Triste tercer aniversario

miércoles, 3 de diciembre de 2003
México, D F, 2 de diciembre (apro)- Nada pudo celebrar el presidente Vicente Fox al cumplir sus primeros tres años de gobierno Aunque el martes 2 se esforzó y dio entrevistas por todos lados, en las que ensalzó lo que él considera los más importantes logros de su administración, lo cierto es que estos primeros días de diciembre no han estado para fiestas Y es que este tercer aniversario coincidió con el derrumbe de una de sus más importantes aliadas: Elba Esther Gordillo En ella tenía puestas Fox sus esperanzas para sacar adelante, primero una reforma fiscal que proporcione recursos importantes al gobierno, y después la llamada reforma energética, para permitir la inversión privada en la producción de electricidad y en Petróleos Mexicanos Pero a Elba Esther, quien prácticamente fue destituida como coordinadora de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados, sus enemigos comenzaron a cobrarle viejas facturas Una simple ojeada a las conversaciones telefónicas de Elba Esther reproducidas en el libro ¿Elba de Troya o Lady Macbeth Gordillo? --hasta ahora no desmentidas por los protagonistas— basta para descubrir a una mujer llena de soberbia por el poder político que creía tener, lo que suponía le permitía hacer y deshacer a su antojo En charla con su amigo Jorge Castañeda, le confiesa que dejó impresionada a Marta Sahagún “con el poder que tengo… Le demostré el poder que tengo” Después de las elecciones de julio último, también le dice a Castañeda que está muy contenta porque “yo gané tres gubernaturas, yo, yo, yo solita” Además, habla con desprecio de sus enemigos, a todos los cuales los ve pequeños; dice que quienes la han molestado u obstaculizado su camino, pronto se las pagarán Y con esa misma soberbia quiso manejar la coordinación de los diputados de su partido, la mayoría de los cuales pronto se sintieron desplazados de la toma de decisiones Quizás tengan razón Elba Esther y sus seguidores cuando afirman que su derrocamiento forma parte de la lucha por el poder en el PRI con miras a la sucesión presidencial, pero también es cierto que al parecer la maestra, que se dice promotora del cambio democrático en su partido, no se dio cuenta que parte de esa cambio ya comenzó cuando los diputados protestan porque los quiere tratar a la antigüita, como si fueran borregos Pero no hay que darla por muerta En el PRI todo puede pasar, y sobre todo ahora cuando la mayoría de sus gobernadores se están moviendo para preservar la unidad del partido

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