Teme AI abusos a derechos por reconstrucción de Irak

martes, 22 de julio de 2003
*EU y GB prestan poca atención a la defensa de garantías, denuncia *Los iraquíes deben tomar decisiones sobre la inversión extranjera México, D F, 21 de julio (apro)- Las potencias ocupantes de Irak –Estados Unidos y Reino Unido–, otros gobiernos y empresas extranjeras implicados en el proceso no han mostrado suficiente consideración a las cuestiones de derechos humanos El propio proceso debe ser más transparente y conllevar más consultas con el pueblo iraquí, demandó Amnistía Internacional (AI) Tras el reciente conflicto, los intereses externos se apresuran a obtener contratos para reconstruir la destrozada infraestructura del país e invertir en el proceso de reconstrucción, denuncia el organismo internacional El 22 de mayo de 2003, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó la resolución 1483, en la que se levantaba el largo régimen de sanciones y proporcionaba un marco internacional para el proceso de reconstrucción Sin embargo, AI destacó que la resolución no prevé una suficiente supervisión independiente sobre las potencias ocupantes y contiene mecanismos de rendición de cuentas inadecuados para garantizar que el proceso de reconstrucción revierta en una mejor protección de los derechos humanos En un documento titulado “Irak: ¿En nombre de quién? Los derechos humanos y el proceso de reconstrucción”, publicado por AI en junio, se advertía que la comunidad internacional, y especialmente los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña, tenían la obligación de garantizar que la reconstrucción beneficiara al pueblo iraquí El objetivo de la reconstrucción, subrayó, debía ser garantizar la protección y realización efectivas de todos los derechos humanos para todos los iraquíes Estos, a través de instituciones representativas, deberían tomar decisiones sobre la reconstrucción, la inversión extranjera y la venta de propiedades estatales Para garantizar la protección de los derechos humanos, Irak necesitaría recursos considerables: para reformar y reconstruir el sistema de justicia, indemnizar a las víctimas de la guerra y la represión y prestar atención médica y ayuda humanitaria hasta que el país sea autosuficiente La comunidad internacional debería adoptar medidas urgentes para asegurar que Irak reciba los recursos que necesita para alimentar a sus ciudadanos, dar prestaciones sociales e iniciar la reconstrucción AI sintió preocupación ante la posibilidad de que la dinámica de la inversión económica en el proceso de reconstrucción de Irak exacerbe los abusos contra los derechos humanos La extracción de recursos, sobre todo de petróleo, en entornos inseguros, contribuye al conflicto y a que se cometan abusos contra los derechos humanos en muchas partes del mundo La experiencia ha demostrado que la falta de transparencia en la adjudicación de los principales proyectos de reconstrucción fomentan la corrupción Eso, a su vez, podría ir en detrimento de los esfuerzos para implantar en Irak un estado de derecho, así como desviar recursos que podrían emplearse en beneficio del pueblo iraquí Además, hay determinadas prácticas empresariales –en la contratación de personal, por ejemplo, o en relación con la seguridad de sus operaciones– que podrían propiciar los abusos contra los derechos humanos Las potencias ocupantes, los gobiernos extranjeros y las empresas deben hacer todo lo que esté a su alcance para evitar que eso ocurra en Irak El pueblo iraquí ha sufrido un régimen represivo durante décadas, y su situación se vio agravada por los años de conflicto y por las sanciones Muchos iraquíes perdieron la vida en el reciente conflicto y otros corren el riesgo de sufrir abusos en el entorno inseguro que se ha creado en el país Irak ha estado años en gran medida cerrado para los intereses económicos exteriores Esto está cambiando ahora con rapidez Los agentes económicos extranjeros desempeñarán un papel poderoso en Irak, por lo que es perentorio garantizar que esta fuerza no exacerbará más los abusos contra los derechos humanos Con este objetivo en mente, AI formuló varias recomendaciones a las potencias ocupantes, a la ONU y también a las empresas que entren o inviertan en Irak Estas recomendaciones se ciñen a las cuestiones de derechos humanos derivadas del proceso de reconstrucción económica En el caso particular de la resolución 1483 (2003) del Consejo de Seguridad, que establece el marco internacional para el proceso de reconstrucción, AI señaló que las disposiciones sobre derechos humanos contenidas en ella son débiles y no abordan de forma adecuada varios motivos de preocupación clave Concretamente, la resolución no garantiza efectivamente que los responsables de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad en Irak comparezcan ante la justicia, ni una observación efectiva de la situación de los derechos humanos por parte de ONU en las actuales condiciones Sin embargo, reconoció que la resolución ofrecía una clara base para asegurar que la protección de todos los derechos humanos para todos los iraquíes debe ser un propósito fundamental del proceso de reconstrucción y para insistir en que las potencias ocupantes de Irak deben respetar y proteger los garantías fundamentales

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