Análisis Político: Cárdenas, presidenciable a fuerza

viernes, 25 de julio de 2003
México, D F, 24 de julio (apro)- Numerosos perredistas y algunos sectores sociales de izquierda le atribuyen a Cuauhtémoc Cárdenas cualidades de estadista, contrapunto de la incompetencia instalada en el poder, y lo estimulan para buscar por cuarta ocasión la Presidencia de la República Cárdenas, como Marta Sahagún, Carlos Medina Plascencia, Roberto Madrazo y Jorge Castañeda, o cualquier mexicano en ejercicio de sus derechos, puede sentirse con suficientes merecimientos para exponerse al escrutinio de los ciudadanos, que son lo que finalmente toman la decisión de elegir a sus autoridades y representantes El problema no es que Cárdenas tenga ganas, que es evidente que sí, sino por qué lo hace ahora, contagiado por esa fiebre del relevo presidencial cuando todavía falta más de la mitad del sexenio, y qué ofrece al país luego de haber ejercido --más bien de manera mediocre-- el gobierno del Distrito Federal, y haber fracasado con estrépito en la elección del 2000 Escasa ayuda presta Cárdenas a la edificación de una alternativa política en las lejanas elecciones del 2006 que pasa, necesariamente, por la refundación de ese muégano belicoso llamado PRD, a cuya descomposición él mismo ha contribuido La opción que es preciso construir para confrontarse con la derecha inepta y el priismo mafioso no pasa solamente por Cárdenas, como pareciera que es su propósito, sino por la conformación de un proyecto sólido que inspire la confianza de sectores tradicionalmente repelentes a la demagogia y el voluntarismo de izquierda que, está visto, no supera ni siquiera 20 por ciento del electorado Para persuadir a esos sectores que harán la diferencia en las elecciones presidenciales del 2006, que son en buena medida los mismos que le dieron el triunfo a Vicente Fox, es preciso presentarles algo más que críticas reactivas a la ineptitud del actual gobierno y ofrecimientos vagos y demagógicos que difícilmente volverán a entusiasmar a esos votantes que se abstuvieron en los comicios del 6 de julio También, tras la presentación de propuestas viables que resuelvan los acuciantes problemas de la gente, es preciso perfilar un candidato presidencial que concite el entusiasmo de amplios sectores de la sociedad, ánimo indispensable para el triunfo Y Cárdenas ya no tiene ese perfil El boquete que abrió al régimen autoritario en 1988 y la intransigencia para forzar los indispensables cambios democráticos a través de más de una década de insurgencia cívica, cuando el PAN pactaba con Carlos Salinas y Ernesto Zedillo, son hechos que a Cárdenas le dan una estatura política inobjetable Pero no por eso tiene que ser candidato presidencial en automático, menos aún por su pobre desempeño en la elección del 2000, de cuya responsabilidad pretende enajenarse, igual que a la inclusión de membretes que sólo demostraron ser rémoras políticas Si efectivamente Cárdenas tiene visión de Estado, como le atribuyen muchos por ser lo políticamente correcto, debe cesar su promoción individual y contribuir, en los hechos, a la construcción de ese proyecto incluyente y viable que desean muchos mexicanos que no simpatizan con la exclusión que representan PRI y PAN Si una vez acabado ese proyecto y Cárdenas resulta que es alguien que une e inspira entusiasmo, que sea candidato presidencial para garantizar el triunfo Pero si es sólo para dejar testimonio de una vocación por la marginalidad, que de una vez acepte ser abanderado del Partido del Trabajo, que ya lo promueve Un personaje llamado Carlos Salinas, muy próximo a los petistas, estará encantado No hay que olvidar que ese personaje ya lo dijo, en un encuentro informal en Televisa: “Al ingeniero Cárdenas le corresponde ser candidato en el 2006” Cárdenas, como Andrés Manuel López Obrador, deben callarse la boca y no sudar calenturas ajenas, como las de los panistas y priistas Ni darse por muerto ni convertirse en enterrador Dar, simplemente, resultados Comentarios: delgado@procesocommx

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