Muere representante de la ONU tras bombazo en Irak

martes, 19 de agosto de 2003
*Los "asesinos" no decidirán el futuro de Irak, advierte Bush El representante especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Irak, Sergio Vieira de Mello, murió atrapado entre los escombros de la sede de este organismo internacional que fue blanco de la explosión de un coche bomba en Bagdad, la capital de Irak Vieira, de origen brasileño, formaba parte del equipo es enviado por la ONU para la reconstrucción de Irak luego de la invasión estadunidense, y se encontraba en sus oficinas cuando cerca de las cuatro de la tarde, tiempo de Bagdad, un coche bomba estalló, dejando al menos 16 muertos y 40 heridos en el edificio que era sede provisional del organismo internacional De acuerdo con la cadena estadunidense el blanco principal del atentado eran precisamente las oficinas de Vieira, a quien se le consideraba la mano derecha del secretario general de la ONU, Koffi Annan, de quien podría haber sido su sucesor Tan sólo unas horas antes, agencias internacionales informaron que al parecer, el alto funcionario, así como el encargado del programa Petróleo por Alimentos, Bennon Sevan, se encontraban atrapados en el edificio, e incluso, hubo rumores de que se había logrado su rescate Pero esta versión fue desmentida por la cadena estadunidense CNN que momentos más tarde confirmó el deceso de Vieira Tan sólo unas horas antes, el presidente George W Bush interrumpió sus vacaciones para condenar los acontecimientos en Irak, cuyos autores, dijo son personas que no respetan la vida de los inocentes Estos "asesinos", acusó el mandatario, "han demostrado su miedo al progreso, y su odio por la paz Son los verdaderos enemigos del pueblo iraquí, son los enemigos de toda nación que quiere ayudar al pueblo iraquí" Sin embargo, Bush advirtió que quienes perpetraron el atentado, no serán quienes decidan el futuro de Irak, país que, dijo, "fue liberado de un dictador", por lo que "está en un curso que no puede ser desviado hacia el autogobierno y la paz "Todos los países se enfrentan a este desafío al tratar de diseminar al miedo el terror Están poniendo a prueba nuestra voluntad, (pero) en todo el mundo se están dando cuenta de que nuestra voluntad es inquebrantable Vamos a continuar con firmeza a pesar de todos los obstáculos, hasta que llevemos a los terroristas ante la justicia y hemos de ganar", sentenció Según algunos testigos del atentado, el coche que estalló en las inmediaciones de la sede del organismo internacional aproximadamente a las 4:30 de la tarde en Irak, era un camión de una empresa de cemento de color amarillo que se estrelló contra el muro que rodea el Hotel Canal, que previo a la invasión estadunidense, albergó a los inspectores de armas de la ONU Las ventanas de varios edificios alrededor del lugar del atentado estallaron y las casas del noreste de Bagdad se cimbraron del modo en que lo hicieron meses atrás con los bombardeos estadunidenses, según relataron algunos testigos "Mi casa se sacudió como lo hacía por los bombardeos al inicio de la guerra", relató un vecino de la zona que se encontraba cerca del lugar del atentado Inicialmente, el número de víctimas provocado por la explosión era sólo de tres personas muertas, pero conforme el denso humo negro se ha disipado del lugar del desastre, el número se ha incrementado y hasta ahora se considera que entre 13 y 16 personas fallecieron a causa del atentado, y hay al menos cuarenta personas heridas Agencias internacionales afirman que ocho de las víctimas eran oficiales enviados desde Washington para colaborar en el proceso de reconstrucción del pueblo iraquí Helicópteros Black Hawk estadunidenses volaron hacia el lugar de la explosión, y se encuentran vigilando la zona En tanto, en Washington, funcionarios de la ONU condenaron el atentado y lamentaron la muerte de sus colegas Sin embargo, advirtieron que las labores de ayuda en Irak no quedarán suspendidos a raíz del atentado, y que por el contrario, se podría énfasis en atender las necesidades de los iraquíes El atentado ocurrió en el marco de una creciente ola de acciones contra las fuerzas de ocupación de Estados Unidos y Gran Bretaña Tan sólo el domingo pasado, seis soldados estadunidenses resultaron heridos en incursiones guerrilleras protagonizadas por el triángulo suní, que apoya al depuesto régimen de Saddam Hussein Otro ataque tuvo lugar en la Cárcel Abu Garibh, donde murieron nueve iraquíes y otros 60 resultaron heridos Sin embargo, no se sabe si este atentado se cometió contra los soldados estadunidenses que tienen en su poder esta prisión, o bien, contra el edificio mismo, que es representativo del régimen de Hussein El atentado de este martes a la sede de la ONU en Irak también coincidió con la captura del exvicepresidente de ese país, Taha Yassin Ramadán, quien fue capturado por combatientes kurdos en Mosul, y entregado a las fuerzas estadunidenses, según informó un responsable de la unión patriótica de Kurdistán (UPK) a la agencia AFP Ramadán ocupa el número 38 de la lista de los 55 más buscados por su cercanía al exmandatario iraquí, Saddam Hussein El exfuncionario fue capturado cuando se encontraba en Mosul, disfrazado de beduino, y fue trasladado en helicóptero a una prisión estadunidense en Bagdad Sobre él pesan los cargos de crímenes de guerra, entre ellos los cometidos en la invasión de Kuwait en 1990, la represión del levantamiento chiíta de 1991 y el ataque con gases venenosos contra la ciudad kurda de Halabsha, en 1988

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