"Alí el químico", artífice de la campaña de Anfal

martes, 8 de abril de 2003
México, D F (apro)- El general iraquí Alí Hassan al-Majid, primo del presidente Saddam Hussein, fue el artífice de la campaña genocida de Anfal de 1988, que se saldó con la muerte de unos cien mil kurdos Al-Majid era ampliamente conocido como “Alí El Químico", por su uso reiterado de la guerra química ilegal, como se documentó en el libro de Human Rights Watch sobre la mencionada campaña, Genocidio en Irak: la campaña de Anfal contra los kurdos Posteriormente estuvo al mando de la brutal ocupación militar de Kuwait y comandó las tropas iraquíes en el sur del país, donde se ha informado de su muerte a manos de las fuerzas de la coalición occidental “Al-Majid era el sicario de Saddam Hussein", dijo Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch "Estuvo involucrado en algunos de los peores crímenes cometidos por el gobierno iraquí, lo que incluye el genocidio y los crímenes contra la humanidad" Entre marzo de 1987 y abril de 1989, siendo secretario general del distrito norte del partido Baas, Al-Majid tenía poder sobre todos los organismos oficiales dentro de la región kurda, entre ellos el Primero y Quinto cuerpos del Ejército, la Dirección General de Seguridad y el Servicio de Inteligencia Militar En una de sus órdenes, dada el 20 de junio de 1987, instó a los comandantes a que "llevaran a cabo bombardeos especiales (en referencia al empleo de armas químicas) para matar al máximo de personas presentes en las zonas prohibidas" La campaña de Anfal, que debe su nombre a un verso coránico en el que se justifica el saqueo de las propiedades de los infieles, se desarrolló cuando la guerra entre Irán e Irak, de 1980 a 1988, iba tocando a su fin En esta campaña murieron o desaparecieron unos cien mil civiles, se emplearon armas químicas contra los no combatientes en docenas de lugares y se destruyó casi la totalidad de los bienes familiares y comunitarios, incluida la infraestructura agrícola y de otro tipo, en las áreas rurales kurdas Los documentos requisados a los servicios de inteligencia iraquíes demuestran que los asesinatos en masa, las desapariciones, los desplazamientos forzados y el resto de crímenes se llevaron a cabo de manera sistemática y altamente centralizada, bajo la supervisión directa de Al-Majid Este fue después el encargado de la invasión militar de Kuwait y encabezó las fuerzas que reprimieron el levantamiento popular de marzo de 1991, en el sur del país Todas estas campañas se caracterizaron por las ejecuciones, las detenciones arbitrarias, las desapariciones, la tortura y otras atrocidades Según algunos activistas de la oposición iraquí y el testimonio de los refugiados, Al-Majid también jugó un papel destacado en la campaña de los noventa contra los “árabes de los pantanos” Se estima que este grupo de población, que en 1991 contaba con 250 mil miembros, no pasa ahora de los 40 mil Muchos de ellos fueron detenidos, desaparecidos o ejecutados; la mayoría se ha refugiado en el extranjero o se han convertido en “desplazados internos” 07/04/03

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