Bush corta de tajo aspiraciones independentistas de Taiwán

miércoles, 10 de diciembre de 2003
Contundente respaldo a Pekín en su entrevista con el premier Wen Jiabao China, un eficaz mediador de Washington en su conflicto con Norcorea Washington, 9 de diciembre (apro) - Al anteponer el interés económico de Estados Unidos a su presunta defensa de la democracia en el mundo, el presidente George W Bush dijo que su gobierno se opone a cualquier intento independentista de Taiwán, y a cualquier otra acción enfocada a deslindar totalmente a la isla de China "La política de Estados Unidos es de reconocer a una sola China nos oponemos a cualquier decisión unilateral para cambiar el statu quo", declaró Bush en la Casa Blanca y durante la sesión de fotografías con el primer ministro chino Wen Jiabao, que llegó a Washington precisamente a buscar que Estados Unidos declarara su no-intervención en el asunto de Taiwán "Nuestra política fundamental para llegar a un arreglo en el asunto de una reunificación pacífica con Taiwán, y de un país y dos sistemas, es hacer todo lo necesario y con sinceridad para la unidad nacional", declaró por su parte el premier chino Para los taiwaneses y para organizaciones no-gubernamentales promotoras de la democratización en el mundo, las declaraciones de Bush fueron una bofetada que sacó a la luz las dos caras del gobierno estadunidense cuando se trata de defender sus intereses Aprovechando la presencia de los medios de comunicación en su encuentro con Wen, el presidente de Estados Unidos le envió un mensaje inequívoco a su homologo taiwanés Chen Shui-bian, el principal promotor del movimiento independentista "Los comentarios y acciones hechos por el líder de Taiwán indican que él podría tomar decisiones unilaterales para cambiar el statu quo, al que nos oponemos", subrayó Bush El cambio de posición de Estados Unidos en el asunto de Taiwán no sorprendió a muchos analistas políticos en Washington, si se toma en cuenta que Bush se destaca por colocar los interese económicos por encima de las acciones democráticas y multilaterales En este caso, Bush no quiere perder el respaldo de Pekín para las pláticas de desarme nuclear de Corea del Norte China ha demostrado ser un excelente mediador en el caso del problema de la península coreana y, gracias a su participación, Washington ha logrado conseguir que momentáneamente el gobierno norcoreano congele sus programas de desarrollo de armas nucleares Por otro lado, el déficit comercial de Estados Unidos con China sigue creciendo conforme pasan los días, y la mano de obra barata de los chinos continúa arrebatándole a los estadunidenses decenas de miles de empleos en plantas maquiladoras que prefieren irse al Continente Asiático, antes que pagarle más a sus empleados por quedarse a producir en territorio norteamericano Aunado al déficit comercial que tiene con Pekín, el gobierno estadunidense está desesperado por evitar la reducción de precios de las exportaciones chinas, que las hacen cada vez más atractivas para el mercado de Estados Unidos Bush quiere que el gobierno de China ajuste su política monetaria y deje que la cotización de su moneda esté definida por los mercados a través de la política de la libre flotación "Se avanzó en esta materia, el gobierno chino reconoció la necesidad de trabajar en el análisis de la libre flotación de su moneda, por lo que existe la cooperación técnica entre el Banco Central de China y el Departamento del Tesoro", señaló Scott McClellan, portavoz de la Casa Blanca Bush habló con Wen sobre la devaluación de la moneda china, pero no obtuvo respuesta concreta; en cambio, el mandatario estadunidense puntualizó su declaración de no apoyar la independencia de Taiwán; el primer ministro asiático, en correspondencia, prometió que su gobierno analizaría el tema de la eliminación de subsidios agrícolas, que es uno de los factores que ha provocado el continuo aumento en el déficit comercial "Apreciamos la forma en que China respondió a nuestras preocupaciones de comercio", añadió McClellan Pese a lo que ocurrió en Washington entre Bush y Wen, el presidente de Taiwán, Chen Shui-bian, reiteró su determinación para que el 20 de marzo de 2004 se lleve a cabo un referendo nacional a fin de que, primero, se reelija; y segundo, se fortalezca el movimiento de independencia; y por ultimo para pedirle a China que desmantele los 496 misiles que apuntan hacia Taiwán En el preámbulo de la visita de Wen a Washington, Bush la semana pasada envió a Taiwán a James Moriarty, encargado de Asuntos Asiáticos del Consejo de Seguridad Nacional, quien entregó una carta a Chen, en la que el mandatario estadunidense le pide anular la celebración del referendo La Casa Blanca evitó aclarar si al mantener la política de "ambigüedad estratégica" para el asunto de una sola política hacia China, dejaría de venderle armas al gobierno taiwanés

Comentarios