Recupera el PRI Nuevo León

lunes, 7 de julio de 2003
Monterrey, N L (apro)- Con una escasa afluencia de votantes y sin incidentes de relevancia, se fue confirmando la anunciada derrota del PAN en Nuevo León, que sorprendió sólo por el amplio margen de un 20 por ciento que, según las encuestas de salida, tendría el virtual ganador de la contienda, Natividad González Parás, postulado por la Alianza Ciudadana PRI-PVEM Las tendencias también eran contrarias para el PAN en las elecciones para alcaldes de Monterrey y Santa Catarina, donde este partido se había mantenido el poder en los últimos nueve años y doce años, respectivamente El colmo de las derrotas, que ya es un descalabro en esta entidad, es la inminente pérdida del municipio de San Pedro Garza García, que puede considerarse “emblemático” para éste partido, ya que aquí radica la clase pudiente de esta industrializada entidad, y el PAN llevaba ya cinco administraciones consecutivas Otro de los municipios donde las tendencias se mostraban desfavorables para Acción Nacional es Guadalupe, que también había sido administrado por este partido en los últimos nueve años Estos cuatro municipios albergan a la mayoría de la población en la entidad Una derrota significativa si se toma en cuenta que esta entidad es una de las cunas de las de administraciones de Acción Nacional y que aquí radica la cúpula empresarial que financió la llegada al poder de ese partido Los resultados de tres encuestas de salida dadas a conocer por los medios de comunicación electrónicos, coincidían en que González Parás habría obtenido un 56 por ciento de los votos emitidos este domingo, contra el 36 por ciento del panista Mauricio Fernández Garza En Monterrey, se reportaba que el priista Ricardo Canavatti habría obtenido el 60 por ciento de la votación contra el 37 por ciento del panista Francisco Cantú; mientras que en Santa Catarina, la tendencia era de un 55 por ciento de los votos para la candidata de la alianza ciudadana, Irma Adriana Garza Para las 18:00 horas, cuando se dieron a conocer los resultados de las encuestas de salida, los priistas se congregaron en su cuartel del hotel Crowne Plaza de esta ciudad para festejar la inminente victoria y de allí partieron hasta la Macroplaza Mientras que a las 18:15 horas, el panista Mauricio Fernández, ofreció una rueda de prensa en la que reconoció que las tendencias le eran desfavorables e hizo hincapié en la muy baja participación ciudadana en las urnas A las 19:10: horas, González Parás daba por hecho la alternancia en el gobierno nuevoleonés con “una tendencia irreversible” Los resultados preliminares significarían que buena parte del voto indeciso que habían registrado las encuestas previo a la jornada electoral se habría inclinado por el senador con licencia Natividad González Parás La última encuesta dada a conocer a dos semanas de la contienda por el periódico El Norte marcaba una tendencia de 43 por ciento del voto en favor del candidato de la Alianza Ciudadana, contra un 29 por ciento para Fernández Cinco factores se señalan como definitivos para esta derrota que fue marcada, más que por una exitosa estrategia priista, por los propios errores de los panistas: el fracaso del gobierno proempresarial que encabezó Fernando Canales Clariond; un candidato “incómodo”, que terminó ahorcándose con su propia lengua; las pugnas internas del partido; la llamada “guerra sucia” que prevaleció en las campañas, y el desencanto ciudadano con el gobierno foxista Aquí el panismo se derrotó sólo, señalan analistas, quienes marcan que la derrota en Nuevo León marca el fracaso de la política proempresarial que ha caracterizado a sus gobiernos y que se ha distinguido por una ausencia de sensibilidad política El virtual ganador de la contienda, quien había sido derrotado en 1997 por Canales Clariond en su primer intento por llegar a la gubernatura, esta vez no tuvo más que “nadar de muertito” Desde que arrancaron las campañas, las encuestas daban a González Parás una ventaja de 35 por ciento, que se explicaba por la impopularidad del gobierno de Canales Clariond Una de las últimas críticas que se le hicieron a su administración antes de que fuera “enviado” a la Secretaría de Economía, fue la construcción de un puente “atirantado” que facilitará el tránsito de los ricos que viven en San Pedro para llegar rápido a Monterrey, la cual fue calificada como una obra “caprichosa” que tuvo un costo de más de 500 millones de pesos, recursos que pudieron aplicarse en obras más prioritarias de la entidad También jugaron un papel clave en los resultados que se confirmaron este día, las “desafortunadas” declaraciones del candidato panista, quien al inicio de su campaña tuvo el desatino de reconocer haber probado la mariguana en su juventud y de pronunciarse por la legalización de la droga, en una entidad cuya población es mayoritariamente de clase media conservadora De hecho, el senador panista con licencia tuvo un arranque de campaña muy cuestionado Desde una de las colonias más proletarias de esta ciudad, emitió su primer mensaje de campaña: “Quise arrancar mi campaña aquí, con los jodidos” Y todavía este discurso lo reprodujeron en spots televisivos Perteneciente al clan de los Garza Sada, Mauricio Fernández se vio obligado a cambiar, a mitad de la campaña, su imagen calificada por algunos de “estridente” Acostumbraba utilizar chamarras de seda de brillantes colores y sus asesores lo obligaron a tomar un “look” más formal; pero siguió con sus polémicas declaraciones, como los pronunciamientos que hizo por la pena de muerte y para que las cuotas de inscripción de la Universidad Autónoma de Nuevo León fueran equiparables a las del Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey Ya de por sí, el candidato panista, casado con Norma Zambrano, hija de la primera alcaldesa mujer que tuvo Acción Nacional a nivel nacional, se había desgastado en la contienda interna, pese a que había iniciado su precampaña desde hace tres años No era el candidato de Canales Clariond, con quien había contendido en el 97 por la postulación panista, y quien había apoyado abiertamente a los funcionarios de su gobierno, Fernando Elizondo (quien ocupa actualmente de manera interina el gobierno) y a José Luis Coindreau También habría influido la incapacidad de los cuadros panistas por resolver sus contiendas internas, lo que llevó a la victoria a candidatos que carecían de popularidad como el caso del aspirante a la alcaldía de Monterrey, Francisco Cantú, quien era prácticamente un desconocido Además de sus declaraciones, Fernández Garza no era bien visto al interior del PAN, entre otras cosas, por su cercana amistad con el presidente cubano Fidel Castro De hecho, es uno de los primeros empresarios mexicanos que invirtió en empresas ubicadas en esa isla “A mí me cae gordo Fox”, declaró una vez, y esta frase fue reproducida en un spot por el PVEM Y sin duda, la estrategia de promocionales televisivos fue otro de los factores que marcaron esta contienda Con topes de campaña de 36 millones de pesos, los partidos se centraron principalmente en los medios electrónicos que se caracterizaron por acusaciones mutuas Las encuestas auguraban que el abstencionismo podría ubicarse en casi un 50 por ciento y los analistas políticos ubicaban como principal causa del desinterés ciudadano lo que aquí se ha estado llamando la “guerra sucia”, que fue el tinte que marcó las prolongadas campañas para gobernador, las cuales duraron siete meses En la “guerra sucia” participaron todos los candidatos, pero el gran perdedor, ahora se confirma fue el PAN Uno de los spots más populares fue el de un hombre de avanzada edad que sonriente decía “Yo quiero un suegro como Nati”, para referirse a la opulencia de la casa del candidato de la Alianza Ciudadana, que había justificado por la riqueza de la familia de su esposa Cristina Maiz, hija de los propietarios de la Constructora Maiz Mier, una de las más prominentes de la entidad Según las versiones priistas, el PAN recurrió al cubano Alex Castellanos, experto en este tipo de estrategia política y cuya presencia en Monterrey fue confirmada por la delegada del Instituto Nacional de Migración, Alejandra Ocadiz, quien renunció a su cargo alegando que había recibido “presiones” desde el gobierno estatal Natividad González Parás, quien marca ahora el retorno del PRI al gobierno de Nuevo León, después de que este partido era considerado prácticamente un cadáver en esta entidad, es licenciado en derecho por la Universidad Autónoma de Nuevo León, con maestría en Administración Pública en el Instituto de Administración Pública de Francia, así como doctorado en Ciencia Política Fue Secretario de Gobierno en la administración de Jorge Treviño, diputado federal, senador y ya había contendido por la gubernatura en 1997, precisamente contra Fernando Canales Clariond, quien ahora fue factor para su triunfo 06/07/03

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