Fox y Creel, la incompetencia

viernes, 19 de diciembre de 2003
México, D F, 18 de diciembre (apro)- “¡Dónde está la operación política! ¡Dónde está el secretario de Gobernación! ¡Cuál cambio!”, exclamaba, molesto, Carlos Medina Plascencia en sus oficinas del Senado “Santiago Creel sólo se dedica a tomarse fotos, pensando en la candidatura presidencial”, decía Medina al reportero en noviembre del 2001, cuando ya estaba condenada al fracaso la reforma fiscal que propuso Fox en abril de ese año, la misma que en estos días insiste en imponer La molestia de Medina, quien se preparaba entonces para contender por la presidencia del PAN contra Luis Felipe Bravo Mena --que finalmente lo aplastó--, obedecía a la inoperancia política del gobierno y de la dirigencia de su partido para hacer política “¿Y dónde están las políticas públicas? ¡Cuál cambio!”, insistía Dos años después, la historia es la misma, con la diferencia de que Medina Plascencia, gobernador interino de Guanajuato tras la concertacesión del PAN con Carlos Salinas, ha sido una y otra vez derrotado en su partido y ahora se dedica a crear una fundación que le sirva de plataforma para ser presidente, que cree es su destino Fox, quien se tragó las palabras que pronunció en su reciente informe de gobierno, y Creel, hombre de finas maneras que levita políticamente, apostaron a la parte más traicionera del PRI --y con sus mismos métodos--, para el éxito de aplicar IVA a alimentos y medicinas Y ya se ven los resultados “Que no haya ilusos para que no haya desilusionados”, solía decir Manuel Gómez Morín, el fundador del PAN, partido al que se supone pertenece Fox y cuya doctrina suplantó por un pragmatismo que, desde que asumió el gobierno, sólo le ha dejado fracasos Mala apuesta hicieron Fox y Creel desde el mismo 2000, cuando Madrazo pactó con ellos que les ayudaría con votos en Tabasco a la victoria presidencial, como lo hizo, a cambio de evitar una alianza entre PAN y PRD en las elecciones de octubre en ese estado Pésima apuesta, luego, haber apoyado a Madrazo para ser presidente del PRI, en mancuerna con Elba Esther Gordillo, a cambio de aprobar la reforma fiscal, negado en las elecciones intermedias el apoyo de la sociedad al partido del ciudadano presidente, que se subió al cabús del tren priista Fox y Creel quisieron olvidar quién es Madrazo, ese personaje sin escrúpulos y con ilimitados y oscuros recursos para sus aventuras políticas Y ahora que Fox y Creel se dicen engañados, sólo dan lugar para que Madrazo, arrogante, los exhiba en los mismos términos que Medina Plascencia: faltos de operación política, incompetentes para gobernar, ineptos para diseñar políticas públicas “¡Cuál cambio!”, diría Medina, empolvado en la Cámara de Senadores, desde donde ve a su partido, el PAN, extraviado en la alianza con un sector priista y su presidente, Bravo Mena, operando discretamente para ser gobernador… de Guanajuato Por eso conviene recordarle a Fox lo que dijo el 1 de septiembre, cuando reconoció que, “como titular del Ejecutivo, no escapan a mi sensibilidad los reclamos sobre mayor eficiencia en el gobierno y desencuentros en el equipo de trabajo Sé que nos reclaman falta de experiencia y una mejor gestión como gobierno en su conjunto” Y añadió: “He instruido a todo mi equipo de trabajo a privilegiar la política, para ubicarla en la posición de mando que le corresponde, hasta convertirla en el eje rector de una gestión de gobierno cada vez más eficaz, sensible y comprometida… México nos demanda mejores resultados Reitero a mis colaboradores que estamos obligados a redoblar esfuerzos y a no perder de vista que el trabajo en equipo es condición indispensable para el buen gobierno” Como ya es costumbre, Fox va en contra de sus palabras Y Creel, en la levitación, sueña con ser su sucesor Comentarios: delgado@procesocommx

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