Michoacán: botín de narcos

lunes, 28 de abril de 2003
* Son 31 los ejecutados en 16 meses de gobierno de Cárdenas Batel Uruapan, Mich (apro)- Corrían las apuestas en el palenque de Jicalán en medio del bullicio causado por la multitud apiñada en el redondel “Queda el nueve, un solo número, juegue, juegue Cien para mil, con cien pesos se lleva mil, queda un solo número, anímese”, gritaba el corredor, mientras al lado sur del palenque –un inmenso galerón techado con lámina metálica, localizado a cinco minutos de este municipio– se preparaba la segunda pelea de gallos Cerca de las diez de la noche del domingo 20, Roberto Valencia Magaña llegó acompañado por su hermano Rafael y 25 personas más, la mayoría familiares Roberto, quien desde 1999 estaba bajo la mira de la DEA y de la Procuraduría General de la República (PGR) por sus presuntos vínculos con el narcotráfico, había salido de Los Reyes, su pueblo, con 200 mil pesos en efectivo Desde la tarde del domingo, Roberto le pidió a Rafael que preparara cinco gallos de pelea “Los mejores”, exigió Roberto y Rafael, de acuerdo con los antecedentes obtenidos por la Procuraduría General de Justicia del estado, eran aficionados a las peleas de gallos Solían asistir a los palenques de Nuevo León y Aguascalientes, donde apostaban hasta un millón de pesos en peleas pactadas Según Alfonso Arreguín, empresario del palenque, y algunos corredores consultados, la noche del domingo los hermanos Valencia no apostaron grandes sumas Conocido como El Alazán, famoso en el estado como gallero y por instalar palenques con juegos de azahar --ruleta y bakará --, Arreguín recuerda: “Las apuestas de los Valencia fueron de cinco, 10 y hasta 15 mil pesos No sabemos de dónde sacaron la versión de que ganaron un millón de dólares Eso no es cierto Traían poco dinero, cosa rara en ellos” El testimonio ministerial de Guadalupe Valencia, sobrina de Roberto, desmiente esta versión, pues afirma que horas antes de morir, su tío le dijo por teléfono que habían ganado dinero en las peleas de gallos y niega que hayan ido armados --¿Andaban armados? –se le preguntó a uno de los corredores --Ellos no, pero su gente sí A las 3:30 de la madrugada, Roberto, Rafael y el resto de los acompañantes salieron del palenque, donde habían ganado tres peleas de un total de cinco, según dijo Arreguín Javier Valencia, sobrino de Roberto y de Rafael, dijo que ganaron siete peleas de nueve Subieron a sus camionetas y tomaron el camino hacia Los Reyes, a unos 67 kilómetros de Uruapan Antes de partir, uno de los sobrinos de Roberto llamó por teléfono a un familiar y le dijo que habían ganado y que ya iban de regreso Media hora antes de llegar a Los Reyes, en el crucero que lleva a Corupo, municipio de Chaparán, la camioneta en la que iba Roberto –donde viajaban diez personas –fue interceptada por tres vehículos, dos camionetas Lobo blancas con torretas y un Chevy, de los que descendieron varios sujetos vestidos de negro, al parecer agentes judiciales De acuerdo con un parte de policía entregado al alcalde de Los Reyes, Guadalupe Hernández Alcalá, en el crucero había un retén de la Policía Ministerial y camionetas con torretas Este dato fue confirmado por el presidente municipal Javier Valencia Barragán, uno de los sobrevivientes, narra en su declaración ministerial que de las camionetas se bajaron siete u ocho sujetos o tal vez más, todos armados con pistolas y armas largas, siendo R-15 y AK-47, quienes los bajaron de la unidad indicando que les iban a practicar una revisión para ver si no llevaban armas, por lo que a todos los bajaron de los vehículos y los acostaron en el piso, a un costado de la carretera y boca abajo y empezaron a disparar sus armas sobre nuestros cuerpos, incluso a varios de nuestros acompañantes les dispararon en la cabeza Con decenas de disparos en el cuerpo y tiros de gracia murieron Roberto Valencia, de 39 años; Ignacio Valencia Abarca, de 21; Francisco Barragán Valencia, de 25; Leonardo Valencia Mendoza, de 27, y Efraín Barragán Valencia, de 26 Además de Javier Valencia, sobrevivieron Mario Herrera Gutiérrez, de 16 años; Gerardo y Javier Valencia Barragán, de 16 y 21, respectivamente, así como Jorge Valencia Valencia, de 15 años Aunque habían salido juntos del palenque, Rafael Valencia, quien traía los gallos y a otros familiares en su camioneta, se retrasó en el trayecto hacia Los Reyes Aún se desconoce la razón Al llegar al crucero, vio la camioneta de su hermano orillada, con el motor encendido Al descender del vehículo, se dio cuenta de lo sucedido En la averiguación previa 101/2003 está asentado que entonces empezó a gritar: “¿Quién está vivo?”, “¿Quién está vivo?” Luego levantó a los heridos y los trasladó a un hospital de Los Reyes Antes, le avisó a Yolanda Oceguera, esposa de Roberto En su declaración ministerial, Yolanda relata que se trasladó al lugar de los hechos y que subió a los muertos a una camioneta Silverado color azul –que conducía Roberto Magaña– y se los llevó a su casa, en Los Reyes Guadalupe Valencia, sobrina de Roberto, dice en su declaración que por órdenes de su tía Yolanda subieron los cuerpos a la camioneta, que la maniobra la hicieron entre ella, su tía Yolanda, Verónica, Elizabeth “y como unas tres personas que venían en un autobús de Los Reyes hacia Uruapan, quienes se pararon a ayudarnos” Al llegar a su domicilio, en la calle Antonio de Castro 40, Yolanda se estacionó y dejó los cuerpos en la caja de la camioneta Aún no amanecía cuando el subprocurador Regional de Justicia, Manuel Angel Martínez Noceti, acudió a la casa e hizo el levantamiento de los seis cuerpos, los cuales fueron llevados al Servicio Médico Forense

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