Aniquilan incendios el "oro verde" en Yucatán

sábado, 17 de mayo de 2003
* El gobierno panista sólo reconoce 7 mil hectáreas siniestradas * La oposición sostiene que las misma suman más de 15 mil Mérida, Yuc (apro)- Las historias de dolor, impotencia y coraje en Yucatán son comunes desde los últimos ocho meses, sobre todo entre la población rural En septiembre del año pasado fue el huracán Isidoro, el cual aún permanece en el discurso oficial como un factor de retraso en el cumplimiento de promesas y programas Desde ese entonces, aunque se pronosticaban eventuales incendios, éstos han arrasado con miles de hectáreas de cultivos y pastizales, principalmente de las zonas costera y exhenequenera localizada al centro y norte del estado El gobierno solamente reconoce 7 mil, aunque el PRI sostiene que son muchas más y que en los plantíos suman más de 15 mil las hectáreas siniestradas Por muchas décadas esta zona fue el motor de la economía yucateca por sus volúmenes de producción del llamado oro verde (henequén) y la pesca Hoy los municipios que conforman el área enfrentan una de sus peores crisis Este fin de semana, tras un recorrido por varios municipios afectados, el gobernador panista Patricio Patrón Laviada simplemente exclamó: “No hay poder humano que detenga los incendios”, y sin más remedio agregó: “Hay que esperar que caigan las lluvias” y “rezar” Sus declaraciones cayeron como balde de agua fría sobre los miles de campesinos yucatecos que, impotentes, ven convertido en cenizas su único patrimonio, por el avance incontrolado del fuego que incluso amenaza a poblaciones de la costa Lo mismo han perdido una res, cinco gallinas, dos pavos, un cerdito o hasta cien, 200 o 500 hectáreas de cultivo Con equipos rudimentarios como aspersores, cubetas, manguerazos, hasta trascavos para hacer “guardarrayas”, miles de personas, entre ellas elementos del Ejército, de la Secretaría de Protección y Vialidad, voluntarios, funcionarios federales y estatales, intentan infructuosamente combatir las llamas que, alimentadas por los vientos, han puesto en alerta a decenas de comunidades costeras y del centro del estado El gobierno del estado aún aguarda el momento para declarar zona de emergencia por lo menos nueve de los 32 municipios de la zona Empero los elementos del Ejército que participan en el combate a los incendios portan banderines DN-III, que significan la gravedad del problema y que ellos catalogan de desastre Las escenas de animales calcinados, unidades productivas convertidas a cenizas, apiarios, henequenales, ranchos y hasta algunas viviendas consumidas por las llamas, empiezan a ser el común denominador en esta zona que también fue una de las más afectadas por el huracán Isidoro Extraoficialmente se sabe que son tres los muertos por causas ligadas a los incendios Las autoridades reconocen dos Y es que las altas temperaturas en Yucatán no han sido las usuales, los 40 grados registrados en años anteriores han sido rebasados con facilidad hasta llegar a los casi 42 en algunas zonas del estado El consumo de agua potable se estima en cien millones de litros diarios Las enfermedades gastrointestinales empiezan a ser un problema de salud en comunidades rurales La Comisión Federal de Electricidad incluso ha tenido que recurrir a los cortes en algunas zonas por el exceso en el consumo de energía eléctrica La zona “crítica” de incendios fue considerada desde septiembre, cuando se estableció que el huracán dejó más de 42 millones de metros cúbicos de material vegetal, que representaba la materia prima para la propagación y generación de incendios En esas áreas no se ejercieron acciones preventivas para retirar ese material, a pesar de los millonarios recursos que se destinaron para programas emergentes de empleo temporal El gobierno por su parte suspendió el mes de abril el programa de quemas, y aunque lo reanudó en mayo, se vio obligado a cancelarlo por la gran cantidad de siniestros que a diario se registran Para el presidente estatal del PRI, Carlos Sobrino Sierra, los daños son superiores a los que se dicen oficialmente, ya que tan sólo en la zona henequenera se estiman más de 15 mil hectáreas siniestradas, además de los pastizales, áreas ganaderas y apícolas De nada sirvió el programa que puso en marcha el gobierno estatal, “Va en serio”, donde a través de la distribución de mantas, carteles, calcomanías, volantes y spots de radio y televisión, se exhortaba a la sociedad a evitar tirar colillas de cigarros, envases de cristal o cualquier otro material inflamable “Esto no se resuelve con mantas, sino con acciones concretas”, subrayó La desesperación es tal, que 14 alcaldes analizan la posibilidad de pedir a la Secretaría de Gobernación considere zona de desastre sus comunidades y envíe recursos federales para reconstruir las endebles economías Empero la política como siempre es privilegiada, de inmediato el gobernador Patrón Laviada salió al paso y, categórico, dijo que no deben dejarse engañar por quienes intentan aprovecharse de la situación La Secretaría de Salud, a través de su titular José Pereira Carcaño, reconoció que se empieza a registrar un 30 por ciento de incremento en enfermedades respiratorias entre los habitantes de los municipios afectados por los incendios A su vez, la Secretaría de Desarrollo Rural informó este lunes que se giraron instrucciones a los 106 alcaldes para que suspendan las quemas, y adviertan a la población que las próximas cuatro semanas serán muy riesgosas por la propagación de incendios A pesar que la Comisión Nacional Forestal tenía indicios de la situación, el gobierno del estado dejó pasar las normas preventivas En enero del presente año, en un boletín informativo de la Conafor, se señaló que la península de Yucatán contaba “con mayor capacidad para pronosticar el riesgo de incendios forestales en condiciones extraordinarias, así como para lograr mayor eficiencia en condiciones normales; y con la experiencia se podrá extender el proyecto al resto del país” Por lo anterior, la Comisión Nacional Forestal decidió la instalación de cinco estaciones climatológicas capaces de monitorear las condiciones climáticas y la combustibilidad del material en la zona en tiempo real, y determinar, mediante el análisis de datos, las condiciones potenciales de incendios forestales sobre la Península de Yucatán para intervenir oportunamente en su prevención y combate Eligieron cinco sitios distribuidos en: campamento Tulum, Quintana Roo; ejido Constitución en Calakmul, Campeche; Tzucacab, colonia Yucatán, Tizimín y Xocchel en Yucatán

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