Análisis Político: La evidente privatización de la seguridad social

viernes, 18 de abril de 2003
En su discurso, breve y sustancioso, pronunciado por Carlos María Abascal, secretario de Trabajo y Previsión Social el pasado lunes 7 de abril con motivo del sesenta aniversario de la fundación del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, uno de los temas principales constituyó su rotunda afirmación de que el IMSS no se privatizará Tenía razón el Lic Abascal El IMSS no se privatizará, conducta futura, porque ya está más que privatizado o, por lo menos, provocando que eso suceda Hagamos un repaso El tema central que es el servicio médico padece de tantas fallas que se está alimentando la intención de que se subroguen esos servicios Lo permite, desde luego, la ley (art 89) que autoriza al IMSS a prestar directamente sus servicios (¡no faltaba más!) o indirectamente en virtud de convenios con otros organismos públicos o particulares “para que se encarguen de impartir los servicios del ramo de enfermedades y maternidad” o mediante convenios con quienes tuvieren establecidos servicios médicos, en cuyo caso se podrá acordar la “reversión” de una parte de la cuota patronal y obrera, quiere decir, que se disminuirá el pago de cuotas en la medida del costo que a cada empresa implique el uso de sus propios servicios No hay que olvidar que está en vigor un decreto que obligó a las empresas privadas de servicios médicos a transformarse en compañías de seguros, mecanismo previo a la subrogación total de los servicios No hace falta hacer referencia a las pensiones, hoy en manos de las AFORES, ricas de tantas comisiones que les cobran a los trabajadores por manejarles su dinero Es sabido que durante los primeros años, el trabajador aforado pierde parte del capital que se le ha entregado a la AFORE No hay que olvidar el tránsito de esos recursos: las AFORES los remiten a sus SIEFORES las que obedientes a las órdenes de la CONSAR, invierten los fondos en valores del Estado (con lo que el gobierno se financia a un precio barato a costa de los asegurados y privando al IMSS de los fondos de pensiones con los que vivió durante muchos años) Pero, además, al término de la vida laboral, al trabajador se le ofrece una pensión definitiva, con la complementaria de sobrevivencia de sus beneficiarios en la que el personaje que aparece es una compañía de seguros Como la gente tiene la mala costumbre de morirse, esa compañía, que recibió los fondos de la AFORE correspondiente, seguramente integradora de su mismo grupo financiero, no tiene más remedio que quedarse con los fondos que generaron, vía intereses, las pensiones vitalicias de asegurados y sobrevivientes Por supuesto que los grandes números acreditan que el tiempo de pago para las aseguradoras no será largo Antes el IMSS conservaba los capitales constitutivos de las pensiones al fallecer los asegurados Ahora esos fondos, muy ricamente, se destinan a nuestros honestos financieros y forman parte espectacular de sus repartos de dividendos Un servicio que andaba mal, el de guarderías, porque los recursos los destinaba el IMSS a cubrir su déficit en servicios médicos, encontró la clave mediante la contratación de ese servicio con empresas privadas que hoy controlan la mayoría de las guarderías sino es que la totalidad Se trata de una prestación esencial, dada la presencia cada vez más intensa de la mujer en el mercado de trabajo El desabastecimiento de medicinas y la dilación en las cirugías constituyen hoy y ya desde hace tiempo, el problema mayor que enfrentan asegurados y beneficiarios Ahí está el Cuadro Básico preparado por el IMSS pero si no hay los productos, que por regla general no los hay, la alternativa que queda es que los compren los propios interesados, obviamente sin que se les pague su importe por el IMSS Como aliciente para la privatización de los servicios parece que es inmejorable Pero faltaba algo y ahora he tenido la oportunidad, vía profesional, de enterarme de que están a punto de privatizarse los servicios de cobranza A muchos trabajadores que hoy llevan a cabo las gestiones y que, curiosamente, los mantienen por muchos años con contratos temporales a pesar de que sus servicios constituyen una necesidad permanente, se les ha dicho que en breve plazo serán separados porque se termina la materia del trabajo: la cobranza la harán, de ahora en adelante, empresas privadas Eso es una vergüenza más Lo de los contratos temporales o la celebración de contratos de supuestos servicios profesionales, viene siendo de antiguo una formulita de aplicación frecuente no sólo en el Estado sino también entre particulares Por supuesto que la temporalidad no tiene valor alguno, si al vencer el plazo, subsiste la necesidad del servicio Y el tema de los honorarios, no vale tampoco si se trata de un personal que labora con horario determinado y en oficinas del receptor del servicio Ahora parece que el servicio se privatiza con la clara intención de reducir el personal del IMSS y beneficiar a empresas privadas que guardarán para sí una parte importante de los recursos de la seguridad social Realmente tiene razón Carlos Abascal: el IMSS, probablemente, no se privatice Solamente se privatizarán todos sus servicios

Comentarios