Desafía la CEM a los tres poderes de la Unión

lunes, 2 de junio de 2003
* Envía mensaje en el que pide al pueblo votar con responsabilidad México, D F- En un claro desafío al Ejecutivo federal y a los poderes Legislativo y Judicial, así como a las autoridades electorales del país, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), envió un mensaje al Pueblo de México para invitarlo a votar con “responsabilidad” Titulado: “¡Votemos con responsabilidad!”, el mensaje, que desplegó la CEM en su página de Internet, hace votos porque “en nombre de Nuestro Señor Jesucristo, la paz, la verdad, la justicia y la unidad reinen entre nosotros en estos momentos dramáticos que vive la humanidad” Y de inmediato entra en materia: En su afán por eliminar el Estado laico que prevalece en México desde la restauración de la República, con Benito Juárez –señala-- refrendando su posición ante las distintas autoridades del país: “Acercándose el 6 de julio, fecha en que se llevarán a cabo elecciones federales, estatales y municipales, los obispos de México sentimos la obligación de recordar al pueblo el deber de todos los ciudadanos de participar en forma libre y responsable en la elección de legisladores y gobernantes, según sea el caso en cada lugar” Resalta la importancia de las próximas elecciones porque, sostiene, en ellas “se fincará la responsabilidad de conseguir los consensos políticos que permitan las reformas estructurales que tanta falta están haciendo en nuestro país” Luego, da su definición del voto: “El derecho al voto de los ciudadanos es un elemento central de participación democrática en las decisiones de gobierno El voto, además, es un medio para manifestar nuestra aprobación o desaprobación a los candidatos, a los partidos políticos, a los programas que ofrecen y a su desempeño como gobernantes Es por eso que el voto deba ser razonado, personal, libre y secreto “ Se requiere, por tanto, realizar una seria valoración moral de los candidatos y de las plataformas políticas de los partidos, de tal forma que elijamos a las personas y a los programas que garanticen mejor el bien del país Necesitamos legisladores y gobernantes honestos y desinteresados, capaces de construir el bien común”, afirma la CEM en su mensaje Resalta que si bien el cambio a partir del 2 de julio del 2000 no ha sido completo “debemos, por lo demás, reconocer que el cambio empieza a darse en nuestra sociedad y podemos advertir ya algunos signos como son: mayor respeto a la libertad de expresión; una más clara separación e independencia de los tres poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial; mayor transparencia en la información; voluntad política para combatir la impunidad y la corrupción; estabilidad en los índices macroeconómicos y otros más que se podrían mencionar” Sostiene que las inercias en amplios sectores de la sociedad, de funcionarios y empleados --algunos de anteriores gobiernos-- y la resistencia a perder privilegios, han impedido al gobierno foxista acabar con prácticas corruptas y con la impunidad, por lo que “no ha sido fácil gobernar con un estricto apego a la ley y a un estado de derecho Ha hecho falta, además, un proyecto claro de nación que respaldemos todos los mexicanos” Añade que el sentimiento de frustración e impotencia para conseguir una transformación rápida podría contribuir a que el ciudadano se desaliente y pierda el interés de contribuir con su voto a la consolidación de la democracia “No debemos dar cabida a la apatía cívica que nos podría conducir a una falta de liderazgos eficaces y a que nuestras instituciones no fueran verdaderamente representativas de la voluntad colectiva del pueblo mexicano”, advierte Citó después, el Concilio Vaticano II en el sentido de que “los fieles laicos de ningún modo pueden abdicar de la participación en la política” También hizo un llamado a todos los partidos políticos y a sus candidatos a proceder en las campañas electorales con respeto a los contrincantes, con propuestas políticas claras a favor del bien común y sin insultos ni descalificaciones personales, así como evitar financiamientos ilícitos El documento firmado por los jerarcas Luis Morales Reyes, Arzobispo de San Luis y presidente de la CEM y Abelardo Alvarado, obispo auxiliar de México y secretario general de la Conferencia, recuerda a los sacerdotes y religiosos que “como pastores estamos llamados a ser factores de unidad y de comunión, de reconciliación y de paz, por lo que no es nuestro papel hablar en favor o en contra de ningún candidato o partido político en particular “Hemos de respetar la libertad de los fieles laicos en sus opciones políticas, dentro de un pluralismo de partidos Ningún partido representa a la Iglesia y los católicos pueden militar o dar su voto libremente al partido o al candidato que mejor responda a sus convicciones personales, con tal de que sean compatibles con la ley moral natural y que sirvan sinceramente al bien común de la sociedad “Nuestra misión, en cambio, ha de ser la de orientar con los principios éticos de la doctrina social cristiana sobre los derechos y deberes políticos de los fieles laicos, ayudando a formar una conciencia social” reitera A los políticos católicos les recordó su deber moral en su actuación pública de mantenerse fieles a la doctrina del evangelio, conservando su compromiso claro con la fe católica y no apoyando leyes contrarias a los principios morales y éticos como los que atentan contra el derecho a la vida o en contra de las instituciones de la familia y el matrimonio “Solo la adhesión a convicciones éticas profundas y una actuación coherente pueden garantizar una acción pública, honesta y desinteresada de los legisladores y gobernantes”, concluye la CEM 02/06/03

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