Exmilitares en el "Estado Mayor" del capo Cárdenas Guillén (Primera parte)

viernes, 14 de marzo de 2003
Para su seguridad personal, el jefe del cártel del Golfo, Osiel Cárdenas Guillén, disponía de una estructura semejante a un Estado mayor militar que, provisto de complejo equipo, realiza labores de inteligencia y operaciones especiales La organización está dirigida por un grupo de desertores del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE) del Ejército Mexicano que fueron atraídos por el narcotraficante en 1999, cuando, con licencia castrense, integraron un grupo de intercepción con la delegación de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Salud (FEADS) en Tamaulipas Se trata de 14 exmilitares que, incorporados a la fuerza de tarea de Cárdenas Guillén, han contribuido al fracaso de los más de 300 elementos de la PGR y el Ejército enfrascados en la persecución del capo En marzo del año pasado, este semanario (Proceso 1324) señaló que dichos exmilitares representan de hecho "la fuerza operativa del cártel del Golfo" y también que "el Centro de Inteligencia Antinarcóticos (Cian) de la Secretaría de la Defensa posee en sus archivos los nombres, datos personales y confidenciales de los 14 Uno de ellos es Arturo Guzmán Decena, identificado como Z-1" Sin embargo, para estas fechas, y de acuerdo con una versión policiaca, el equipo de seguridad de Cárdenas Guillén estaría integrado por unas 40 personas, entre exmiembros del GAFE y elementos entrenados por ellos en técnica, tácticas y estrategia Personal militar, de la PGR y de la Procuraduría de Tamaulipas cuentan inclusive con testimonios de supuestas operaciones del cártel en los que ese grupo de élite, con entrenamiento especial en Estados Unidos, luce vestimenta negra similar a la utilizada por las fuerzas especiales del Ejército, usa armamento y equipo avanzados y porta granadas de mano Por una de sus acciones más recientes, ocurrida en diciembre pasado, la Procuraduría de Tamaulipas investiga a los "exgafes" que pudieron haber participado en la liberación de los reclusos Manuel Alquicides García, Daniel Pérez Rojas, Enrique González Rodríguez (delitos contra la salud) y Deyanira Fuentes Montellano (homicidio) del penal de Matamoros Pero sus antecedentes se remontan hasta por lo menos el 14 de diciembre de 2001, cuando José Luis Santiago Vasconcelos, jefe de la Unidad Especializada contra la Delincuencia Organizada (UEDO), dio a conocer la detención de 16 miembros del cártel del Golfo que transportaban cocaína del estado de Veracruz De los detenidos, seis eran desertores del 104 Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales, quienes, informó Santiago Vasconcelos, hicieron posible que la organización "se sofisticara y empezara a traficar cocaína, ya que hasta hace dos años el cártel del Golfo se dedicaba al trasiego de mariguana" Al pasar al bando del cártel, explicó, los militares entrenaron y capacitaron a otros miembros de seguridad de la organización de Osiel Cárdenas Guillén, y por eso en el tráfico de droga actuaron con uniformes militares Ya el 30 de octubre de 2001, en Monterrey, Nuevo León, se había abierto una investigación al respecto luego de que las autoridades detectaron la participación de exmilitares en un tiroteo Mediante la averiguación PGR-UEDO/150/2001 empezó a dárseles seguimiento y al siguiente mes, en noviembre, la PGR detuvo a tres colombianos en el estado de Querétaro, quienes contactaron a los lugartenientes de Osiel Cárdenas y de Zeferino Peña Cuéllar, sucesor de Gilberto García Mena, El June La policía capturó a la red de narcotraficantes en los estados de Veracruz, Tamaulipas y Querétaro, y durante un cateo a la casa de un miembro del cártel, la PGR localizó equipo de transmisiones de la dependencia, que había sido asignado al exsubdelegado de la FEADS Santiago Vasconcelos afirmó que el seguimiento que la Sedena tiene de su personal permitió conocer en detalle la identidad y movimientos de los seis exmiembros de las fuerzas especiales del Ejército Un militar que pidió reserva de su nombre refirió que la deserción de ese grupo es considerada como "una deshonra" para el Ejército y para los GAFE Por ello, "entre los miembros del Ejército se asume la detención de estas personas como una prioridad" Inclusive, el Departamento de Estado de Estados Unidos ofreció una recompensa de 2 millones de dólares a quien proporcione información para detener a Cárdenas Guillén y a sus lugartenientes Juan Manuel Garza Rendón y Adán Medrano, después de que los agentes especiales Joseph Dubois (DEA) y David Fuentes (FBI), así como un informante, fueron interceptados, aunque de inmediato liberados tras amenazarlos de muerte y advertirles que no debían meterse en su territorio, por Osiel Cárdenas Guillén y un grupo fuertemente armado en Matamoros (Proceso 1357) Sin embargo, una de las mayores dificultades que enfrentan sus perseguidores estadunidenses y mexicanos es que la poderosa banda del narcotraficante dispone no sólo de un cuerpo de seguridad entrenado al más alto nivel en Estados Unidos, sino también de modernos equipos de intercepción telefónica que, de acuerdo con un funcionario, son fabricados en exclusiva para la DEA (Proceso 1368/ 19 enero de 2003)

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