"Mandarme a México sería como matarme": González Calderoni, desde prisión

miércoles, 5 de febrero de 2003
McAllen, Texas - Desde el banquillo de los acusados, Guillermo González Calderoni se resistió a ser extraditado a México: "Estados Unidos es como si fuera mi país, y aquí es donde quiero estar para defenderme de las autoridades mexicanas y jugarme (desde aquí) el pellejo completo" Copias fotostáticas de diplomas y reconocimientos entregados por la DEA y el FBI a González Calderoni, "por el apoyo en el combate al narcotráfico y ayuda prestada al esclarecimiento del caso Camarena", fueron presentados al juez Peter E Ormsby y al fiscal de cargo Michael F McCormick, en plena audiencia, por Tony Canales, abogado defensor del excomandante de la Procuraduría General de la República (PGR) Con aplomo, González Calderoni sostuvo: "me molesta tener que mencionar mis triunfos en la PGR, pero lo hago en mi defensa, pues yo fui quien hizo la investigación y llevó a cabo el operativo para la detención de Miguel Angel Félix Gallardo Por mi cuenta, sin que nadie me lo pidiera, apoyé al agente de la DEA Tony Ayala, con armamento y equipo, para hacer investigaciones en torno del caso de Enrique Camarena, en Guadalajara "En torno de las investigaciones conjuntas en México, hay un sinfín de ideas contradictorias, porque la gran mayoría –de los funcionarios– piensa que no es bueno colaborar con la DEA y con otras corporaciones en el combate al narcotráfico, pero mi criterio es muy diferente" En la sesión, el abogado de González Calderoni echó mano de testigos de descargo en favor de su defendido Por la sala, en casi cinco horas que duró la audiencia, desfilaron para avalar la conducta del acusado, Claudio de la O, exagente del FBI; Luis Edmundo Bernal Treviño y Manuel Edgar López Flores, abogados mexicanos de Monterrey, quienes, por separado, ganaron dos juicios de amparo en favor de González Calderoni Ante el juez Ormsby, el abogado Bernal Treviño expuso que la orden de aprehensión librada contra González Calderoni el 18 de agosto de 1993 en el juzgado decimoprimero de distrito, por el delito de tortura y abuso de autoridad en agravio de José Felipe de Jesús Victoria quedó invalidada cuando magistrados de la Suprema Corte de Justicia le concedieron el beneficio del amparo "Pero ahora resulta que el señor González Calderoni está siendo enjuiciado en México, dos veces por el mismo delito, lo cual representa una violación a las garantías constitucionales "Dos veces por el mismo delito, porque el 5 de septiembre de 1994 le resultó otra orden de aprehensión por los mismos cargos, y eso es una cosa ilegal, por lo que vamos a interponer el recurso de inconformidad Creo que en ningún país del mundo se juzga a una persona dos veces por el mismo delito", dijo Bernal Treviño ante el juez Por su parte, Manuel Edgar López Flores expuso que la prueba de que González Calderoni es inocente de los delitos que le imputan las autoridades mexicanas "es el hecho de que la misma justicia le haya devuelto los bienes incautados "El delito de enriquecimiento ilícito quedó sin fundamento en el juicio contra González Calderoni, y a final de cuentas sus bienes le fueron devueltos; pero como esto es más que nada un asunto político, le resultó la orden de aprehensión por el delito de tortura Esta orden de aprehensión ya había quedado eliminada, pero la PGR la refriteó y se la volvió a sacar", comentó López Flores El juez Ormsby permaneció atento La sala estaba repleta de periodistas, familiares y amigos del acusado, quien escuchó sereno la intervención de los abogados, mientras entrelazaba los dedos o cruzaba los brazos Su voz, fuerte, atraía las miradas de la audiencia "Reconozco el valor de todas y cada una de las personas que hablaron a mi favor, más aún porque sé perfectamente de los problemas que esto les puede acarrear a ellos en lo personal, en sus negocios o a sus familias Pueden sufrir vejaciones y ataques de algunos funcionarios mexicanos" Pidió al juez Ormsby "el beneficio de la libertad bajo fianza, porque es indispensable para participar en la defensa de uno mismo, porque –en México– todos los días cambian las decisiones, y preso aquí no podré tener la libertad para defenderme de los delitos que se me imputan en México" Prometió: "si se me otorga la libertad bajo fianza, el gobierno de Estados Unidos puede estar seguro que no me iría de este país para ninguna otra parte No solamente no me iría sino que estaría donde se me indicara, siempre y cuando sea fuera de la cárcel" Reclamó: "el fiscal McCormick dice que tengo mucho dinero Quisiera que hicieran otra investigación para que quede claro que, si es cierto que tengo dinero, también es cierto que tengo muchas deudas No es justo que digan que tengo, cuando omiten que debo" Añadió: "quiero permanecer en Estados Unidos porque me siento seguro; sé que si me mandan a México, sería como matarme En su momento, voy a conseguir agentes de alguna corporación policiaca de Estados Unidos para que comparezcan y atestigüen esto" González Calderoni era divorciado entonces y tenía cinco hijos –cuatro mujeres y un hombre, el mayor de 23 años; sus cuatro hijas nacieron en Estados Unidos–, que residían en McAllen, Texas Desde 1992, González Calderoni poseía la mica de "resident allien" (residente extranjero), otorgada por el Departamento de Inmigración Según denunció la Procuraduría General de la República, los bienes de González Calderoni en México eran valuados en ese entonces en 400 millones de dólares Hasta febrero de 1993, el acusado se desempeñó como primer comandante de la Policía Judicial Federal en Monterrey, Ciudad Juárez y Tuxtla Gutiérrez Fue subdelegado de la PGR en Guadalajara, además de titular de la Dirección de Investigación contra el Narcotráfico y director general de Intercepción Aérea, Terrestre y Marítima El juez Ormsby decidió el viernes 23 de septiembre de 1994 negar a González Calderoni el beneficio de la libertad bajo fianza, en tanto que el proceso judicial para decidir si sería o no extraditado se resolvería en las dos o tres semanas siguientes Esposado de pies y manos, González Calderoni fue conducido al penal del condado de Hidalgo (Proceso No 934 / 26 de septiembre de 1994)

Comentarios