Denuncian la existencia de un grupo paramilitar en Guerrero

martes, 15 de julio de 2003
Acapulco, Gro , 14 de julio (apro)- El dirigente campesino Benigno Guzmán Martínez denunció la existencia de un grupo paramilitar en la sierra de Coyuca de Benítez, financiado por el alcalde perredista Rafael Ariza Bibiano y que se hace pasar por una fracción del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI) A un mes de que Benigno Guzmán, cofundador de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), y sus seguidores tomaran el ayuntamiento, como un acto político de conmemoración de la matanza de sus compañeros, tres hombres armados con fusiles de asalto y cubiertos del rostro con pasamontañas, interceptaron a un grupo de campesinos que transitaban sobre la brecha que comunica Barrio Nuevo del Progreso con Tepetixtla, en la sierra de Coyuca de Benítez, y les entregaron un documento, atribuido al ERPI, en el que se amenaza a Guzmán Martínez, informó Héctor Ponce Radilla, dirigente del PRD Pese a que el documento escrito a mano es firmado por “Fernando, responsable de la zona”, para Guzmán Martínez se trata de paramilitares al servicio del alcalde perredista Tras descartar que sea un grupo armado rebelde quien lo amenazara de muerte, Guzmán Martínez consideró que lo que se tiene que hacer "es preguntarle a Rafael Ariza, como presidente municipal, quiénes son los guardias blancas que se dedican a entregar anónimos” Acompañado de dirigentes de agrupaciones sociales como los frentes Nacional en Defensa de la Soberanía y los Derechos del Pueblo en Guerrero, Popular Tierra Digna, de Defensa Popular, así como el Consejo Democrático Popular y la OCSS, Guzmán responsabilizó al alcalde perredista de lo que pudiera ocurrirle Y es que la amenaza de muerte entregada a través de unos campesinos recrimina al dirigente que abandonara las filas del PRD, tomar el ayuntamiento “del pueblo perredista”, de atacar a sus compañeros y de “negociar apoyos con el gobierno de Guerrero para beneficio personal” La última acusación contra Guzmán no es nueva, por lo que dijo no estar sorprendido, ya que “ha sido parte de la guerra sucia contra la OCSS” dirigida desde el gobierno de estado Benigno negó conocer a miembros de cualquier organización armada, pero advirtió que “siento que ellos no reclamarían por un ayuntamiento perredista”, de ahí que responsabilizó al alcalde Rafael Ariza de realizar un montaje con grupos paramilitares La existencia de guardias blancas en la zona ya había sido denunciada por Guzmán en años anteriores, pero atribuía su financiamiento a los gobiernos priistas “No sé si son los mismos (paramilitares), pero lo cierto es que hay hombres armados en la sierra encargados de tener atemorizado al pueblo, y como nosotros los hemos denunciado, creo que también por ello quieren acabar con nosotros”, expresó Guzmán Martínez rechazó que vaya a interponer una denuncia formal ante la Procuraduría local, porque dijo desconfiar de las autoridades gubernamentales “No vamos a escondernos, porque eso quieren, pero creo que sí es importante que se sepa que si algo nos pasa, se sepa quién es el responsable”, concluyó el dirigente Cofundador de la OCCS, junto con Hilario Mesino Acosta y Marino Sánchez Flores, Guzmán Martínez fue perseguido por el gobierno de Rubén Figueroa Alcocer antes y después de la matanza de Aguas Blancas, el 28 de junio de 1995 En la ceremonia de conmemoración del primer año de la masacre de 17 campesinos, Guzmán Martínez estuvo al frente del evento durante la aparición del Ejército Popular Revolucionario (EPR), de ahí que autoridades judiciales lo vincularon como miembro de ese grupo armado, y terminara cumpliendo su condena en Puente Grande, Jalisco A principios de 1997, Guzmán fue detenido en la Ciudad de México y trasladado Acapulco, donde le aguardaban nueve órdenes de aprehensión por bloqueo de carreteras y tomas de ayuntamientos, movilizaciones llevadas a cabo por la OCSS entre 1994 y 1995 Tres años más tarde Guzmán fue liberado, lo que provocó una crisis de liderazgos en la agrupación, que para entonces era encabezada por las hermanas Rocío y Norma Mesino Mesino, hijas de Hilario Mesino Acosta, quien también fue recluido en el penal de Acapulco Desde entonces no hay tregua en la confrontación y cada 28 de junio se realizan dos ceremonias en el vado de Aguas Blancas, una por seguidores de Benigno Guzmán y otra por los simpatizantes de las hermanas Mesino, también vinculadas por autoridades judiciales con el EPR

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