Denuncia AI maltrato de EU a presuntos miembros de Al Qaeda

viernes, 18 de julio de 2003
Reporta la Cruz Roja Internacional abusos contra detenidos en Guantánamo, Cuba México, D F, 17 de julio (apro)- Pese a manifestar su satisfacción por las garantías dadas por el Pentágono, en el sentido de que la política del gobierno de Estados Unidos era “cumplir con todas sus obligaciones legales en su trato a los detenidos, y en especial con las obligaciones legales que prohíben la tortura”, Amnistía Internacional (AI) demandó una investigación exhaustiva sobre el trato impartido a los detenidos de Bagram, Afganistán, durante las persistentes denuncias procedentes de esa prisión militar La preocupación del organismo internacional se da en el marco de la detención de un ciudadano argelino y presunto miembro destacado de Al Qaeda, Adil al-Jazeeri, al que el gobierno norteamericano mantiene incomunicado y sometido a un intenso interrogatorio, luego de que fue entregado a agentes estadunidenses por las autoridades de Pakistán el 13 de julio y al parecer trasladado a la base aérea de Estados Unidos en Bagram Aunque AI admite que los gobiernos tienen que cooperar con este fin cuando las amenazas o los delitos en cuestión crucen fronteras nacionales Pero al mismo tiempo, la organización hace hincapié en que los derechos humanos deben ocupar un lugar central en la búsqueda de justicia y seguridad Sin embargo, los informes indican que Adil al-Jazeeri fue detenido el 17 de junio por miembros de los servicios de seguridad paquistaníes en el barrio residencial de Hayatabad, en la ciudad de Peshawar El 13 de julio, según los informes, fue sacado de Peshawar en un avión pequeño, con los ojos vendados y las manos atadas, bajo custodia de agentes estadunidenses Según Washington, desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos “más de tres mil presuntos miembros o asociados de Al Qaeda han sido detenidos en más de cien países, en gran medida gracias a la cooperación entre los cuerpos encargados de hacer cumplir la ley” AI dice que se desconoce cuántos de esos detenidos permanecen bajo custodia, o cuál es el paradero de todos ellos Es probable que el gobierno de Estados Unidos haya tenido algo que ver en muchas de esas detenciones, o haya tenido conocimiento de ellas, pero esas “entregas”, según la terminología que utiliza Estados Unidos, son transferencias que eluden las salvaguardias formales de derechos humanos En el contexto de la llamada “guerra contra el terrorismo”, Estados Unidos mantiene a más de 650 ciudadanos extranjeros recluidos en su base naval de la bahía de Guantánamo, en Cuba Muchos llevan allí más de un año Otros permanecen recluidos en la base aérea de Bagram, en Afganistán, y hay otros que están recluidos bajo custodia estadunidense en lugares no revelados Ninguno de los detenidos recluidos tiene acceso a asistencia letrada o a visitas de sus familiares, ni ha podido acceder a los tribunales para impugnar la legalidad de su detención, según detalla AI en el informe Aunque el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha tenido acceso a los detenidos de Guantánamo, se ha recibido información contradictoria sobre el nivel de acceso que ha tenido a los detenidos recluidos bajo custodia de Estados Unidos en otros lugares y que son interrogados por la Agencia Central de Información (CIA) en la base aérea de Bagram Otra información indica que se ha negado a los delegados del CICR el acceso a todos los detenidos durante las dos primeras semanas de detención Al parecer, a los detenidos que están siendo interrogados por agentes de la CIA en la base aérea de Bagram los han sometido a técnicas de “presión y coacción” Entre otras medidas, los han obligado a permanecer largo rato de pie o de rodillas, encapuchados, con los ojos cubiertos por gafas pintadas con spray o en posturas dolorosas o molestas; les han impedido dormir y los han mantenido bajo una fuerte iluminación las 24 horas del día Dos detenidos murieron en la base aérea de Bagram en diciembre del 2002 en circunstancias que sugieren que pudieron haber sido golpeados Según el Pentágono, en junio la investigación militar sobre estas muertes aún estaba en curso El gobierno estadunidense argumenta que trata a todos los detenidos con humanidad El 25 de junio de 2003, el Pentágono escribió a un senador estadunidense, preocupado por la situación, una carta en la que le decía que los detenidos serían tratados e interrogados “conforme a” la prohibición constitucional de los castigos crueles e insólitos Estados Unidos, al ratificar en 1994 la Convención contra la Tortura, formuló una reserva al artículo 16, según la cual accedía a estar vinculado por la prohibición de infligir tratos o penas “crueles, inhumanas o degradantes” únicamente en la medida en que este término coincidiera con la prohibición constitucional de los castigos “crueles e insólitos” En la práctica, esa reserva puede limitar seriamente las obligaciones contraídas por Washington en virtud de la Convención En cualquier caso, ninguno de los centenares de ciudadanos extranjeros bajo la custodia de Estados Unidos ha tenido acceso a los tribunales estadunidenses para poder impugnar las condiciones de su detención o pedir un resarcimiento por los abusos sufridos, puntualiza Amnistía Internacional

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