgentes De ese primer grupo, Germán era el comandante en jefe Él daba los cursos de guerra de guerrillas, les enseñaba a caminar en la montaña, los adiestraba en el uso de las armas, cazaban para sobrevivir Poco a poco fueron conquistando la selva y ganando adeptos entre el grupo indígena, entre los que figuraban choles, tzeltales y tzotziles Fue el contingente “intermedio”, según el subcomandante, para poder entrar en contacto con las comunidades que, posteriormente, serían sus bases de apoyo “Esos primero años, 1983-1985, fueron muy solitarios para este grupo”, dice Marcos en el libro de Ivon Le Bot Realmente al principio todo fue una pesadilla, sin ningún apoyo de los pueblos Su línea logística era subterránea, incluso de las comunidades, porque se ocultaban de ellas al principio Hubo ocasiones en que los mismos que después serían comandantes, los perseguían por confundirlos con delincuentes Entre los comandantes guerrilleros figurarían tantos ladinos como indígenas: el mayor Mario, Moisés, Tacho y David serían algunos de los mejores cuadros rebeldes Gabriela, Lucha, Daniel, Rodrigo, Vicente y Pedro, serían otros de los caxlanes (mestizos) que habrían de formar parte del grupo fundador En el rigor de la montaña, Marcos se casaría con Yolanda, una indígena de Huitupán, bajo las leyes revolucionarias, como lo apunta De la Grange, un libro antizapatista La iglesia de Samuel Ruiz sería un factor fundamental, pues muchos de los catequistas resultaron ser los principales agitadores del movimiento Incluso comandantes Pese a los fuertes rumores de la guerrilla que se gestaba en la selva Lacandona, el gobierno de Carlos Salinas de Gortari nunca le dio la dimensión real al problema, los servicios de inteligencia fallaron Después de sus diez años de clandestinidad, el EZLN saldría a la luz pública el 1 de enero de 1994 Esta década de historia es ya conocida y contada en decenas de libros escritos sobre el movimiento

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