Sentada mirando la derrota...

viernes, 12 de diciembre de 2003
* Incrédula, Gordillo observó el rechazo a la reforma Elba-azul * Es su retirada política, vaticina Beltrones México, D F, 11 de diciembre (apro)- La maestra no aguantó y al final mejor se quedó sentada, mirando la derrota en el tablero A su lado, su fiel escudero Roberto Campa se agarraba la quijada, como tratando de sostener el peso del desastre En los extremos del Palacio Legislativo de San Lázaro, el número de votos había dado un giro en unos cuantos minutos Los números luminosos que habían empezado a ser favorables a la iniciativa del PAN y de Elba Esther Gordillo, al final se revirtieron con un escaso margen de 18 sufragios Los gritos de “sí se pudo, sí se pudo” de los priistas opositores a la profesora, perredistas y petistas, reventaron en la cara de Elba Esther Gordillo, quien no daba crédito de lo que estaba pasando Sabía que no sólo se le iba de las manos la reforma fiscal, sino también la coordinación de su partido en la Cámara de Diputados y, sobre todo, su posición privilegiada como la principal operadora del gobierno de Vicente Fox Cerca de 500 diputados estaban parados siguiendo las variaciones de los números en la pantalla electrónica de las votaciones, menos la maestra chiapaneca, cuyos sueños de grandeza se iban cayendo como un castillo de naipes El cómputo final era dramático Del lado derecho del salón legislativo los panistas dirigidos por un Francisco Barrio enfermo, festejaban cada vez menos, mientras que en las curules del centro e izquierda, donde se ubican los priistas contrarios a Elba Esther, los del PRD y PT, todo era algarabía A coro cantaron la cuenta regresiva los que siempre se opusieron al IVA en alimentos, medicinas, colegiaturas y prestaciones sociales: “¡5… 4… 3… 2…1!”, terminó el tiempo y los votos quedaron 233 en favor de la reforma del gobierno y de Elba Esther Gordillo, 251 en contra y 4 abstenciones Se desechaba el intento de aplicar impuestos a productos básicos y comenzaban nuevamente las negociaciones Hasta entre los reporteros había alegría, se esfumaba la amenaza de aplicar impuestos directos a transporte, compra de vivienda, adquisición de alimentos, medicinas, pago de colegiaturas, vales de despensa, prima vacacional… Los gritos de “No al IVA” “¡México, México!”, tronaron; los elbistas no pudieron aguantar y huyeron del salón de sesiones sin que nadie los pudiera parar Los conatos de enfrentamiento entre algunos panistas y perredistas fueron detenidos por los propios diputados Los priistas opositores a Elba Esther Gordillo saltaban de alegría gritando al mismo tiempo que los del PRD Una diputada del PAN, Regina Vázquez, lloraba porque había votado en contra de su propio partido Hasta el académico perredista Julio Boltvinik gritaba de gusto por la votación que habían ganado “No saben que los estamos ayudando, ellos estaban cavando su propia tumba y los sacamos de ese agujero, sus votos iban a ser su propia muerte”, explicó en una extraña dialéctica propia de un investigador en economía, como es su verdadera profesión La votación apenas duró 16 minutos y al final el presidente de la mesa directiva, el panista Juan de Dios Castro, hacía esfuerzos no sólo para contener la alegría de priistas opositores, perredistas y petistas, sino también para aguantar la presión de los legisladores que le exigían ofrecer ya su veredicto para sustituir a Elba Esther Gordillo por Emilio Chuayffet como nuevo coordinador del PRI Los priistas identificados con Madrazo como Carlos Jiménez Macías, de plano, se pasaron a las curules del PRD para festejar Por ahí también estuvo Manlio Fabio Beltrones, quien tres horas antes de la votación no se atrevía a dar ningún pronóstico: “La moneda está en el aire, será un voto de conciencia”, dijo Ahora, ya con los votos emitidos en contra de la reforma fiscal propuesta por el gobierno foxista y apoyada por Elba Esther Gordillo, el exgobernador sonorense respondía a las preguntas que le hacían los reporteros --¿Qué significa para Elba Esther esta derrota? --Su retirada política… --¿Y para Chuayffet? --Su ratificación como coordinador --¿Cuál sería el epitafio de Elba Esther? --En esas cosas no me meto --contestó lacónicamente Pero no era necesario que el diputado Beltrones contestara la pregunta A mediados de agosto del 2002, en una entrevista con la revista Proceso en sus oficinas del PRI, la propia maestra Gordillo reveló a los reporteros que le gustaría que su epitafio al final de su vida fuera: “Aquí yace una maestra que se atrevió a hacerlo…”

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