El abandono

lunes, 1 de diciembre de 2003 · 01:00
El sector salud del gobierno federal mostró en 2002 su peor cara Fuese la responsabilidad de la Secretaría de Salud, del IMSS, del Censida, el dato estremeció: mil 119 portadores del VIH/sida se quedaron sin atención institucional de la noche a la mañana La falta de prevención, de recursos económicos, de sensibilidad, los detonadores Asunto de emergencia, la Cámara de Senadores exhortó a que se restituyeran los servicios Mientras, en el país, la epidemia seguía sumando víctimas: 12 nuevos casos al día, un promedio de cuatro defunciones diarias Engarzadas a los números fríos, las historias del desgarramiento social e individual que va sembrando el sida a su paso, pero también las de la generosidad a prueba de muerte Como cada mes, Juan acudió a su clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Mérida, Yucatán El tratamiento médico daba buenos resultados y la agresividad de la enfermedad parecía entrar a una etapa de control Por primera vez en muchos meses, sintió que se abría un espacio de tregua en su vida Violado años atrás, un buen día, con las escenas de la agresión imborrables, le diagnosticaron sida y meses después, cuando el patrón supo de la infección, quedó desempleado Al infierno interno, se sumó la tortura familiar y el acoso social Condenado a muerte, se rebeló a los continuos descontroles del cuerpo, a las punzadas extrañas, a las crisis emocionales, a los cocteles médicos (mínimo tres o cuatro medicinas diarias), que silenciosamente lo intoxicaban pero que le permitían amanecer con lo que en el lenguaje clínico han definido como una mejor calidad de vida Así llegó a julio de 2002 Por esas fechas, ocho años antes habían ocurrido el asalto y la agresión sexual Ahora vivía con cierto reposo Tenía un empleo eventual y algunos miembros de la familia aprendían a mirarlo a los ojos Juan llegó al consultorio de la clínica del IMSS, la secretaria registró su carnet y esperó su turno El doctor no lo recibió con las taladrantes preguntas habituales de ¿cómo sigue? ¿Está asimilando el medicamento? ¿Dejó de sentir náuseas? Fue más duro Un memorándum enviado desde la Ciudad de México era tajante: Los enfermos de sida que eran atendidos por el IMSS a pesar de no tener empleo y que se acogieron a la prórroga de servicios habían sido dados de baja Además, muchos de esos seropositivos se quedaban sin la opción de pagar individualmente sus cuotas porque habían transcurrido más de 12 meses desde su última aportación El IMSS, encabezado por Santiago Levy —en apego a la ley del Instituto, se argumentó—, decidió dejar a Juan y a otros mil 118 infectados de sida sin atención médica y sin medicamentos, sin dar aviso previo a los afectados y sin coordinación con la Secretaría de Salud, la instancia responsable de acoger a todas las personas que no tienen acceso a los servicios de seguridad social Es una situación de emergencia, lo tenemos clarísimo, reconoció Patricia Uribe, directora del Centro Nacional para la Prevención y Control del Sida (Censida), la máxima instancia del gobierno federal para la atención de los portadores del virus Resumió el problema: Hay un acuerdo del IMSS, el 11924 de fecha 11 de junio de 1975, mediante el cual se establece que cualquier paciente que tenga fiebre reumática, tuberculosis o enfermedades venéreas, aunque sea dado de baja, seguirá siendo atendido clínica y médicamente hasta su total curación Este acuerdo está vigente y el Consejo Técnico del IMSS determinó en su momento que era aplicable a los casos de sida, y especificó que los pacientes, aunque perdieran su empleo, tendrían atención médica, lo que se aplicó de 1997 a 2001 Sin embargo, este año hicieron una revisión, consideraron que se habían equivocado y que el acuerdo no era aplicable para el sida, porque el acuerdo es sólo para enfermedades curables Lo notificó a su departamento jurídico y después informó a sus clínicas y hospitales que no podía seguir atendiendo a los mil 119 enfermos de sida que ya no pertenecen al IMSS, que tendrán que ser absorbidos por la Secretaría de Salud, la cual no tiene recursos ahora para hacerlo Ya el secretario de Salud, Julio Frenk, sabe cuántos recursos necesitamos, pero por lo pronto estamos proponiendo que el IMSS continúe proporcionando los tratamientos hasta finales de año porque nosotros no podemos —¿Y qué respuesta dio el IMSS? —No ha habido una respuesta todavía Nosotros planteamos al Congreso de la Unión que se trata de una emergencia y que, por tanto, autorice liberar un fondo emergente en caso de que el IMSS diga que no sigue atendiendo a los pacientes La emergencia es porque un día es un día muy importante para la salud de los portadores de sida No podemos permitir que pasen 24 horas sin tratamiento —Pero este asunto ya lleva varias semanas sin solución —se le recordó en la entrevista realizada el 24 de septiembre —El IMSS, en una reunión en la que estuvo presente el secretario Julio Frenk, expresó su voluntad de resolver esta problemática y, al parecer, entendió claramente que no podía suspenderles el tratamiento a los pacientes de manera brusca y que era mucho el daño que estaba provocando esa medida No hay recursos A José Onofre Muñoz, director de prestaciones médicas del IMSS, se le preguntó en ese entonces: ¿Está planteada la petición de Salud en el consejo técnico del IMSS? —Hasta donde yo sé, no Pero el mismo trabajo le costaría a la Secretaría de Salud hacer el planteamiento a la Cámara de Diputados El problema global del país es más de fondo Hay otros padecimientos que están peor que el sida, como el cáncer, la insuficiencia renal, la diabetes El problema es que no tenemos una postura unificada entre la Secretaría de Salud y el sistema de seguridad social, y no se le puede cargar a una institución como el IMSS todo lo que pasa Creo también que faltó previsión Nadie esperaba en este país una recesión como la que tuvimos, con un desempleo formal impresionante, y todos esos desempleados no sólo perdieron su trabajo, sino su seguro de salud, su seguro de pensiones No es un problema sencillo, tiene connotaciones humanas muy fuertes, y aspectos económicos muy fuertes en el sentido de quién da el dinero para atenderlos Es asunto de recursos: ¿a quién le quito, a los enfermos de cáncer, a los de insuficiencia renal, a las guarderías? —La Secretaría de Salud y el Censida aseguran que el IMSS no les informó cuántos enfermos de sida se iban a quedar sin seguridad social ¿Qué pasó en realidad? —El IMSS no tiene recursos para atenderlos —Pero los venía atendiendo —Los atendía, pero mientras cotizaban y pagaban su prima Al IMSS, atender a los 14 mil pacientes de sida que sí cotizan le cuesta cada año 680 millones de pesos, incluidas medicinas, estudios, hospitalización, consultas El problema es de recursos, ¿por qué no se pide a la Cámara de Diputados que autorice una partida extraordinaria para la Secretaría de Salud por estos cuatro meses y se paga el medicamento? —Esos trámites llevan tiempo y la situación parece ser de emergencia —Si a mí me dan el dinero, yo los atiendo La rebelión Los afectados por la medida del IMSS se empezaron a organizar Los primeros en hacerlo fueron los de Yucatán, donde hay más de 200 casos Apoyados por el Frente Nacional de Personas Afectadas por el VIH/sida (Frenpavih) dirigieron comunicados a la Secretaría de la Contraloría, que no les respondió, y a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), que para su sorpresa les contestó dándole la razón legal al IMSS, sin tomar en cuenta, dijo Hugo Estrada, dirigente de esa organización, la negligencia del IMSS que no tuvo el detalle de avisar a las personas infectadas de sida de que ya no los iba a poder atender y mucho menos puso en alerta a la Secretaría de Salud para que programara los recursos necesarios para absorber a los pacientes Indignado, cuenta que ninguna instancia gubernamental ha mostrado interés en coadyuvar a la solución de esta bomba de tiempo Enviamos cartas al presidente Vicente Fox y al secretario de Salud y nada Según Estrada, la próxima semana presentarán una denuncia por violación a los derechos humanos de los mil 119 afectados ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos El senador del PRD Elías Miguel Moreno Brizuela presentó en ese entonces un punto de acuerdo para exhortar al IMSS a que continúe prestando los servicios médicos a todas las personas portadoras de ese virus Estrada dio más detalles de la situación: hay infectados de sida que fueron excluidos de la atención del IMSS en todos los estados de la República Al menos dos o tres personas en cada estado, aunque, por supuesto, el número es mayor en las grandes ciudades Así como existe el problema en la península, lo hay en el Distrito Federal, en Monterrey, en Guadalajara y Veracruz, por señalar sólo a las principales Aclaró que en el caso del Distrito Federal y Michoacán las instancias locales están absorbiendo los casos que se les presentan, porque tienen presupuesto para ello, pero en el resto de los estados, quienes han acudido a las secretarías de Salud respectivas quedan anotados en lista de espera porque no tienen recursos para atenderlos, por lo que si bien les va, podrían estar recibiendo medicamentos el próximo año En resumen, de acuerdo con estimaciones de Frenpavih, sólo 10 por ciento de los mil 119 portadores del virus han logrado continuar sus tratamientos antirretrovirales, ya sea en clínicas del DF y Michoacán, o consiguiendo medicamentos en el mercado negro En el texto enviado al presidente Fox el 4 de septiembre, Frenpavih dice que los portadores del VIH/sida que rechazó el IMSS quedaron en situación de indefensión, vulnerabilidad y condena de muerte inminentes Narró Estrada uno de los horrores de la enfermedad y las consecuencias de la medida tomada por el IMSS: Hay 16 medicamentos para contrarrestar los estragos de la infección Cada portador de sida debe tomar a la vez tres o cuatro medicamentos como mínimo, porque solos no resultan Cada uno de los cocteles es una esperanza de vida, por lo que cada vez que el organismo crea resistencia a un tratamiento hay una posibilidad menos de sobrevivir, y una de las maneras de crear rechazo o resistencia a un coctel de medicinas es dejando de tomarlas oportunamente, por lo que quienes lleven unos dos meses sin tratamiento perdieron una posibilidad de seguir con vida, y para quienes les ocurre esto cuando están en una fase muy avanzada de la enfermedad, la consecuencia es mayor El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez también se sumó a la asesoría de los afectados, y en los próximos días podrían estar concretándose los primeros amparos judiciales Según Onofre Muñoz, es inexacto que haya casos de infectados que amparados en el acuerdo 11924 hayan conseguido prórrogas de servicios Aseguró que los mil 119 enfermos de sida perdieron sus derechos entre 2001 y 2002 y no antes, y que dichas prórrogas no están incluidas en la ley, por lo que duda que existan Informa que en lo que va de este año fueron dados de baja 844 portadores de sida Ante ello, aseguró que todos los enfermos de sida que hayan dejado de cotizar a partir de octubre de 2001 tienen oportunidad de acogerse al servicio voluntario, que les costaría no más de mil 553 pesos anuales Enfermos de sida negaron que puedan acceder al servicio voluntario Carlos Méndez, quien preside la organización yucateca Oasis de San Juan de Dios, que se dedicaba en ese tiempo a la asesoría y defensa de seropositivos que fueron rechazados por el IMSS, dijo que esta institución no está aceptando la inscripción en el servicio voluntario a quienes tienen sida, aunque tengan menos de un año que dejaron de cotizar Explicó que el tamaño del problema apenas empieza a conocerse, porque entre los infectados de sida que están siendo rechazados se encuentran casos de personas que están casadas y tienen hijos: Aquí en Yucatán ya hay dos casos en los que toda una familia es seropositiva y que se quedó sin los servicios del seguro social ( Proceso 1353/ 06 de octubre de 2002)

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