Desde Bagdad, el diario del horror

sábado, 5 de abril de 2003
Las imágenes de la guerra que se transmiten a través de la televisión en todo el mundo son apenas un fragmento del verdadero horror que vive el pueblo iraquí a manos del país que le promete la democracia Los resultados de un ataque imperialista y bárbaro, sólo pueden mirarse desde dentro, como lo hacen nueve brigadistas españoles que pese a las advertencias de los aliados, permanecen en Irak Fragmentos de sus crudos testimonios son reproducidos en el semanario Proceso, en su edición del domingo 6 de abril En ellos se constata que, pese a las afirmaciones de los medios estadunidenses, los aliados han atacado zonas civiles ni siquiera cercanas a blancos del régimen de Hussein, con el único objetivo de “aterrorizar al conjunto de la población civil”, a la que se pretende “liberar”, según afirma una de las brigadistas “Los gobiernos implicados (Eu y GB) en este genocidio están procurando convencer a los medios de comunicación y a los internacionalistas aún presentes en Irak que abandonen el país”, porque “no quieren que haya testigos, no quieren víctimas con rostros y apellidos”, afirman los autores de los testimonios reproducidos por Proceso A través de los ojos de estos nueve brigadistas españoles, Proceso, en su edición que comienza a circular el domingo 6 de abril, descorre un velo sobre lo más descarnado de esta invasión: bombardeos de los que jamás se llegó a informar; la negativa de los “yanquis” a dejar pasar un cargamento con medicamentos a Bagdad, donde, por cierto, los hospitales no cuentan siquiera con la anestesia para hacer las operaciones más elementalesY sin embargo, presenta también a un pueblo que, consciente de la cruenta batalla que se acerca, ha procurado seguir con su vida “quebrantada, pero no interrumpida”

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