Ser indígena, sinónimo de muerte segura: ONG

jueves, 29 de mayo de 2003
Tuxtla Gutiérrez, Chis (apro)- Guerrero, Oaxaca y Chiapas, donde confluyen pobreza, marginación y presencia indígena, son sin duda las tres entidades del país donde se concentran los más altos índices de mortalidad materna Así lo revelaron estudios de investigadoras de diversas organizaciones no gubernamentales, aglutinadas en la Red de Mujeres del Sur, Graciela Freyermuth, Bárbara Gordillo, Cecilia de la Torre y Angélica Aremy, en el marco del Día Internacional de la Salud de la Mujeres Durante el 2002 fallecieron en México tres mujeres al día, debido a causas maternas, dijeron las investigadoras, pero lo que es peor es que 20 por ciento de estas muertes ocurrieron en los estados ubicados en el Pacífico sur mexicano: Guerrero, Oaxaca y Chiapas Estos estados no sólo comparten situación geográfica, sino altas tasas de marginalidad, municipios con más de 90 por ciento de población indígena, y elevados índices de mortalidad materna e infantil Estos estados también expulsan tradicionalmente mano de obra migrante hacia Estados Unidos, Chiapas de manera reciente; donde cohabitan 15 grupos armados refugiados en sierras y montañas; donde persiste el narcotráfico y la militarización, aquí la cifra de mujeres que mueren por falta de atención médica todavía es muy alta Freyermuth, Gordillo, De la Torre y Aremy señalaron en su informe que en estos tres estados se da un alto porcentaje de muertes por causas obstétricas directas, como aborto, toxemia, parto obstruido, sepsis puerperal y otras causas en el puerperio y embarazo; muchos de estos males podrían ser prevenibles o tratables Para Freyermuth, es todavía muy lamentable que la muerte materna siga ocurriendo, ya que de contarse con recursos de atención suficientes y de calidad, 90 por ciento de los fallecimientos podrían evitarse Año con año –agrega-- miles de mujeres mueren en el proceso de ser madres, mismas que pierden la vida durante el embarazo, el parto o el posparto; dichas muertes suceden lo mismo en el hogar que en los hospitales, tanto en las poblaciones urbanas como en las rurales, apunta en su informe la Red de Mujeres del Sur Pero agregó que una situación similar se presenta en los estados de México, Quintana Roo, Yucatán o Tabasco Específicamente en Chiapas, dice Freyermuth, de cada 10 mujeres que murieron en el 2002, 4 estaban al margen de los servicios de salud; de esas 10, 5 tuvieron alguna atención médica antes de morir Pero estas situaciones son más graves debido a que de cada 10 mujeres, 7 son analfabetas; de cada 10, 9 no son derechohabientes Aunque se han anunciado grandes cantidades de inversión con programas federales como Arranque Parejo en la Vida, o el estatal Vida Mejor, Freyermuth sostiene que normalmente estas sumas dicen poco porque la mayor parte se van para sueldos y salarios, y muy poco se invierte en el ámbito de la operación efectiva de los programas hacia la mujer y los niños En Chiapas, Guerrero y Oaxaca, ser mujer pobre, marginada e indígena, es casi sinónimo de muerte segura, y esto se ha vuelto tan común en las poblaciones rurales, que muchas veces los mismos familiares toman como una rutina el riesgo de morir por el hecho de ser madres Ante este informe, el secretario de Salud en la entidad, Angel René Estrada Arévalo, dijo que precisamente el programa Vida Mejor, inaugurado ayer en Antonio Bahuitz, municipio de Las Margaritas, permitirá reducir la mortalidad materna en Chiapas Estrada explicó que uno de los objetivos es reducir, en la medida de lo posible, la mortalidad materna organizando a las instituciones del sector salud, educativo y social, en favor de las mujeres embarazadas y en proceso de lactancia Dio sus cifras: de 100 mil nacimientos que se dan al año, un promedio de 85 mujeres “dan la vida generando vida”, abundó, al referirse a la mortalidad materna La mortalidad tiene que ver con el control del embarazo, accesibilidad a los servicios médicos, la respuesta de los equipos de salud, atención hospitalaria; y por ello la estrategia Vida Mejor se convierte en una de las principales preocupaciones del gobierno El programa Vida Mejor tiene acciones concretas en la atención médica, y prueba de ello es la contratación de técnicos en atención primaria de la salud, en una primera fase, quienes están dedicados exclusivamente al control del embarazo en su parte médica y nutricional, lo que ayudará a reducir la mortalidad en las 56 microregiones de la zona fronteriza “La muerte de una madre tiene un impacto grande en el hogar, pues niños quedan huérfanos, y va más allá El hecho fundamental es que las mujeres dan su vida generando vida; es parte de los rezagos históricos, es algo que debemos evitar todos los chiapanecos, y Vida Mejor es un paso decisivo”, concluyó 28/05/03

Comentarios