Los acuerdos de Fox

jueves, 1 de mayo de 2003
México, D F (apro)- Después de su descanso obligatorio por la operación que sufrió en la columna vertebral, el presidente Vicente Fox regresó más activo de lo que se esperaba Tras su reaparición en público –en vivo y a todo color, como se diría en la televisión--, la oficina de Comunicación Social de la Presidencia explicó que el largo descanso había servido para reflexionar y llegar a la decisión de que el presidente ya no hablara tanto, pues cuando estuvo callado había aumentado su índice de popularidad Sin embargo, parece que la estrategia se olvidó pronto y el presidente sigue locuaz y apareciendo en cuanto acto le es posible dentro y fuera de Los Pinos Por ejemplo, el lunes estuvo presente y habló en Palacio Nacional en el acto para la firma del Acuerdo Nacional para el Campo, mediante el cual el gobierno espera que vuelva la tranquilidad entre las organizaciones campesinas y se acaben las marchas, los plantones, los cierres de carreteras y la toma de instalaciones Pero resultó un acto deslucido, al que sólo asistieron cinco de las cien organizaciones convocadas, al grado que los asientos colocados en el patio central de Palacio Nacional tuvieron que ser ocupados por burócratas, mientras que un salón anexo habilitado para recibir a más campesinos permaneció totalmente vacío Además, quienes firmaron el acuerdo lo hicieron con reservas, y no dudaron en manifestar, con chiflidos y abucheos, su rechazo al secretario de Agricultura, Javier Usabiaga Y ahora este martes el presidente Fox anunció que el próximo primero de mayo se firmará con las organizaciones obreras el Acuerdo Nacional para el Empleo No precisó cuáles agrupaciones firmarán ese pacto, y no sería raro que en el acto respectivo el secretario del Trabajo, Carlos Abascal, reciba el mismo trato que su homólogo de Agricultura Quizá lo que el presidente busca mediante esos acuerdos, que los expertos consideran que están destinados al fracaso, sea ganar tiempo para que se llegue con un clima de aparente calma a las elecciones federales del próximo 6 de julio Pero resulta claro que ninguno de esos acuerdos funcionará mientras la economía del país no mejore, es decir, mientras la inversión interna siga estancada será difícil que aumente la oferta de empleo, ni habrá mayores recursos para destinarlos al campo

Comentarios