Renuncia delegado de Semarnat por escándalo de corrupción

viernes, 28 de febrero de 2003
Cancún, Q R (apro)- En medio de un escándalo de corrupción e irregularidades reconocidas en la expedición de permisos ambientales y de construcción de un monumental hotel de la cadena Riu en esta ciudad, el delegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Luis Sánchez Cataño, renunció el miércoles al cargo, y acusó al ayuntamiento de una “turbia intervención como responsable del suelo y las licencias” Y es que, en esta polémica, no escapa ninguna de las autoridades de los tres niveles de gobierno involucrados en la autorización de los impactos ambientales y de la propia construcción de ese complejo hotelero, cuya edificación avanza en 80 por ciento con sus mil 265 habitaciones en pleno centro de la zona turística de Cancún Sánchez Cataño envió a los medios de comunicación su carta de renuncia de siete cuartillas, en donde relata a su jefe, el titular de Semarnat, Víctor Lichtinger, un pormenorizado informe de actividades de la delegación estatal hasta su separación del cargo, y donde asegura que “en todo momento se ha actuado con apego a la legalidad y bajo los lineamientos técnicos y de transparencia y acceso a la información estipulados por la secretaría” Hay que señalar que la secretaría emitió la víspera un boletín donde confirmó que realiza una investigación y auditoría a los exdelegados y actuales encargados de su las delegaciones de Semarnat y Profepa, en Quintana Roo, precisamente por su relación con el otorgamiento de permisos a las obras del complejo Riu Las Américas y Riu Cancún, de la cadena española del mismo nombre Entre tanto, el ayuntamiento que preside el alcalde verde-ecologista Juan Ignacio García Zalvidea intervino a finales de la semana pasada para evitar un operativo de clausura de esas obras, bajo el argumento de que los varios miles de trabajadores de la construcción que quedarían cesantes representaban un riesgo para la paz social en el municipio Se sabe que en la administración anterior, la entonces alcaldesa priista, Magaly Achach Solís, promovió que el cuerpo de regidores de su partido aprobara la licencia de construcción del complejo, así como recibir a cambio un donativo de un millón de dólares Sin embargo, la actual administración aclaró que esos recursos cubrieron en realidad un adeudo de impuesto predial En su carta de renuncia, Sánchez Cataño explica que la ausencia de marcos jurídicos y de criterios para sancionar trabajos en zonas donde prácticamente no hay ecosistemas --pues se trata de una zona urbanizada de la zona hotelera--, crearon confusiones en la evaluación de las obras del Riu Pero sostiene que las autorizaciones se otorgaron dentro de la legalidad, y se ofrece como “el único y exclusivo responsable” de esas decisiones Pide a Lichtinger, así mismo, que haga público el resultado de las auditorías que se apliquen a las autorizaciones de las obras del complejo Riu y del resto de las más de 260 manifestaciones de impacto ambiental sancionadas bajo su gestión en la Semarnat Y de este enredo, las autoridades del gobierno del estado no pudieron sustraerse El coordinador de la fracción perredista en el Congreso local, Héctor Ortega, dijo que hay indicios de que el entonces titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma) en el estado, Víctor Alcérreca, también dio su ‘visto bueno’ a esos trabajos, luego de recibir para su conocimiento las autorizaciones ambientales de Semarnat “Pero eso no tiene nada de extraño, porque Sánchez Cataño y Alcérreca tienen relación de muchos años, cuando trabajaron juntos en la ciudad de México en proyectos conjuntos”, denunció el diputado 27/02/03

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