Cinco militares denuncian torturas en Consejo de Guerra

miércoles, 2 de abril de 2003
México, D F (apro)- Cinco militares que fueron presentados como testigos de descargo denunciaron que fueron intimidados, amenazados y torturados física y sicológicamente para acusar al general Ricardo Martínez Perea, al capitán Pedro Maya Días y al teniente Javier Quevedo Guerrero, de dar protección al cártel del Golfo A una semana que inició el consejo de guerra en contra de los dos oficiales y el general, quien comandaba hasta abril del 2001 el 21 Regimiento de Caballería Motorizada (RCM), las pruebas que la fiscalía militar ha presentado fueron cuestionadas este martes en la sesión de debates, que es el preámbulo a la junta deliberativa que sostendrán los cinco generales encabezados por el brigadier Gonzalo Bernardino Durán Baldes, quienes decidirán sobre la inocencia o culpabilidad de los acusados La sesión inició a las nueve de la mañana con los últimos testigos, entre ellos el teniente César Delmer García Navarro, quien a cuestionamientos de los defensores de los acusados, manifestó que fue presionado para inculparlos, por lo que incluso presentó una queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) Los otros oficiales que durante las comparecencias que concluyeron al mediodía, y que acusaron a la Policía Judicial Militar de violar sus garantías, fueron el subteniente Eduardo Mendoza Márquez, los cabos José Francisco Gómez Leija, Misael Reyes Lara, Jorge Luna Cruz, Oscar Martín Elizalde y Francisco Hernández Cruz Al concluir los exámenes de testigo, como se le llama en los consejos de guerra a las comparecencias, la sesión entró en un receso, la cual se reanudó a las 17 horas con los debates entre el fiscal militar Gerardo Salazar Bolaños, quien ostenta el grado de mayor, y los dos defensores de los acusados, quienes expusieron por separado sus argumentos en contra y a favor, respectivamente El fiscal dijo que cómo era posible que un teniente como el acusado Quevedo Guerrero, con un salario de 3 mil 200 pesos a la quincena, tuviera fondos para comprar 70 cajas de perfume y 60 de whisky y otros licores, cuyo valor asciende a más de 200 mil pesos, si no es con dinero de procedencia ilícita El Ministerio Público cuestionó la trayectoria de los oficiales y de su excomandante, el general Martínez Perea, por sus conductas mostradas en la plaza de Nuevo Laredo, al utilizar equipo de comunicación prohibido por la Defensa Nacional, y hacer uso de vehículos civiles cuya procedencia era poco clara Hizo referencia a lo que llamó “circunstancia de vínculo”, cuando habló sobre la fotografía donde aparece el capitán Maya Díaz disfrazado de mujer en una fiesta presuntamente organizada por el jefe del cártel del Golfo, Osiel Cárdenas Guillén Llamó la atención sobre las faltas graves a la disciplina que el militar realizó al relacionarse con un personaje como el ahora detenido capo, de quien se presume comportamientos homosexuales Cuando tocó el turno a la defensa, las cuestiones se centraron en la falta de evidencias o testimonios, de donde se desprendiera que el general Martínez Perea brindó protección a Cárdenas Guillén y Gilberto García Mena, El June En el uso de la palabra, la teniente Enriqueta Márquez, defensora del general, dijo que nunca se demostró la circunstancia de modo o acción para que su defendido brindara la mencionada protección, además de que en los cateos no hubo indicios sobre dicha actividad Cuando tocó el turno al segundo defensor del teniente Galindo, centró su exposición sobre el valor jurídico que la ley le otorga a los anónimos Dijo que el día 14 de enero del 2001, cuando se recibió el mensaje vía fax, en el Estado Mayor de la Defensa, “la superioridad ordenó a la Procuraduría Militar el inicio de la indagatoria, pero nunca se declaró a quien recibió el anónimo, lo que dejó ver la falta de investigación sobre su origen” El defensor dijo que la legislación mexicana no prevé otorgarle credibilidad a alguna acusación que no esté fundada con nombre o identifique a quienes la realizan Enfatizó que la Procuraduría Militar “cayó en un juego de alguien que se vio afectado por las actuaciones del personal militar en su tarea en contra del narcotráfico” 01/04/03

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