No hay rencillas contra México en Capitolio, ni acuerdo migratorio

jueves, 1 de mayo de 2003
Washington - "No hay ninguna animosidad contra México (por su oposición a la guerra contra Irak)es un asunto diplomático que tenemos que enfrentar", dijo Dennis Hastert, el poderoso presidente de la Cámara de Representantes del Congreso federal estadunidense y máximo líder de los republicanos en el Capitolio Sin embargo, al igual que en la Casa Blanca, Hastert indicó que en el Congreso se decepcionaron por la posición anti-bélica del gobierno mexicano, aunque no hay rencillas El líder republicano que ofreció una extraña conferencia de prensa sólo para reporteros latinos, indicó que la oposición del gobierno de Vicente Fox a la invasión estadunidenses en Irak, se dio por "intereses internos, políticos y por razones diplomáticas", pero descartó que en el Capitolio se esté pensando tomar alguna medida en represalia por esta falta de respaldo de un país amigo y vecino Con Francia sí las podría haber, Hastert ha propuesto diseñarlas, pero la Ciudad de México no es Paris "Cada país soberano tiene el derecho de hacer lo que quiera, aunque le agradecemos a esos países que nos respaldaron No habrá ninguna represalia contra países como México, nosotros tenemos, debemos desarrollar nuestra relación con México", acotó Hastert En la agenda de asuntos legislativos pendientes del líder de los republicanos en la Cámara de Representantes, no está incluido el tema de buscar un acuerdo migratorio bilateral con México, como quiere el presidente de México, Vicente Fox y al que emplazó a su homólogo George W Bush El gobierno foxista proyectó un compromiso migratorio con Washington a través del cual se lograra la regularización de estatus de más de 3 millones de trabajadores indocumentados mexicanos que viven y trabajan en la Unión Americana Más el visado de empleo temporal para las decenas de miles de mexicanos que puedan ser empleados en el sector agrícola de Estados Unidos Hastert indicó que debido a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 a Nueva York y Washington, muchas prioridades de la agenda legislativa quedaron enterradas, el asunto migratorio fue uno de ellos, pero aunque habló de la necesidad de reactivarlo; el líder republicano eludió decir que se reactivaría al nivel bilateral; nada más con México "Claro que el gobierno (de Bush) está desesperadamente interesado en trabajar con nuestros amigos de la frontera (sur y norte) no sólo en asuntos de política migratoria sino también en los económicos Entre más dependamos de cada uno de nosotros como un bloque norteamericano; Canadá, Estados Unidos y México, creo que nuestra prosperidad tendrá un lugar relevante en el mundo", añadió Los republicanos son el grupo político mas anti-migratorio en Estados Unidos, varios legisladores, entre ellos el propio Hastert, le han recomendando a Bush que no busque un acuerdo migratorio bilateral con México porque políticamente no le conviene Le propusieron en cambio que busquen mecanismos de cooperación económica para lograr la prosperidad de México y con ello reducir el flujo de trabajadores indocumentados mexicanos que huyen de la pobreza de su país "El presidente (Bush) lo quiere hacer, se ha comprometido con el presidente Fox a hacerlo y nosotros queremos continuar con eso ahora que nuestra atención se puede desviar; aunque aún está vigente la guerra contra el terrorismo", remató el presidente de la Cámara de Representantes 01/05/03

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