Inicia la operación "Liberación de Irak"

miércoles, 19 de marzo de 2003
* Bagdad activa sus defensas antiaéreas En una acción que pone fin a la diplomacia internacional para dirimir conflictos y en abierto desafío al orden internacional, Estados Unidos estalló casi a las seis de la mañana del jueves, tiempo de Bagdad, la guerra en Irak, con el supuesto objetivo de “liberar al pueblo” del “tirano”, y derrocar al presidente Saddam Hussein, de quien sus gobernados, paradójicamente, no sólo no quieren liberarse sino que se han declarado dispuestos a morir por él El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, confirmó en una breve declaración el inicio de la operación “Liberación de Irak” y anunció que el presidente George W Bush dará un mensaje a la nación a las 10:15 de la noche, tiempo de Washington Alrededor de las 5:40 horas, tiempo de Bagdad, comenzaron a escucharse las alarmas aéreas e inmediatamente después se escucharon disparos de las baterías antiaéreas y explosiones Pero la campaña a gran escala aún no ha comenzado A pesar de que los inspectores de la Organización de Naciones Unidas no comprobaron plenamente la existencia de armas de destrucción masiva, ese argumento fue utilizado por la Casa Blanca desde octubre de 2002 para justificar la invasión militar a esa nación árabe por segunda ocasión en 12 años Cada vez que el gobierno de Bagdad daba muestras de voluntad para destruir las armas prohibidas por la ONU, el presidente estadunidense George W Bush se refugiaba en el argumento de la presunta existencia de armas químicas, biológicas y nucleares en Irak para dar un paso más hacia el conflicto bélico, haciendo caso omiso del rechazo a la guerra expresado por la mayoría de países integrantes del Consejo de Seguridad Y no es que la comunidad internacional defienda al “tirano” Saddam Hussein, el único gobernante que ha utilizado armas de destrucción masiva contra su propio pueblo, no De lo que se trataba era de mantener el orden internacional dentro de los cauces que las naciones establecieron después de dos conflagraciones mundiales Con su arrogancia y el enorme desprecio mostrado hacia las vías diplomáticas para solucionar diferencias internacionales, Estados Unidos logró en poco tiempo lo que muy pocas naciones: quedarse solo y unir al mundo en su contra Según analistas, la determinación de Bush más que buscar eliminar la amenaza terrorista que significa Hussein para el mundo – según sus palabras—estaría encaminada a terminar lo que su padre no pudo hacer en 1991 cuando también desató el poderío militar de la única superpotencia sobre Irak para adueñarse de ese país y extender su dominio geopolítico en el Medio Oriente, con todo y sus riquezas petroleras y asegurar así el poderío económico estadunidense Lejos quedan las promesas del entonces candidato presidencial George W Bush --que hasta pasados los 40 fue un ebrio consuetudinario— quien en su discurso aseguraba: “si somos una nación arrogante, nos verán de esa manera Pero si somos una nación humilde, nos respetarán” Los especialistas perciben que el mandatario estadunidense –a cuyo retrato los pacifistas han puesto bigote al estilo Hitler y la insignia nazi-- está tomando decisiones para demostrar que él sí puede hacer lo que su padre no pudo concluir en Irak Según encuestas, hace unos meses la mayoría de los norteamericanos creía que su presidente era respetado por otros líderes mundiales Hoy menos de la mitad lo piensa Lo que evidencia que Bush es evaluado en función de cómo maneja la política exterior en general y la guerra en particular Bush quiere reelegirse en el 2004 y al parecer, utiliza la guerra como un instrumento para lograr su fin Lo mismo hizo su padre en 1991, pero los electores estadunidenses le dieron la espalda y votaron por el demócrata Bill Clinton, quien, por cierto, sí logró reelegirse Con su decisión de arrasar a Irak, el imperio estadunidense ha logrado dividir al mundo, fracturando a Europa y deslegitimando a la ONU, pero también ha sembrado odio Y la historia ha demostrado que los imperios construidos con las armas, han sucumbido bajo el poder de las armas Para justificar su ofensiva militar, Bush insiste en invocar el añejo destino manifiesto: que fue elegido por Dios, como un moderno mesías, para gobernar a su país, pero también para actuar en nombre de Dios a fin de darle “paz y tranquilidad al mundo” Pero ese no es el mismo Dios que –en contrario—invoca el Papa Juan Pablo Segundo El Dios cristiano ante el que Estados Unidos asumirá una “grave responsabilidad” histórica por el unilateral ataque contra el pueblo de Irak y las miles de muertes de inocentes que eso dejará “Aquél que decide que todos los medios pacíficos que el derecho internacional pone a su disposición están agotados asume una grave responsabilidad ante Dios, ante su conciencia y ante la historia”, sentenció el Sumo Pontífice tras lamentar la utilización de la fuerza militar En una declaración por escrito hecha por el Papa, y leída por su vocero Joaquín Navarro Valls, el pontífice recuerda a Estados Unidos que esta guerra podría acarrear consecuencias impredecibles Tampoco le han importado a Bush las crecientes manifestaciones de rechazo en todo el mundo y de una buena parte de su propio pueblo, porque su doctrina se basa --según un especialista-- en las tres m: militarismo, mesianismo y masculinidad Vale la pena recordar el cuestionamiento de Bush ante los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001: “¿Por qué nos odian tanto?” La impaciencia de Bush por invadir Irak demuestra que el desarme de esa nación árabe sólo fue un pretexto y que su real y único objetivo es instaurar un régimen adhoc como paso para ampliar su dominio geopolítico en el Medio Oriente con todo y su inmensa riqueza petrolera No se descarta que Estados Unidos utilice lo más sofisticado de su poderoso arsenal, e incluso que pruebe algunas armas de reciente creación como ya algunos analistas militares anticiparon Los 26 millones de iraquíes empezaron ya a vivir la peor pesadilla de sus vidas

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