Llegó Salinas, el jefe de jefes

viernes, 4 de julio de 2003
México, D F (apro)- Aunque se ausentó de México sólo de manera física desde que tronó la crisis de la que insiste en deslindarse, el expresidente Carlos Salinas viene, ahora sí con mayor fuerza, a la búsqueda de su reivindicación pública y sobre todo a influir políticamente en el país Ese propósito había sido aplazado de manera forzada por la filtración de la charla entre sus hermanos Adriana y Raúl sobre el uso ilegal de recursos públicos, en octubre del 2000, justo cuando circulaba su libro México, un paso difícil a la modernidad, abundante en propaganda reivindicatoria de su régimen, y cuando Vicente Fox era presidente electo Ahora como entonces, en un ambiente enrarecido por las elecciones y sus resultados, Salinas reaparece como el jefe real del PRI y aun del PAN, luego de usar y promocionar la boda de su hija, en abril, justo en momentos en que se discutía la integración de las listas de diputados federales, muchos de los cuales estuvieron presentes en el lujoso encuentro de Cuernavaca El mando que Salinas ejerce en Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo está más que documentado, lo mismo que sus estrechos vínculos con el senador Diego Fernández de Cevallos, quien, a su vez, se cobrará cuentas pendientes con los directivos del PAN, que maniobraron para evitar que Antonio Lozano Gracia fuera diputado federal Esa maniobra fue urdida por Luis Felipe Bravo Mena y Ramón Muñoz Gutiérrez, miembros ambos de la Organización Nacional del Yunque, la agrupación de ultraderecha que enfrentará, pasadas las elecciones, una ofensiva por parte de los panistas que han desplazado mediante una estrategia soterrada No es casual que ahora reaparezca Salinas, como no lo es tampoco el creciente activismo de Fernández de Cevallos, quien se perfila como el candidato presidencial del PAN en el 2006, como parte de una estrategia para frenar al jefe de gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador No es tampoco producto de la coincidencia que Salinas haya dicho, en una charla que difundió el periodista Alejandro Cacho, que el candidato del PRD debía ser Cuauhtémoc Cárdenas, quien el martes 1, en un debate con Fernández de Cevallos y Manuel Bartlett, reconoció que “sí” buscará la nominación presidencial Esa misma definición política la hizo, en ese mismo espacio de MVS Multivisión, el propio Fernández de Cevallos: Dijo que no la buscará, pero subrayó que eso no quiere decir que si se la ofrecen la rechazará Es decir, claro que va por la Presidencia de la República El jueves, por la noche, el senador panista seguirá con su campaña de reposicionamiento político en el programa que conduce otro salinista, Héctor Aguilar Camín, en el que se hablarán de “los sucesos del momento”, que no son otros que las elecciones del domingo 6 y sus consecuencias Y el objetivo no puede ser más claro: Se trata de frenar, a como dé lugar, a López Obrador, quien para Cárdenas --motivado por Salinas y Fernández de Cevallos-- resulta que es sólo un “tabasqueño” Otro personaje prominente en la política nacional es el excanciller Jorge Castañeda, autodenominado “agitador del cambio” y anotado como prospecto también para la Presidencia de la República por sus relaciones con la parte más rancia del priismo y de la “intelectualidad” acomodaticia Ya se verá que, pasado el domingo de elecciones, de todos ellos venga una ofensiva para, desde todas las posiciones que poseen Fernández de Cevallos, Castañeda y sus acólitos, tratar de arrinconar a López Obrador Al frente de todos esos jefes de grupo estará el patrón de todos, el jefe de jefes, Carlos Salinas Y lo menos malo de todo es que, tal como aquí se ha escrito, se van a ir perfilando los dos polos que se enfrentarán dentro de tres años y cuya confrontación no será otra que la disputa por la nación Ojalá que la sociedad no pierda la memoria 04/07/03 Comentarios: delgado@procesocommx

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