Condena Bush atentado a la sede de la ONU en Irak

miércoles, 20 de agosto de 2003
* En el ataque murió el diplomático brasileño Sergio Vieira de Mello y una veintena más de personas *Advierte Bush que no permitirá que los “terroristas” determinen el futuro del pueblo iraquí Washington, 19 de agosto (apro) - Sin aceptar alguna corresponsabilidad por la molestia del pueblo iraquí con la presencia de las tropas estadunidenses en la nación árabe, George W Bush, condenó el ataque terrorista contra la representación de las Naciones Unidas en Bagdad, Irak, que le costó la vida a por lo menos 20 personas, 14 empleados de la ONU, entre éstos, el brasileño Sergio Vieira de Mello, así como a otros seis civiles y más de 100 heridos "Los terroristas que atacaron hoy demostraron una vez más su desdén por (la vida de) los inocentes Demostraron su terror y los progresos de su guerra de odio Ellos son los enemigos del pueblo iraquí", declaró Bush desde su rancho en Crowford, Texas, minutos después de que un camión cargado de explosivos destruyera en la capital iraquí al edificio de la representación de la ONU en el país persa Vieira de Mello, de 55 años de edad, era el representante especial de la ONU en Irak, un conocido y respetado diplomático internacional con un excelente historial de mediador en conflictos bélicos, especialmente en África El ataque contra la sede diplomática de la ONU consternó a toda la comunidad internacional que inmediatamente lo relacionó como una consecuencia negativa de la presencia de las tropas estadunidenses en Irak Hasta antes del ataque terrorista del martes, la guerra de guerrillas que se desató en Irak tras el fin del ataque unilateral que lanzó Bush para eliminar al régimen de Saddam Hussein, la población y la células remanentes defensoras del exrégimen iraquí habían estado atacando diariamente a los soldados estadunidenses El promedio de bajas del Pentágono en Irak es de un soldado al día, desde el 30 de mayo cuando Bush dio oficialmente por terminada la guerra Los que atacaron a la sede de la ONU "son los enemigos de cada nación que buscan ayuda para el pueblo iraquí; con sus tácticas y objetivos estos asesinos mostraron su identidad y una vez más se postraron como enemigos del mundo civilizado", subrayó el presidente de Estados Unidos Como los autores de una guerra unilateral injustificable ante los mandatos de la ONU y por su presencia como invasores tras el fin del conflicto en Irak, las tropas estadunidenses son directamente las responsables de la seguridad en la nación persa, por lo tanto la comunidad internacional señaló a Washington como corresponsable de que la ONU, con una misión puramente humanitaria, haya sido el blanco de los que odian a Estados Unidos como fuerza de control en países doblegados por la fuerza militar Con "cada señal de progreso en Irak aumenta la desesperación de los terroristas y de las (células) remanentes del régimen brutal de Hussein El mundo civilizado no se dejará intimidar y estos asesinos no determinarán el futuro de Irak", sentenció Bush, que omitió hablar de la responsabilidad que tienen sus más de 140 mil soldados que están en Irak, para mantener “la estabilidad, el orden y la aplicación de la justicia” tras la eliminación del gobierno de Hussein El mandatario estadunidense no mencionó en su discurso el nombre de Vieira de Mello, el diplomático brasileño de más alto rango en el organigrama de la misión de la ONU en Bagdad; apuntó que le dio las condolencias por lo ocurrido a Koffi Annan, el secretario general de la entidad internacional, y prometió, además, la asistencia de Estados Unidos para identificar a los responsables del ataque terrorista Esta fue la primera ocasión que muere por ataque terrorista un diplomático de la ONU de alto rango, y que la organización internacional con sede en Nueva York es usada como blanco para mandar un mensaje de terror a Estados Unidos Siete horas después y luego de las duras críticas que le lanzaron los analistas políticos a Bush por la omisión del asesinato de Vieira de Mello, la Casa Blanca emitió un comunicado donde asegura que el presidente se encuentra “profundamente triste” por el deceso del representante de la ONU Bush aprovechó el lamentable incidente para insistirle a los iraquíes que la mejor opción que tienen al frente para convertirse en una nación libre y democrática es desatender los llamados de las fracciones políticas que les piden declarar y mantener la guerra a Estados Unidos "Los iraquíes que quieren la paz y la libertad deben rechazar la lucha y al terrorismo Estados Unidos y otros países estarán ahí para ayudarlos", remató el mandatario estadunidense En la sede de la ONU en Nueva York, la consternación por el ataque fue muy grande, la bandera azul con su emblema blanco fue colocada a media asta, por el luto y respeto que causó la muerte de sus empleados Varios diplomáticos, especialmente los de los países que se opusieron a la guerra unilateral de Bush, indicaron que ahora es necesario que el Consejo de Seguridad de la ONU asuma un papel más relevante en los trabajos de la reconstrucción económica, social y política de Irak Algunos indicaron su deseo de que el gobierno estadunidense aceptara públicamente, por lo menos, su fracaso en garantizar la integridad del edificio de la ONU en Bagdad, y que inicie un proceso de retrospección sobre los efectos negativos que está teniendo su presencia militar entre el pueblo iraquí A través de un comunicado, Colin Powell, secretario de Estado, ofreció sus condolencias a la ONU y a la comunidad internacional por lo ocurrido el martes en Irak, pero también aprovechó para a hacer un reto a la comunidad de naciones del planeta "Debemos renovar nuestro compromiso de trabajar con la mayoría del pueblo de Irak que busca construir un país libre y estable"

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