Las mentiras de Washington

sábado, 7 de junio de 2003
Washington - En las entrañas de las agencias de inteligencia de Estados Unidos existe una revuelta La razón: Rechazan los señalamientos de que inventaron la existencia de armas de destrucción masiva en Irak, argumento fundamental para atacar a este país El presidente George W Bush esta en el banquillo de los acusados El mismo justificó el ataque militar porque, dijo, Saddam Hussein poseía armas biológicas, químicas y hasta nucleares, y era necesario eliminar la amenaza mundial para evitar que esas armas cayeran en manos de presuntos grupos terroristas como Al-Qaeda El error de Bush, dice a Apro Charles V Peña, "es que puso el asunto de las armas de destrucción masiva en el centro de su defensa para la guerra, cuando nadie tenía la certeza de que Hussein las tuviera" Pena es director del Programa de Defensa del Instituto Cato (centro de análisis de la política nacional e internacional de Estados Unidos) Fue funcionario del Pentágono y de las agencias de inteligencia estadunidenes Apunta que "difícilmente Bush podrá recuperar la credibilidad que ha perdido su gobierno para justificar la guerra contra Irak, porque --a casi tres meses de que inició (la acción militar)-- es posible que nunca encuentren la armas" La controversia sobre el tema obligó al Congreso federal estadunidense a interrogar (a puerta cerrada) al propio director de la CIA, George Tenet, uno de los principales aliados de Bush para convencer al mundo de que era necesaria la guerra Funcionarios de la CIA, de la Agencia Nacional de Inteligencia y de la Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa, se quieren lavar las manos: Acusan al gobierno de Bush de haberlos presionado para que produjeran informes que detallaran los presuntos programas de armas de destrucción masiva de Irak cuando sólo existían sospechas de su existencia El 5 de junio el diario The Washington Post publicó un artículo en primera plana en el que implícitamente indicó que el vicepresidente Dick Cheney presionó para que los informes de inteligencia indicaran la presencia de dichas armas El diario mencionó "múltiples visitas sorpresivas" de Cheney a las oficinas centrales de la CIA, antes de que iniciara la guerra Pero Cheney no sólo presionó a la CIA, también al secretario de Estado, Colin Powell, el funcionario más reticente a comprar el argumento de las armas de destrucción masiva "Cualquiera que haya mirado los reportes de inteligencia antes de la guerra, que eran miles de paginas en documentos clasificados, tenía que sacar la conclusión de que había una ambigüedad gigante en su contenido", afirma James Jay Carafano, investigador de asuntos de defensa y seguridad nacional de la conservadora Fundacion Heritage, Organización No Gubernamental asociada al Partido Republicano, al que pertenece Bush "La única certeza que teníamos era que Hussein tenía miles y miles de litros de precursores para desarrollar armas químicas y agentes biológicos Eso creo que justificó la guerra", subraya Carafano, teniente coronel retirado que por 25 años trabajó en la oficina del Estado Mayor Conjunto de las fuerzas armadas estadunidenses El Pentágono y la CIA intentan encontrar algo en Irak que pueda justificar sus reportes de inteligencia El presidente Bush no parece tan preocupado Por el contrario, su aliado, Tony Blair, primer ministro de Gran Bretaña --quien adoptó como propios los reportes de la CIA—se encuentra ahora en medio de un caos político del que quiere sacar ventaja el Partido Laborista Hussein "tenía la capacidad de producir agentes biológicos", declaró Bush el jueves 5 de junio en Qatar Una semana antes, en Polonia, afirmó: "Encontraremos las armas de destrucción masiva" En la CIA, en el Pentágono y en la Agencia Nacional de Inteligencia todos se pasan la bolita Funcionarios de las tres dependencias dicen que fueron víctimas de una presión al más alto nivel del gobierno federal Y señalan a Cheney y a Paul Wolfowitz, subsecretario de Defensa, a quien se le considera como el arquitecto de la guerra contra Irak Dichas presiones eran para que se detallaran reportes sobre programas de desarrollo de armas de destrucción masiva en Irak, de lo cual sólo tenían sospechas Douglas J Feith, subsecretario de Defensa para asuntos políticos, declaró en una reciente y extraña conferencia de prensa que él ordenó formar dentro del Pentágono un equipo de análisis de información de inteligencia antes de la guerra con Irak Pero Feith cura en salud al equipo y lo considera totalmente íntegro e incapaz de haber fabricado información para acusar a Hussein de poseer armas de destrucción masiva "Estamos haciendo una investigación interna para determinar si fueron alterados de forma deliberada los reportes que se nos presentaron antes de la guerra", dijo Feith Esta misma política la esta aplicando Tenet en la CIA debido a la presión que ejerce el Capitolio, donde los demócratas acusan a la agencia de no tener credibilidad Carafano defiende a la CIA, a Bush y al Pentágono "Si se encuentran o no las armas en Irak, la guerra esta justificada por el hecho de que Hussein era una potencial amenaza terrorista Quien puede decir que no desarrollaría armas químicas y que no se las daría a los terroristas" Con el fin de la guerra y la eliminación del régimen de Hussein, el público estadunidense no tiene el mínimo interés en saber si la CIA o el Pentágono lo inventaron todo Los expertos afirman que los estadunidenses de antemano no confían en las agencias de espionaje de su país y lo único que les importa del caso de Irak es que ahora la reconstrucción de ese país no sea a costa de sus impuestos En el Parlamente británico Blair fue acusado de ser un mentiroso La prensa londinense afirma que el primer ministro fue irresponsable al no corroborar los reportes de inteligencia que le entregó Estados Unidos "No tengo la menor duda de que ellos (Estados Unidos) encontrarán las evidencias más claras posibles sobre las armas de destrucción masiva de Irak", declaró Blair el miércoles 4 de junio ante el Parlamente británico La ingenuidad de muchos funcionarios de los gobierno de Estados Unidos y de Gran Bretaña, según Peña, ha sido la única constante en el laberinto del supuesto arsenal iraquí Las presuntas evidencias que Estados Unidos ha podido encontrar sobre la existencia de los programas de desarrollo de armas químicas de Hussein, fueron dos laboratorios móviles que no prueban nada, ya que los mismos científicos y expertos estadunidenses dicen que pudieron haber sido usados para producir fertilizantes "Tienen que encontrar armas químicas en grandes cantidades para poder justificar la guerra Si no las localizan, la ya de por si dañada credibilidad de Estados Unidos y Bush quedara por los suelos, al menos a nivel internacional", añade el especialista de Cato A Bush esta posibilidad de daño en su credibilidad parece no importarle Por ello Peña añade que, si no se encuentran dichas armas, Estados Unidos se definirá como una nación imperialista y la CIA y las demás agencias de inteligencia se considerarán como las mayores fábricas de mentiras en el mundo "El arte de los reportes de inteligencia es la interpretación y análisis de la información recopilada De forma rutinaria las agencias de inteligencia proveen informes que son sólo análisis” Pero es responsabilidad de los políticos que tienen el poder de tomar decisiones, aceptar o desechar los informes para definir una estrategia política", asienta Peña quien hace algunos años participó en el Pentágono en la elaboración de varios reportes de inteligencia que fueron a parar a la Casa Blanca

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