Nazar Haro sí sabía de la guerra sucia

miércoles, 5 de febrero de 2003
*documentos del agn lo comprueban México, D F- A pesar de que el extitular de la DFS negó haber torturado a algún detenido durante la guerra sucia de los años setenta y aseguró que nunca ha matado “ni a una mosca”, mucho menos, “a un ser humano, documentos del Archivo General de la Nación (AGN) aseguran lo contrario Un oficio de la Compañía Constructora Robusta, con fecha de 19 de mayo de 1979, publicado en la edición del miércoles en El Universal, se refiere al adiestramiento de la Brigada Blanca, organización paramilitar creada por Nazar Haro, para operar en la Plaza de la República Número 20, donde, según testimonios, fueron detenidas, torturadas y desparecida personas señaladas como guerrilleros El documento, dirigido al C Comandante Jorge I Bustos, detalla que Robusta entregó a la DFS este edificio para sus operaciones y que ahí se había construido de todo, hasta un incinerador El oficio lo firmó el ingeniero Francisco Rodríguez Ruiz, director de Robusta Constructora, y fue remitido con copia a Nazar Haro “para su superior conocimiento” En estos textos, encontrados en la galería número dos del Archivo General de la Nación, se plasmó la detención del peruano Julio Carlos Fuchs Valdés Un documento menciona de la detención del peruano por Nazar Haro y el entonces Comandante Fernando Gutiérrez Barrios Aunque no se precisa qué métodos usaron para hacerlo confesar, menciona que, después de la aprehensión, el sudamericano confesó sus “acciones” terroristas en Perú y los planes que tenía para realizarlos en México El documento dice: “que en 1962 (Fuchs Valdés) pudo entrar a Cuba porque la exesposa del Che Guevara, de nombre Hilda Gadea, de nacionalidad peruana lo avaló que por más lucha que hizo para ser entrenado en guerra de guerrillas o sabotaje no lo logró por discrepancias que tuvo con el Partido Comunista cubano que a través de Hermilio Abreu Gómez buscó a Guillermo Carnero Hocke, peruano y periodista de la revista Impacto que se reunía en México con José María Crispin, brasileño: Emilio Salazar, venezolano; Tulio Rayer, colombiano, con la idea de formar un Movimiento Latinoamericano de Liberación” El Universal detalla que confesiones de esta naturaleza abundan en documentos del AGN y que están firmados por los números 1 y 2 de la Dirección Federal de Seguridad: Capitán Fernando Gutiérrez Barrios (subdirector en funciones de director) y los Testigos de Asistencia, Miguel Nazar Haro y Luis Ramírez López, en abril de 1975 También describe que en otro documento fechado en agosto de 1966 expone los métodos usados por la DFS contra “grupos subversivos” en coordinación con la Policía Judicial Federal, la Policía Preventiva del Distrito Federal y el Ejército A los judiciales les correspondía asaltar y catear la zona industrial del Estado de México, la DFS aprehendería a las personas que estarían vinculadas al Movimiento Revolucionario que preparaba la “guerra de guerrillas” El Ejército, a través del Cuerpo de Guardias Presidenciales, estaría atento a intervenir en los operativos “en caso necesario” Sin embargo, Nazar Haro, en entrevista con El Universal publicada en sus ediciones del martes y el miércoles, asegura que apenas supo de la guerra sucia, pero aceptó haber creado la Brigada Blanca y que, en coordinación con la dependencia a su cargo, “tenía una gran ventaja: dos días antes de que sucediera algo, ya lo sabía” En entrevista con El Universal, quien fue director de la Dirección Federal de Seguridad en los años setenta, sostuvo que en aquella época la Brigada Blanca, organización policiaca que creó para combatir la guerrilla, fue el ojo que vio todo lo que pasó entonces Se combatía al crimen organizado “con bandera política”, puntualizó Sostuvo que desde universidades hasta el clero se infiltraron los miembros de esta agrupación paramilitar, para saber lo que estaba pasando en Guerrero y en el país Nazar Haro, quien fue citado a declarar en calidad de indiciado ante la Fiscalía Especial para Movimientos Políticos y Sociales por la desaparición forzada de personas en los años setenta, afirmó que los mejores informantes de la época eran los miembros de organizaciones sociales y “los periodistas” Explicó que éstos eran presuntos guerrilleros con personalidad muy débil o que no estaban muy convencidos de las actividades de las organizaciones subversivas Detalló que los sacerdotes también les brindaban información puntual, porque “había casados, con amantes o con hijosy (por eso) eran los más fáciles de reclutar” Según Nazar Haro, los informantes de la época costaban “muy barato” al Estado, pues se les pagaba “a veces con un café o ‘un debo la renta’ y un ‘yo te la pago’” 04/02/03

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