Análisis Político: El fin justifica los medios

jueves, 10 de abril de 2003 · 01:00
México, D F (apro)- El buen corazón de los “Amigos de Fox”, al parecer, por fin se ablandó al aceptar después de dos años de insistencia casi obsesiva que se abrieran sus cuentas bancarias para que el IFE pueda revisar el origen de los recursos que tuvo la campaña de Vicente Fox para llegar a la Presidencia de la República el 2 de julio del 2000 Hoy, los “Amigos de Fox” --Lino Korrodi, Carlos Rojas Magnon y Carlota Robinson, principalmente--, decidieron que el Instituto Federal Electoral pueda investigar sus cuentas en Bancomer, Ixe y Bital, a donde presuntamente llegaron y se repartieron millones de pesos destinados a sostener una de las campañas más caras en la historia política de México, como fue la de Vicente Fox, la cual inició en 1998 y concluyó dos años después “¡Es hora de acabar esto!” habrían dicho los dirigentes del PAN, los “Amigos de Fox” y el secretario de Gobernación, Santiago Creel, las semanas pasadas, luego de ver que el efecto del Foxgate podría traer consecuencias electorales irreversibles como las tuvo en el Estado de México, donde la simpatía ciudadana cayó en más del 50 por ciento en algunos municipios en comparación con los logros obtenidos en los comicios del 2000 Según lo publicado en varios medios como La Jornada y El Economista, la decisión de abrir el corazón bancario de los “Amigos de Fox” se habría fraguado en Los Pinos, y como justificación sólo se quedan en las consecuencias electorales del caso Lo que no mencionan es que este caso podría trascender del IFE hacia los ámbitos judiciales y alcanzar no sólo a los “Amigos de Fox” que aportaron de sus bolsas el dinero para la campaña de la Alianza por el Cambio, sino al propio presidente Vicente Fox, el principal depositario y beneficiado de dichos recursos El delito que principalmente podrían haber cometido es el de lavado de dinero, aunque no necesariamente del narcotráfico como naturalmente se piensa Se trata de penalizar la triangulación bancaria que realizaron los “Amigos de Fox” –principalmente de Korrodi y Rojas Magnon--, para que no se detectara el origen de los millonarios recursos que llegaron para la campaña de Fox La complicada red de acciones bancarias que tejieron durante dos años sirvió para “lavar” el dinero que empresarios nacionales –y posiblemente extranjeros-- depositaron en las cuentas del Instituto Internacional de Finanzas, presidido por el actual canciller Luis Ernesto Derbez, y el exadministrador de Los Pinos, Carlos Rojas Magnon, y que terminarían en las arcas de la campaña de Fox Entre algunos grandes y pequeños empresarios han comenzado a justificar las irregularidades de la campaña de Fox: “No fueron como los priistas que utilizaron el dinero del pueblo (Pemex) para su campaña, sino que los empresarios pusieron de su bolsa para que ganara Fox, fue de su propio dinero y no del erario público lo que gastaron” No es la primera vez que se ha utilizado esta justificación para diferenciar entre los delitos que cometieron los del PRI y las “irregularidades” de los “Amigos de Fox” en la campaña del 2000 Según este punto de vista, no se pueden comprar a los dos grupos porque las finalidades eran diferentes Es decir, “el fin justifica los medios”, como lo sostenía Nicolás Maquiavelo en su obra “El Príncipe” A partir de esto se podría decir que los “Amigos de Fox” violaron la ley, pero por una causa justa: derrotar al PRI y sacarlo “a patadas” de Los Pinos, como lo pregonó Vicente Fox en todas las plazas del país cuando era el “candidato del cambio” Siendo así, los “Amigos de Fox”, los empresarios que lo ayudaron, y el propio presidente de la República, tendrían que ser perdonados si actuaron fuera de la ley, porque lo hicieron por una buena causa Pero aceptar este argumento sería repetir la misma historia de impunidad del régimen priista e ir en contra de lo que este gobierno quiere: el cambio Pero todo parece indicar que así será, y aunque parezca paradójico, el gobierno foxista y “sus amigos”, habrán de jugar el papel que antes criticaron y rechazaron: el de la corrupción Los panistas ya lo dijeron, están dispuestos a aceptar una multa administrativa del IFE por 200 millones de pesos en consecuencia de los 100 millones que no reportaron en los gastos de la campaña del 2000 Y con ello, borrón y cuenta nueva Así, al parecer los panistas y foxistas aprendieron rápidamente una de las máximas del régimen priista: “El que no transa, no avanza” y negociaron el menor costo de una violación grave a la ley electoral, dejando a un lado la confianza de una sociedad harta, precisamente, de esto y que el 2 de julio del 2000 se expresó en el voto del cambio Comentarios jgolmos@procesocommx

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