"Me gusta más pensar que escribir": Monterroso

martes, 11 de febrero de 2003
México, D F- Augusto Monterroso es de las contadísimas personas ingeniosas que hay en nuestro medio –no hablo de simpáticos, pícaros, bromistas, chistosos, etc– y lo es con todo su laconismo, tanto en la palabra escrita como en la oral Penetrante y solemne, sin embargo, cuando entra a la discusión literaria El escritor guatemalteco habla de su propia obra, de su modo de trabajar, de sus preferencias literarias, de lo que constituye para él la literatura Marco Antonio Campos– ¿Cuál es su método de trabajo? AM- Ninguno Yo no lo hago por temporadas ni todos los días; a una hora u otra; prácticamente yo no escribo En realidad me gusta más pensar o, si esto resulta pretencioso, más bien divagar, que es un acto perezoso; después de todo escribir es un acto físico Si método de trabajo se le puede llamar a esto, le diré cuál es: si tengo alguna idea, la anoto en cualquier pedazo de papel Esa idea puede presentarse en la calle, en el metro, durante mis clases en la Universidad Más tarde, el destino de ese papel determina el destino de la idea Si pierdo el papel, la idea se pierde; si no, el papel pasa a formar parte de muchos otros que algún día serán revisados o utilizados Muchos meses después decido si lo que yo consideraba una idea lo era en realidad, y si valdría la pena desarrollarla Como en cualquier otro campo, en éste la mayoría de las veces la idea no vale la pena MAC- ¿Quisiera hablar un poco de la función que le ha dado a la fábula? AM- Según yo, ninguna, ni didáctica, ni moral, ni ejemplar Simplemente me he divertido haciéndolas Si los lectores quieren hallar algo más allá de esto, la cosa me gusta, pero es su aportación, su afán de encontrar algo en donde ese algo tal vez no exista MAC- ¿En qué se diferencia su modo de tratar la fábula de los fabulistas clásicos? AM- En parte precisamente en eso, en hacer a un lado cualquier afán de moralizar Moralizar es inútil Nadie ha cambiado su modo de ser por haber leído los consejos de Esopo, La Fontaine o Iriarte Que estos fabulistas perduren se debe a sus valores literarios, no a lo que aconsejaban que la gente hiciera A la gente le encanta dar consejos, e incluso recibirlos, pero le gusta más no hacerles caso MAC- Pero, creo que hay también diferencia de forma AM- Claro A estas alturas hacer fábulas en versos rimados de cinco u ocho sílabas resulta ridículo Estas formas fueron ya demasiado exprimidas Por otra parte, en nuestros días es inútil dirigirse en versos medidos a un público que por lo general no sabe contar sílabas, incluyendo a muchos poetas MAC- ¿Por qué eligió entonces ese género aparentemente muerto? AM- Porque ví sus posibilidades precisamente si prescindía de las viejas formas Y además (creo que ya lo he dicho otras veces) porque el género es muy fácil: uno sólo tiene que encontrar el tema de la fábula, escribirla y pasarla en limpio MAC- Bueno, eso es una broma AM- Sí, pero broma o no, pensando así fui conformando un libro Por supuesto, al renunciar a los modelos clásicos uno se encuentra con otros problemas, con problemas que uno mismo tiene que resolver por primera vez MAC- ¿Qué clase de problemas? AM- Entre otros, el de no tener moldes en qué apoyarse En los siglos dieciocho y diecinueve los fabulistas proliferaban en nuestros países Naturalmente, sólo tenían que pensar que la hormiga era buena porque trabajaba mucho y la cigarra mala porque haraganeaba y se dedicaba a hacer versos Supongo que habrá habido muchas cigarras malas, pero no porque hicieran versos, sino porque hacían versos malos; pero los burgueses ya se convencieron de que las hormigas obreras son más peligrosas para ellos que las cigarras poetas, y por eso ahora se ocupan más de controlar a las primeras y de halagar a las segundas MAC- Algunos de sus textos (hablo de movimiento perpetuo) no encajan siempre dentro de un determinado género literario, de modo que pueden ser tomados como relatos o anécdotas o meros pensamientos ¿Qué intentó con eso? AM- Nada Me gustó la idea de reunir en un libro textos misceláneos que tuvieran cierto valor literario para entretener un poco a mis amigos A algunos les gustaría esto y a otros lo otro La idea de que la gente pueda saltarse sin culpa tres o cuatro páginas de un libro me parece que debería estar en la mente de todo escritor Cuáles pueden ser esas páginas ya no está en el dominio de uno Tal vez las que uno cree mejores son las saltadas MAC- ¿Siguió algún modelo para la estructura de Movimiento perpetuo? AM- No; ninguno MAC- ¿Qué, si no es un género determinado, rige y ordena el libro? AM- Los libros son simples depósitos Son como cajas Uno puede poner en un libro una novela o varios cuentos, varios poemas o varios ensayos Uno tiene algo y lo coloca allí Para este libro yo tenía varias cosas, las puse en él y ya, procurando únicamente no meter demasiada basura Donde hay una página en blanco es que renuncié a algo demasiado malo La gente suele agradecerme mucho mis páginas en blanco Por otra parte, pretender que un libro deba seguir una línea recta es una idea que no encaja ya mucho con nuestro tiempo MAC- ¿Cómo maneja el ensayo? ¿Por qué se mete en él en primera persona? AM- Porque precisamente usar la primera persona es casi esencial para el ensayo En el ensayo uno da sus opiniones, emite sus juicios, manifiesta preferencias o rechazos sin que para nada pretenda estar diciendo algo que debe ser creído, acatado, o incluso refutado Refutar cualquier idea de Montaigne es ridículo Montaigne la expone como opinión, no como verdad Enojarse por lo que Bacon o Wilde o Berbohm digan en cualquiera de los suyos es tonto Ellos mismos serán los primeros en contradecirse quizá en el próximo El ensayo es así el género más libre, y por tanto uno de los más bellos que existen MAC- Entre nosotros no parece practicarse mucho AM- En el sentido en que lo estamos tratando, como algo “no importante” no mucho, pero más de lo que se creería una vez establecido el género En todo caso, entre los de Salvador Novo y Alfonso Reyes hay obras maestras Si por nosotros quiere decir América Latina, el máximo ensayista y el más divertido es Borges MAC- ¿Qué otro género literario podría gozar de esa libertad? AM- Supongo que la poesía, si es que la poesía se le puede llamar género Todo arte es poesía o no es arte Si hablamos de la poesía en verso, tengo la dicha de haber renunciado a ella al segundo intento MAC- ¿Usted preconizaría de algún modo la vuelta a los sonetos, a las décimas? AM- Yo no preconizaría nada En todo caso ese es un problema de usted, como poeta Lo que me interesa señalar es que al dejar de leer buenos sonetos o buenas décimas muchos dentro de este oficio han olvidado que los idiomas tienen una prosodia, y que sin el sentido de esa prosodia no se va a ninguna parte ni en prosa ni en verso Todo gran poeta ha sido por lo general un gran prosista Para volver a los nuestros, los casos de Darío, Lugones y López Velarde son notorios MAC- ¿Cree, como Borges, que la novela es una sucesión de cuentos cortos, o cree más bien que la novela tiene un mundo especial independiente del cuento? ¿Qué diferencias fundamentales existen entre la novela y el cuento? AM- Me imagino que Borges tiene razón en casos como los de El Quijote, o de sus sucesores del tipo de Henry Fielding o Laurence Stern, maestros en el arte de hilvanar episodio tras episodio; pero también creo que a partir del siglo XIX las cosas cambian y la novela tiene que ser eso: un todo Los hermanos Karamazov no es una sucesión de cuentos cortos o largos, ni La guerra y la paz, ni mucho menos Madame Bovary o, en nuestro tiempo, Ulises o Cien años de soledad MAC- Entiendo que sólo en la novela se pueden crear, y no en el cuento, personajes memorables, además de que la novela misma tiene una atmósfera total que el cuento no es capaz de crear ¿Qué opina sobre esto? AM- Que está usted equivocado Muchos de los personajes de ficción más memorables de la literatura han salido del cuento Auguste Dupin, de Poe, dio pie para toda la secuela de detectives que culminan con el Padre Brown de Chesterton; Bartleby, de Melville tiene sus últimas (¿últimas?) repercusiones en Kafka; Tobías Mindernickel, de Thomas Mann, tiene algo de eso también, y Walter Mitty, de Thurber, será recordado, me atrevo a vaticinarlo, durante más tiempo que todos los personajes de las novelas de Hemingway Podría citar a otros, pero esto se volvería muy aburrido MAC- ¿En dónde radica el interés de cualquier texto literario? ¿Cómo busca crear el interés en sus narraciones? AM- Sé que esto no se oye bien, pero creo que radica en la forma Por importante o profundo que sea lo que usted diga, si no lo dice bien no hay muchas probabilidades de que logre algo bueno, quiero decir perdurable Hasta la filosofía necesita de esto Por lo menos Platón y Schopenhauer lo sabían El otro elemento sería la verdad Una narración tiene que ser verdadera, no en el sentido de que lo que cuenta haya sucedido, sino literalmente MAC-¿En qué género literario se encuentra más a gusto? AM- Creo que en el ensayo breve e informal MAC- ¿De qué manera se encuentra la política en sus escritos? AM- En forma muy velada Una periodista me recordó el otro día que yo había dicho que en todo lo que escribo hago llamado a la rebelión o a la revolución, pero desgraciadamente en una forma tan sutil que por lo general mis lectores se vuelven reaccionarios MAC- Muchos críticos hablan de la responsabilidad social del escritor AM- La responsabilidad social es de todos Quizá en países analfabetos, en que al escritor se le exige algo que él no se había propuesto, toda vez que no es político, ni sociólogo, ni dirigente de masas, en esos países pienso que se está exagerando esto El escritor es un artista, no un reformador Los versos sencillos de Martí son la obra de un escritor Cuando Martí quiso actuar como político agarró un fusil, atravesó el caribe, se montó en un caballo y murió bellamente en el primer combate Siempre supo qué cosa estaba haciendo MAC- Pero en los libros de usted hay varios textos que tocan la política AM- Sí, pero en cuanto el tema político resulta tan cotidiano como cualquier otro En nuestros países, y esto es quizá lo que haga que ciertos críticos quieran más política en lo que uno escribe, la política absorbe prácticamente todo Claro, cuando digo política lo digo en el sentido en que lo entiende la gente sencilla: la represión, el temor a la policía (sólo entre nosotros la gente decente teme a los policías), la corrupción, la falta de libertad para leer o ver, ya no digamos para escribir En la mayor parte de los países latinoamericanos la política ha terminado por convertirse simplemente en esto: en matar o ser muerto, en hablar o estar preso, en oponerse o estar desterrado MAC- Ese es un concepto regional Russell o gente por el estilo enfrentaban sus deberes políticos de otra manera AM- En Inglaterra y en Estados Unidos las ideas de Russel podían ser perseguidas, pero no sus testículos Si usted tiene ideas en los países de que hablé antes, la policía no persigue esas ideas, no le importan ni las entiende: persigue sus testículos y hará todo lo posible por arrancárselos (Proceso No 0032 / 13 de junio de 1977)

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