Blair-Bush: Escenarios post-mentiras

martes, 19 de agosto de 2003
Los tambores de la posguerra anuncian la inevitable caída del dúo Blair-Bush en la cultura de manipulación que ellos mismos crearon, y que muy probablemente los hará desaparecer del mapa político mundial En Gran Bretaña, el affaire Kelly se ha convertido en una imparable bola de nieve que está a punto de derrumbar al gobierno laborista y ha convertido la reelección de Tony Blair en un cadáver En Washington, se anuncia la posibilidad de otro ataque terrorista mientras George W Bush carga con más de 100 caídos bajo el fuego de la guerrilla leal a Saddam Hussein, aunque su popularidad sigue elevada Fuentes políticas cercanas a Downing Street apuestan por la candidatura del actual canciller Gordon Brown, principal aliado y rival del primer ministro laborista; y Bush se enfrenta a nueve precandidatos demócratas La situación de Blair es grave La de Bush, difícil Ambos están envueltos en sendos escándalos por haber mentido para justificar la guerra contra Irak Pero la saga de Blair es bastante más peligrosa El misterioso suicidio del científico David Kelly, quien cuestionó ante la BBC la veracidad de la amenaza bélica de Irak, es una fábrica de rumores diarios para Whitehall y de interrogantes para la opinión pública Esta semana, el círculo más cercano a Blair tendrá que responder ante el juez lord James Hutton, a cargo de la investigación del suicidio de Kelly En un intento de apoyar a Blair, el ministro de Defensa británico, Geoff Hoon, quiere asumir la responsabilidad del caso, según el diario The Sunday Telegraph Hoon, quien está en el centro de las críticas, confió a sus colegas que el suicidio de Kelly lo obliga a "sacrificarse" y que aceptará "pagar el precio" por su muerte "Nos dijo que iba a asumir el papel de chivo expiatorio", afirmó un colega de Hoon, según el periódico Pero que Hoon acepte “pagar el precio” por la muerte de Kelly, no salva a Blair Para la actriz y política laborista Glenda Jackson, Blair, el líder que vendió una imagen de honestidad, cristiandad y solidaridad humana, “no se merece el lujo de renunciar Debe de ser destituido” Mientras un titular del Daily Telegraph dice que “la muerte de Kelly ha dado vida a los peores miedos de Blair“ Otro tabloide, The Daily Mirror, alerta que “no habrá grandes sorpresas en la investigación (del suicidio de Kelly) No se trata de un Watergate La única sorpresa sería que Blair se vea forzado a renunciar en unos seis meses,” según un editorial del diario británico Otro capítulo de este vergonzoso asunto para el gobierno laborista fue protagonizado por uno de los dos voceros de Blair El hombre comparte el apellido del difunto: se llama John Kelly En un gesto un tanto tardío, el vocero pidió "las más sinceras disculpas" a la viuda del inspector de armamentos por haberlo denominado "un Walter Mitty" durante una charla informal con dos periodistas Walter Mitty es un personaje creado por el escritor norteamericano James Thurber Mitty es un soñador con delirios de grandeza que no reconoce la diferencia entre realidad y fantasía Pero en Gran Bretaña, el término tiene un significado aún más desafortunado por ser el adjetivo utilizado por los servicios de seguridad británicos en las décadas de los años 70 y 80 para desacreditar a funcionarios que denunciaban excesos en Irlanda del Norte Un titular del Daily Mirror afirma que la disculpa de Kelly “no ha logrado detener la rabia pública” El columnista Paul Routledge llama a Kelly “el manipulador de los periodistas de Downing Street” Ante todo ésto, Blair está a la defensiva El escándalo le pegó dónde más le duele En su imagen El gobierno británico tampoco sabe muy bien cómo lidear con el escándalo, al tiempo que lucha por probar que hizo bien al invadir Irak, según fuentes cercanas a Downing Street Pero cada semana se ve más y más hundido en un fango de manipuleos políticos que lo aleja del beneplácito de la opinión pública La semana pasada, los trabajos preliminares de Hutton revelaron que el expediente del gobierno había exagerado un número de datos fundamentales sobre la naturaleza y el alcance de las armas de destrucción masiva del gobierno de Hussein Como resultado de estas revelaciones en torno al suicidio de Kelly, los votantes dudan ahora de la confiabilidad de Blair y de su capacidad como dirigente, según los más recientes sondeos Casi 40 por ciento de los británicos considera que Blair debería renunciar a raíz de la muerte de Kelly, según una encuesta del diario británico Daily Telegraph Alrededor de dos tercios de los consultados dijeron que el director de comunicación de Blair, Alastair Campbell, quien protagonizó la guerra dialéctica con la BBC, debería dimitir La misma encuesta mostró que el 68 por ciento de los británicos cree que el gobierno no ha resultado confiable respecto de la amenaza que suponía Irak, mientras que el 71 por ciento considera que fue un error del gobierno haber hecho público el nombre de Kelly Los rumores de insurrección en el partido oficialista corren a galope limpio Ya no tan en privado, varios correligionarios hablan de un "cambio de timón" Un parlamentario llegó incluso a firmar un artículo reciente en el que calificó a Blair de "fardo del cual el laborismo debe deshacerse lo antes posible" El primer ministro insiste que no lo hará “Uno tiene que tener espaldas anchas en este trabajo; yo las tengo,” afirmó al descartar que vaya a renunciar Sin embargo, Brown parece tener más que espaldas anchas “Brown es sin duda el hombre más inteligente del gobierno”, según un influyente empresario británico “Es un verdadero intelectual riguroso,” agrega Además, Brown, principal aliado y rival del primer ministro laborista, “no se aguanta las ganas de tomar el puesto de Blair,” según Jonathan Power, un columnista británico especialista en temas políticos Blair y Brown han sido colaboradores desde que compartieron una oficina en el Parlamento en 1983 El dúo puso en marcha las reformas que lograron sacar al Partido Laborista de un anonimato de 18 años para llevarlo a una victoria abrumadora en 1997 Pero su relación es tensa Esta es, sin duda, la oportunidad de Brown para estampar su firma y borrar la de Blair, cosa que parece cada vez más fácil Blair ni se molestó en asistir al entierro de Kelly Estaba de vacaciones Tampoco lo hizo el ministro de Defensa, Geoff Hoon Estaba de paseo por las islas Maldives Sin duda, se trata del peor momento para el gobierno laborista desde 1997, que salió del ostracismo político para ganar, en dos ocasiones, el liderazgo del país Al otro lado del océano, el gobierno de George W Bush la está pasado mal, pero no tanto como su aliado británico La aprobación del manejo de la guerra del presidente republicano está en su punto más bajo desde marzo pasado, pero su apoyo popular sigue elevado, según un sondeo de la cadena CNN y el diario USA Today, realizada por Gallup El reciente anuncio de que en los próximos meses Estados Unidos será blanco de otro ataque terrorista similar al del 11 de septiembre del 2001 podría cambiar el resultado de las encuestas Además, la Casa Blanca se ha visto envuelta en su propio escándalo, tras reconocer que incluyó información falsa en un discurso presidencial sobre el estado de la Unión Un discurso clave cuyo propósito era justificar por qué Estados Unidos debía invadir a Irak y derrocar a Saddam Al igual que su colega británico John Kelly, Stephen Hadley, consejero adjunto de seguridad nacional del gobierno republicano y autor del discurso, se vio obligado a pedir disculpas por su error Pero el gobierno de Bush ha logrado acallar el escándalo, por lo menos hasta ahora --haciendo alarde del triunfo que obtuvo con la muerte de los dos hijos de Hussein-- Aunque el electorado aún lo defiende, no así la gran mayoría de los políticos, incluyendo sus correligionarios Muchos piensan que el liderazgo del presidente ha dejado mucho que desear “¡Cómo hace falta tener un presidente aquí!“, dijo la gobernadora demócrata Jennifer M Granholm de Michigan, en una reunión política que recibió su comentario con un fuerte aplauso “Estamos en un momento historicamente bajo de posguerra,” según Mark J Penn, quien trabajó para Clinton y ahora es asesor de uno de los nueve precandidatos demócratas, el Senador Joe Lieberman de Connecticut La manipulación que tanto Bush como Blair hicieron para vender la idea de la guerra contra Irak ha sido catastrófica para ambos, aunque para Blair el asunto es mucho más grave "El gobierno eligió librar una ardiente guerra contra la BBC como distracción para no explicar las razones por las que lanzó la guerra contra Irak", insiste Robin Cook, exministro de Relaciones del Parlamento británico En tanto, lejos --pero cerca-- del campo de batalla, a ambos lados del océano, la oposición entrena sus músculos para el combate electoral que se avecina El canciller Brown en la cancha británica, y una larga lista de precandidatos demócratas (entre ellos, los senadores John Kerry por Massachusetts; Lieberman por Connecticut, John Edwards por Carolina del Norte y el representante por Misurí Dick Gephardt) en la del imperio vecino La gran diferencia entre ambas canchas es que la popularidad de Bush podría bajar en las encuestas, pero Blair ya lo perdió todo Incluso se habla de que sufrirá la misma suerte que el expresidente brasileño Fernando Collor de Mello, quien fue apartado de su cargo mediante un proceso de impeachment En Washington, Kerry, miembro del influyente Comité Financiero del Senado y del Comité de Empresarios, acusa a Bush de que con su torpeza y arrogancia "ha desperdiciado el apoyo y la buena voluntad de todo el mundo civilizado tras el 11 de septiembre" Lieberman, por su parte, critica la “inaceptable conexión que este gobierno ha hecho entre terrorismo e inmigración” y añade que es inaceptable la “excusa” de Bush para impedir, a raíz del 11 de septiembre, una reforma migratoria que incluya la legalización de indocumentados y un programa de trabajadores temporales Norman Mailer, el popular autor del libro ¿Por qué fuimos a Vietnam? insiste en recordarle a sus compatriotas que Bush Jr huyó del servicio militar en la época de Vietnam “¿Qué se puede decir de alguien que pasó un año en la fuerza aérea de la Guardia Nacional para no tener que ir a Vietnam y después ni siquiera --como muchos otros hijos malcriados de padres ricos-- se molestó en presentarse a cumplir el segundo año de servicio?”, según Mailer El presidente republicano, aferrado al filón político que lo mantiene en la Casa Blanca, se hace de la vista gorda Continúa ignorando, con cierto recato, el número de bajas estadounidenses No quiere verse ante otro Vietnam Escriba lo que escriba Mailer “¿Por qué fuimos a la guerra? Todavía no tiene respuesta Las numerosas respuestas ya produjeron un estofado cognoscitivo,” insiste el escritor Se acercan las elecciones en ambos países y el escenario de la posguerra no favorece a ninguno de los dos aliados Si bien es cierto que la reelección de Blair es letra muerta, la de Bush tampoco está asegurada Aunque ambos gobiernos estén en el ojo del huracán de la posguerra, la flema británica no se traga las mentiras, mucho menos los engaños En cambio, la actual complacencia estadounidense, producto del “Americano Herido” tras los ataques del 11 de septiembre, necesita un papá que lo guíe, dónde sea, pero que la guíe

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