A un lustro de la masacre de El Charco: más dudas que respuestas

sábado, 7 de junio de 2003
*Una investigación de la CNDH, PGR y PGJG revela que no hubo masacre *La presunta guerrillera Ericka Zamora, sostiene lo contrario México, D F (apro)- El polémico caso de la matanza de El Charco, Guerrero, donde fueron asesinados once miembros del Ejército Popular Revolucionario (EPR), llega a su quinto aniversario en medio de contradicciones Este sábado se cumple un lustro de aquel suceso y, aunque la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió una recomendación en contra de varios militares, ésta se reduce a un solo hecho: que los soldados no resguardaron el lugar donde se suscitó el enfrentamiento el 7 de junio de 1998 Por esa acción, la CNDH, que preside José Luis Soberanes, emitió la recomendación 20/2000 en contra de la Secretaría de la Defensa Nacional, pero no se ha cumplido, según el último reporte recibido por el organismo en diciembre del 2001 A cinco años de los hechos, una investigación realizada por la CNDH, entonces presidida por Mireille Roccati, pinta una realidad diferente a la que hasta ahora han contado las víctimas del suceso, entre otros, Erica Zamora En versiones periodísticas y en su libro “Ericka Zamora, una estudiante Guerrillera”, de próxima aparición, se afirma que a eso de las dos de la mañana escucharon los gritos de los militares que pedían que depusieran las armas Según detalla, trascurrieron varios minutos antes de que el indígena Honorio García Lorenzo dicidiera salir de la escuela Recuerda que lo hizo con las manos en alto, que caminó hacia la cancha de básquetbol y que arrodillado gritó: “¡No disparen, perdóneme, no estamos armados, somos civiles! Los soldados ignoraron la súplica y le dispararon a quemarropa La misma suerte corrieron nueve indígenas más y Ricardo Zavala, de 24 años Sin embargo, la investigación realizada de manera conjunta entre la CNDH la Procuraduría General de Justicia de Guerrero y la PGR, señala que en la escuela “Caritino Maldonado Pérez” no hubo una masacre, tampoco torturas ni tiros de gracia en contra de los miembros del EPR El informe establece, además, que hubo un enfrentamiento entre los militantes del EPR y efectivos militares, ya que la prueba de rodizonato de sodio que se le practicó a las once personas fallecidas resultó positiva, lo que explica que sí dispararon sus armas Con base en la indagatoria 109/A1/98, integrada por el Ministerio Público de la Federación, se concluye que aquel 7 de junio de 1998 en El Charco, Guerrero, no hubo una masacre La razón, según explica el informe, es que se probó que en los cuerpos marcados con el número 1 al 11 hubo un tiempo de muerte de entre 7 a 10 horas, aproximadamente Señala que las once víctimas tuvieron una muerte violenta producida por arma de fuego y que “se tuvo a la vista el lugar de los hechos y a los occisos al parecer en su posición final inmediata a la de la muerte después de pasados los hechos” Otro dato: “que de acuerdo con las características observadas en los orificios de entrada presentes en los cuerpos de los cadáveres, y en el de los lesionados, (los disparos) fueron realizados a larga distancia” El informe también señala que algunas heridas fueron producidas por proyectiles de baja velocidad, que provocaron lesiones por choque directo en los tejidos y laceración En algunos casos –agrega el reporte– no fue posible establecer si se trataba de un proyectil de alta o baja velocidad, por los planos anatómicos involucrados, ni tampoco establecer la dirección que siguió el proyectil que la produjo, por tratarse de heridas de las llamadas “por rozón” “Se descartó de manera fehaciente, que haya habido lesionados por el uso de granadas de mano o de artillería, en base a que ninguno de los cadáveres o individuos revisados presentó lesiones características de impacto directo, efectos de las ondas expansivas o por fragmentos que producen típicamente dichos artefactos explosivos “Respecto a lo observado durante la certificaciones médicas efectuadas a las personas detenidas en el lugar de los hechos, éstas presentaron escoriaciones lineales, con costra hemática roja seca, situadas principalmente a nivel de cara anterior del tórax y abdomen” Por lo que respecta a la declaración de Ericka Zamora, quien afirma que fue objeto de descargas eléctricas en ambos pies, el informe señala: “Es conveniente señalar que no se identificaron los efectos térmicos, mecánicos o químicos que ocasiona el trauma eléctrico, ni tampoco refirió los síntomas (efectos que ocasionan las descargas eléctricas en el organismo), ni lesiones por otros mecanismos al momento de llevar a cabo la exploración física por parte de peritos médicos de este Organismo Nacional” El informe dice que a Zamora Pardo se le detectaron “metabolitos de cocaína en orina”, lo que demuestra que dicha persona consumió dicha droga (ya que después de una dosis simple, sus metabolitos pueden ser detectados en orina varios días después), sin embargo, no se determinó, mediante examen clínico, que ésta haya estado intoxicada en el momento de los hechos, o que sea adicta” En su declaración ministerial, rendida ante su asistente legal Gabino Bautista Mendiola, Ericka Zamora Pardo dijo que en 1992 se fue a vivir a la ciudad de México para realizar sus estudios a nivel bachillerato Ingresó al colegio de Ciencias y Humanidades, plantel Azcapotzalco, donde conoció a Ricardo Zavala Tapia, quien le hizo comentarios sobre la lucha armada a favor del pueblo y la invitó a participar en el EPR En su testimonio la declarante señaló que dicho ejército se conforma por columnas integradas por trece personas con tres mandos, vanguardia centro y retaguardia; que el subsidio que obtienen para mantenerse proviene de asaltos y secuestros, por parte de personas a las que se les denomina Fuerzas Especiales Y relató que el EPR se está fraccionando por lo que junto con su amigo Ricardo decidieron formar un nuevo grupo denominado Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) En sus conclusiones, la CNDH establece que en la matanza de El Charco “se descartan las ejecuciones sumarias o tiros de gracia”, también que la joven Ericka Zamora o Efrén Cortés Chávez hayan sido torturados, pues no se encontraron evidencias o huellas” de dichos castigos Que desde el inicio del enfrentamiento los militares imperativamente les dijeron a los integrantes del grupo armado que se rindieran y que salieran con las manos en alto, pero los miembros del EPR respondieron que saldrían hasta el amanecer Y se descarta, según el informe de la CNDH, que el grupo armado fue atacado por el Ejército Mexicano con la participación de helicópteros Artillados 07/06/03

Comentarios